Obras para reencauzar el río Zulia no deben hacerse en temporada de lluvias, advierte experto

LA HUMANIDAD · 30 MAYO, 2022 08:21

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Albany Andara Meza | @AlbanyAndara


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Las labores para reencauzar el río Zulia comenzaron en el occidente de Venezuela en la última semana de mayo, según confirmó Celso Fantinel, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), quien también aseguró que este tipo de trabajos no debe realizarse en temporada de lluvias. 

«Imagina que vuelva a llover la misma cantidad de milímetros de agua de hace una semana, eso puede resultar en desastre por un posible desbordamiento. Estamos en pleno invierno, estos trabajos se hacen en verano, cuando los ríos están quietos», explicó a Efecto Cocuyo

El afluente, que tiene una longitud de 310 kilómetros, atraviesa Colombia y Venezuela. En este último, desemboca en el río Catatumbo, cerca del sector de Encontrados, en territorio zuliano. Esa zona se ha visto fuertemente perjudicada en los últimos meses debido a las intensas precipitaciones que causan inundaciones al sur del Lago de Maracaibo.

La rotura de casi 200 metros de dique de contención en el kilómetro 43 en el municipio Catatumbo dejó a cientos de familias afectadas de forma crítica desde el 25 de abril. 

Tras el incidente, el ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Remigio Ceballos, afirmó el 23 de mayo que el gobierno de Nicolás Maduro tiene como tarea reencauzar el río Zulia en los próximos cinco meses. 

«Ahora hace falta un millón de veces más esfuerzo y dinero que haberlo acomodado antes. Lástima que no se hicieron arreglos, porque esta situación la advertimos en 2017. Dios quiera que no tengamos lluvias fuertes que dañen el trabajo que se está haciendo», expresó Fantinel. 

Algunos obstáculos

Fantinel indicó que reencauzar un río no es una tarea sencilla (puede durar incluso hasta seis meses), debido a que se requiere de maquinaria pesada para conseguir desviar el curso del agua. De acuerdo con Ceballos, en esta oportunidad se busca que esta corra hacia la ciénaga y el río Escalante, para evitar que afluente siga afectando a las zonas rurales del municipio Catatumbo y el municipio Colón. 

«Para reencauzar un río se hace un terraplén, un muro. Pero con la tala, la quema de las montaña de las zonas de Mérida, Táchira y Trujillo, eso crea una erosión que cuando llueve esos desechos van aguas abajo y eso lo que hace es sedimentar el lecho del río, lo que dificulta las labores», expresó el presidente de Fedeagro. 

Comentó que todavía hay caseríos y pueblos pequeños que lidian con el agua. Agregó que hay fincas que no se han recuperado del reciente desbordamientos, en los que el mayor daño se registra en el área de la ganadería.

Carlos Albornoz, presidente del Instituto Venezolano de la Leche y la Carne, publicó un video en su cuenta de Twitter el pasado 23 de mayo, donde se aprecian varios animales en medio del agua en el municipio Colón. 

«Hay fincas que no tendrán dos metros de agua, pero sí hasta medio metro. Otros terrenos siguen anegados. Luego de que bajen las aguas, hay que hacer un análisis sobre lo perdido. Las siembras de hortalizas se están dando poco a poco en un escenario difícil», explicó Fantinel. 

Las lluvias según el Inameh

Durante el mes de abril, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) afirmó que la temporada de lluvias se adelantó en Venezuela y que las fuertes precipitaciones se mantendrán por lo menos hasta el mes de junio. 

El 7 de mayo, funcionarios del Estado contabilizaron 7 mil 249 familias afectadas por el mal clima en Zulia, que se traducen en 33 mil 30 personas. La Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos y afines (Sviaa), estimó que 100 mil hectáreas quedaron bajo el agua en Zulia luego de los aguaceros.

Los trabajos de reparación del dique que se rompió el 25 de abril en el kilómetro 43 en el municipio Catatumbo continúan según Remigios Ceballos.

El profesor Werner Gutiérrez, ingeniero agrónomo y exdecano de la Facultad de Agronomía de la Universidad del Zulia, ya había alertado el 27 de abril que el muro tiene tres puntos críticos que podrían colapsar si no se hace el mantenimiento debido, dejando en riesgo a más de 600 mil hectáreas de terreno.