Plátano con queso, algunos con chiripas, reciben niños del J.M. de los Ríos

LA HUMANIDAD · 2 MAYO, 2016 09:55

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Mariel Lozada | @marielozadab


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A las penurias que sufren los niños hospitalizados en el Hospital de Niños José Manuel de los Ríos se le suma otro: se quedaron sin comida, y desde el viernes pasado solo les dan plátano con queso o jamón u ocumo de desayuno, almuerzo y cenaLa empresa Suministros Diversos, que tenía la concesión desde hace 15 años, no proveerá más alimentos, pues el Ministerio de Salud tiene con ellos una deuda de 10 meses.

Además de la falta de alimentos balanceados, las madres denuncian que han encontrado chiripas en los plátanos. Osleidy Camejo, residente de primer año de terapia intensiva, contó que una vez encontró un gusano en su almuerzo.

«Un muchacho se come una chiripa y se contamina. Te acuestas a dormir y las chiripas te caminan por la cara«, dice Zuleima Pereira, madre de una niña de 1 año y 11 meses de edad diagnosticada con hidrocefalia. Contó que hace menos un mes fumigaron las instalaciones, pero «no sirvió de nada».

comida con chiripas 2

Plátano con chiripas

La falta de insumos y comida y la insalubridad fue lo que llevó a Pereira y otro grupo de madres a trancar la Avenida El Lago la mañana de este lunes, 2 de mayo, para exigir respuestas por parte de la directiva del hospital.

Son aproximadamente  180 niños  y niñas que están afectados por la situación, entre ellos los pacientes de oncología. Son varios los menores que proceden de otras regiones, como el hijo de Pereira, oriunda de Guárico. En estos casos la penuria es doble, porque la madre sólo recibe un «almuerzo» en el hospital y no tiene cómo comprar alimentos.

Oneida González, nutricionista consultada por Efecto Cocuyo, comenta que una alimentación tan deficiente no solo puede crear problemas nutricionales y desnutrición, también puede agravar las condiciones del paciente. «Los niños graves deben recibir todos los nutrientes, sobre todo proteínas y calcio».

Pacientes oncológicos e hidrocefalicos se desnutren por su condición, por lo que necesitan un régimen especial para suplir las carencias. Explicó que la mala alimentación ayuda a la evolución de la enfermad, incluso puede hacer que se convierta en mortal. «Un paciente con enfermedad renal tiene que comer bajo en sodio, uno oncológico no puede comer embutidos ni alimentos crudos. Todo debe estar bien cocido porque tienen las defensas bajas. Un paciente con hidrocefalia tiene menos restricciones, puede tener una dieta normal, pero balanceada», señaló Camejo.

Entre las madres que protestaban también estaba Catherine Artahona, de 15 años, madre de un niño que también tiene hidrocefalia. Su bebé, de cuatro meses, no recibe medicinas del hospital y tampoco teteros.  Gracias a donaciones cumple el tratamiento del pequeño y le prepara los teteros.

«Este hospital deberían tumbarlo y volverlo a hacer, o sincerarse y cerrarlo», dice la residente Camejo, quien opina que se ha gastado mucho dinero en reparaciones y no han servido. Pone el ejemplo de los techos: llenos de goteras y filtraciones. Otro problema del hospital es que no cuenta con ambulancias para trasladar a los pacientes y deben pedirle ayuda a los bomberos.

Techo Hospital J.M. de los Ríos

Techo Hospital J.M. de los Ríos

Camejo agrega que a los residentes no les han pagado en todo lo que va de 2016. «Dijeron que nos pagarían el viernes pasado, y nada. Ahora nos piden que esperemos al 30».

Además, el hospital no está preparado para el racionamiento eléctrico, aseguró el doctor Silvio Álvarez, jefe del servicio de rehabilitación. «La planta no sirve», así que en caso de apagón el J.M. de los Ríos se quedará a oscuras.

Álvarez y Camejo coinciden en que uno de los servicios más afectados es el de radiología. Hace unos 15 días se dañó el último radiógrafo funcional. Tres equipos fijos y seis portátiles están dañados. «Por eso no podemos diagnosticar nada. Sin un radiográfo somos como un ambulatorio».

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Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana se acercaron para dispersar la protesta, pero solo lograron caldear aún más los ánimos. Ante la fija mirada de un PNB,  Álvarez se le acercó para darle su nombre, apellido y número de cédula. «Anóteme y vas y le dices a la directora. A mí no me importa que me boten, no me da miedo; pero hay que decir lo que está pasando. Vamos a ver quién atiende a los muchachos si nosotros nos vamos»

La versión oficial

Luego de aproximadamente hora y media de protesta, las madres fueron llamadas hasta la dirección del hospital donde discutieron con Mayra Oviedo, la directora, quien se negó a dar declaración a la prensa.

Según contó una de las madres, Oviedo aseguró que la comida estaría garantizada durante tres días por el Ministerio de Salud y el Ministerio de Alimentación. Se espera que a partir de este miércoles, 4 de mayo, la cartera de Alimentación les dé los alimentos directamente a ellos y el personal de cocina del hospital los prepare para los niños y los médicos que hacen guardia allí.

Sin embargo, reconoció que la cocina no está en condiciones adecuadas para seguir operando. «Es la solución por los momentos», dijo la madre, que espera que consigan un plan B para poder solventar el problema de salubridad.

Álvarez apuntó que el 20 de abril se reunieron con Oviedo para advertirle que el hospital se quedaría sin comida, por lo que «debió tomar precauciones». Una empleada, que prefirió mantener su nombre en anonimato, aseguró que los encargados del servicio de nutrición y la misma directora se niegan a aceptar la situación que denuncian por «cuestiones ideológicas. No hay comida, las hornillas no funcionan y el personal que cocina no está preparado».

Respecto a la falta de insumos, Oviedo dice que sí llegan al hospital «pero se pierden en el camino». Desde que llegan hasta el sitio donde deben ser asignados hay una fuga», comentó.

«Solo nos queda creer en su buena fe y que de verdad quiere solucionar los problemas», dijo la madre.