PNB impide el paso a Miraflores: así terminó la marcha de trabajadores en Caracas
Manifestantes fueron nuevamente impedidos de exigir sus peticiones al Ejecutivo
La marcha de trabajadores, jubilados y estudiantes que partió la mañana de este jueves 9 de abril desde Plaza Venezuela culminó en el centro de la capital sin alcanzar su destino anunciado: el Palacio de Miraflores. Un fuerte dispositivo de la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional Bolivariana impidió el avance de los manifestantes a pocas cuadras del palacio presidencial.
Los trabajadores, encabezados por la Coalición Sindical Nacional, avanzaron por las principales avenidas del centro bajo consignas de salario digno y respuestas a la crisis económica. Al llegar a las inmediaciones de la Candelaria y de allí hasta la plaza El Venezolano, los funcionarios de seguridad cerraron el paso con vallas metálicas (mejor conocido como el murciélago), tanquetas y cordones humanos.
Aunque pudieron superar cuatro piquetes policiales, los manifestantes intentaron romper el último cerco en la avenida Urdaneta, a la altura de la entrada del bulevar Panteón, pero tras forcejeos que dejaron momentos de alta tensión no pudieron seguir su camino hacia la sede del Ejecutivo nacional.
Los líderes sindicales, entre ellos José Patines, reclamaron el derecho a ser recibidos por las autoridades para exigir el cumplimiento del artículo 91 de la Constitución en materia salarial. Sin embargo, las fuerzas de orden público mantuvieron la línea de contención y desviaron el flujo de la protesta hacia rutas alternas.
Algunos grupos lograron filtrarse por calles laterales, pero el grueso de la movilización quedó detenido a pocos cientos de metros de Miraflores. Algunas personas, incluyendo periodistas que cumplían su labor informativa, fueron agredidas con objetos contundentes, gas pimienta y otros denunciaron que fueron amenazados con el decomiso de sus equipos de grabación.

En paralelo, una marcha oficialista convocada por Diosdado Cabello comenzó a concentrarse en la Plaza Venezuela, para marchar en lo que queda de tarde hacia Miraflores, para, según sus organizadores, celebrar los 20 años de la Ley de los Consejos Comunales.
Al cierre de esta nota, los manifestantes de la marcha sindical se disgregaron y marcaron la retirada. Allí expresaron su frustración por el bloqueo y ratificaron que mantendrán las protestas hasta obtener respuestas concretas sobre el salario y las condiciones laborales.
La jornada terminó con el centro de Caracas bajo estricto control de seguridad y las barreras policiales que marcaron el límite físico de la protesta hacia el Poder Ejecutivo.
