Para Reporteros Sin Fronteras el Nobel de la Paz es una llamada a la defensa del periodismo

LA HUMANIDAD · 8 OCTUBRE, 2021 09:51

Ver más de

Efe | @EFEnoticias


¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

Reporteros Sin Fronteras (RSF) consideró este viernes, 8 de octubre, que el Nobel de la Paz a la periodista filipina María Ressa y el ruso Dmitry Muratov es un homenaje al rol del periodismo y una llamada colectiva a la acción en su defensa.

“Es una llamada a la acción para todos: para gobiernos, periodistas y sociedad civil. Y también una señal fuerte enviada a los depredadores de la libertad de prensa“, dijo a Efe el secretario general de la ONG, Christophe Deloire.

Ressa cofundó en 2012 Rappler, una empresa de medios digitales de periodismo de investigación, y Muratov fue en 1993 uno de los fundadores del periódico independiente Novaja Gazeta.

El Comité Noruego del Nobel destacó este viernes los esfuerzos de ambos “para salvaguardar la libertad de expresión, que es una condición previa para la democracia y la paz duradera“.

“Tenemos dos sentimientos: uno de alegría, porque es un maravilloso homenaje a dos grandes periodistas y al periodismo en general, y otro de urgencia sobre la necesidad de defender el periodismo en un periodo en el que está atacado por todas partes” y debilitado por la desinformación y los rumores, añadió Deloire.

El periodismo, en su opinión, es “un factor de paz y de concordia civil”, sin el cual “la humanidad no conseguirá afrontar los grandes desafíos”.

“No nos tenemos que contentar con resistir. Debemos contraatacar”, sostuvo el representante de esa organización con sede en París.

Ressa es miembro de la Comisión sobre Información y Democracia creada por Reporteros Sin Fronteras y alguien a quien el organismo ha apoyado en la cruzada legal lanzada en su contra tras destapar escándalos que atañen al presidente filipino, Rodrigo Duterte.

Novaja Gazeta es, según RSF, una de las pocas voces disidentes en Rusia. Este jueves, la ONG organizó un acto en distintas ciudades en homenaje de la periodista de esa redacción Anna Politkóvskaya, asesinada hace quince años, el 7 de octubre de 2006.