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Maduro y Flores se aferran a su inocencia y ganan tiempo para preparar su defensa

Esta sesión, que duró poco más de treinta minutos, fue una de las pocas veces en las que se les pudo escuchar

EFE

El depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, defendieron este jueves su inocencia frente a la nueva imputación de la Fiscalía de Estados Unidos durante una audiencia ante el juez federal Alvin Hellerstein, que concluyó con el aplazamiento del juicio hasta el 14 de junio de 2027.

Maduro y Flores comparecieron en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York una semana después de que la Fiscalía endureciera su imputación acusándoles de conspiración para cometer torturas y ampliando a ambos el cargo de narcoterrorismo, que antes solo recaía sobre Maduro.

Maduro desafía la acusación de EE.UU.

El venezolano se declaró no culpable de los nuevos cargos, como ya hizo con los anteriores, y aseguró ante el juez que la imputación está basada en “falsas acusaciones y testimonio contra su persona”.

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“Son una suma de elementos y ataques que ya conocía en el pasado”, añadió.

Su esposa, que en todas las audiencias ha mantenido una postura más discreta, se limitó a declararse “completamente inocente” y “no culpable” de los nuevos cargos.

Esta sesión, que duró poco más de treinta minutos, fue una de las pocas veces en las que se les pudo escuchar hablar desde que fueron presentados ante la Justicia estadounidense el pasado mes de enero tras su arresto en Venezuela y posterior traslado a Nueva York.

Ambos aseguraron al juez haber sido informados por sus abogados de la nueva acusación y haber recibido una copia en español de la misma.

Según explicó Maduro, sus abogados le explicaron “ayer” la nueva imputación por conspiración para cometer torturas.

Aunque un poco más relajado que en enero, Maduro se mantuvo desafiante contra la acusación de EE.UU.

Hace diez meses, en la anterior lectura de cargos, aseguró ser un “prisionero de guerra” fruto de su arresto, que calificó de “intervención militar”.

Hellerstein aplaza el inicio del juicio

Tras escuchar a los acusados, la audiencia, que arrancó con media hora de retraso, se centró en el calendario previo al inicio del juicio, que Hellerstein aplazó del 1 de junio de 2027 al 14 de junio.

La Fiscalía entregó una propuesta al juez que previamente había trabajado con la defensa, según indicó Barry Pollack, uno de los abogados de Maduro.

Hellerstein, de 91 años, mostró dificultades para hablar en algunos momentos y motivó largos silencios mientras consideraba la propuesta.

Pollack pidió al magistrado más tiempo para preparar las mociones a los nuevos cargos presentados y para seguir adelante con su alegación de inmunidad soberana, con la que buscan eximir a Maduro de los cargos que pesan contra él.

La próxima audiencia tendrá lugar a mediados de diciembre.

Maduro y Flores, más relajados

A su entrada en la sala de la planta 26 de la corte federal, Maduro se mostró con una actitud relajada y con buen aspecto físico. Saludó al público y a la prensa y se abrazó con sus abogados y los de su esposa.

Flores, que lo hizo en segundo lugar, saludó sonriente a sus abogados pero mantuvo un perfil más bajo.

Ambos entraron escoltados por alguaciles, vestidos con los monos de color caqui con los que se les ha visto desde que se encuentran en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn.

En todo momento siguieron atentos el transcurso de la audiencia a través de los auriculares por los que reciben la transcripción en español.

Tras la nueva acusación, Maduro y Flores están imputados de conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a EE.UU., posesión y conspiración para poseer armas destructoras, además de conspiración para cometer torturas.

En su último escrito, la Fiscalía acusa al matrimonio venezolano de conspirar para distribuir y poseer cocaína con intención de distribuirla y proporcionar “algo de valor económico” a personas u organizaciones relacionadas con “actividades terroristas”.

Entre ellas, señalan una supuesta cooperación con organizaciones designadas por EE.UU. como organizaciones terroristas extranjeras como las FARC, algunas de sus facciones, el Tren de Aragua o el Cartel de Sinaloa.