Multas, aislamiento de municipios y cierre de comercios viven las regiones durante cuarentena - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 1 ABRIL, 2020 19:27

Multas, aislamiento de municipios y cierre de comercios viven las regiones durante cuarentena

Texto por Isabella Reimí │@isabellareimi

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En la tercera semana de cuarentena en algunas regiones del país las medidas de gobernadores van desde multas, amenazas de cárcel, aislamiento total de municipios hasta el horario reducido de los comercios de abastecimiento de comida, para garantizar que las personas se queden en sus casas.

Este miércoles 1 de abril, Efecto Cocuyo contactó a ciudadanos en cuatro regiones del país para documentar cómo se protegen de la pandemia que se extiende en Venezuela.

Guárico: sin gasolina y limitación de horarios

A Kléiber Moncada, oriundo del estado Yaracuy, la cuarentena lo tomó por sorpresa mientras estaba en San Juan de Los Morros, estado Guárico, por motivos de un viaje laboral.

Ha pasado todos los días de la cuarentena en casa de su novia, que reside en el estado, ya que, según explica, no ha podido surtir su vehículo de gasolina para regresarse su hogar a un estado de separación.

No solo porque las estaciones están cerradas a particulares y la pimpina de 20 litros de gasolina se vende en 40 dólares en el mercado negro, sino porque además, desde que se confirmó el único caso positivo de coronavirus en la entidad, el gobierno regional ha “extremado” las medidas preventivas.

“No hay manera de pasar en la redoma. Acá las motos se la están llevando retenidas. He tenido que salir a pie al mercado”, dijo Moncada que tardó 30 minutos en llegar al centro de San Juan,  desde donde se encuentra y que es “relativamente cerca”.

En Guárico se ha reducido las horas de actividad comercial en los abastos y supermercados hasta las 12 del mediodía. Sin embargo, Moncada calificó esta medida como “contraproducente”. En las pocas horas permitidas, los habitantes del estado se acumulan para comprar los alimentos.

“El martes le decía a mi novia: mira cómo la gente está en la calle, porque todos salen a la misma hora”.

Mientras que la ciudad está abastecida, el costo de los alimentos es “elevadísimo” en comparación a hace tres semanas, pero aun así, muchas personas han hecho compras nerviosas con el temor de que los alimentos se acaben.

Sobre las prevenciones que toman los guariqueños, aclaró que antes de que se conociera del primer caso en el estado “las personas seguían haciendo la cola uno detrás del otro”, pero que según ha visto sus vecinos han tomado medidas de sanidad personal ahora.

“Cada estado lo toma como algo suave hasta que anuncian que en su región hay un caso”.

Yaracuy: íslan municipios

En Yaracuy también han aumentado las medidas para frenar la propagación del coronavirus desde que el gobernador Julio León Heredia confirmó el primer caso positivo de COVID-19 el lunes 30 de marzo. Entre estas medidas, prohibió la circulación de personas en la parroquia Campo Elías, donde se detectó el caso.

Moncada también se enteró a través de sus familiares que también aislaron al sector Las Catitas, del municipio San Felipe, por un caso sospechoso de coronavirus; le hicieron la prueba a la persona, pero hasta ahora no han revelado el resultado de la misma.

A las 3:00 de la tarde cierran los supermercados y los comercios de alimentación. A esa hora, todo el mundo debe ir a sus casas por ordenanza gubernamental.

Las penalizaciones también incrementaron para las personas que no acatan la cuarentena o no se resguardan con un tapabocas. Antes la policía detenía de cuatro a 48 horas al infractor en un centro de “concientización” sobre el coronavirus, ahora se cobra una multa con un monto a partir de 250 mil bolívares; es decir, un salario mínimo.

“A raíz del primer caso cerraron el acceso a muchos sectores y el estado está repleto de militares en la calle”, dijo.

También explicó que están en funcionamiento 7 estaciones de servicio de gasolina para surtir a vehículos oficiales. Estas estaciones están a cargo de los alcaldes, que se organizan por circuitos y cada uno de ellos decide qué tipo de particulares se beneficia del salvoconducto.

Bolívar: fallas de agua y combustible

En el estado Bolívar, donde hay dos casos de COVID-19, “la gente está preocupada por la comida y por el transporte, esa preocupación es más grande que por la pandemia”, explicó Aída González, dirigente regional de Acción Democrática. Agregó que los pobladores cumplen con la cuarentena “con dificultad”.

El mayor impedimento para que los habitantes de Bolívar salgan de sus casas a trabajar y así traer el sustento ha sido el cierre de las estaciones de combustible.

“No todo el mundo puede hacer un mercado para 15 días o por un mes, la gente debe salir día a día, pero tenemos el problema grave con la gasolina y los comercios quedan tan lejos que no puedes hacerlo caminando”.

Por ello sus vecinos le han manifestado que “están tratando de comer lo poquito que tienen para que no gastar la gasolina”. Dice tener información de que en los mercados de Upata los comerciantes se han quejado de que están perdiendo sus mercancías.

También aseguró que desde hace tres días ya se está “notando la escasez de comida”, porque no llegan las hortalizas de otros estados.

Sumado a esto está el mal funcionamiento de los servicios básicos, según los datos que recoge el partido político en el municipio Caroní. De las 11 parroquias que lo conforman, González garantizó que ocho de estas son “de muy bajos recursos y no les llega ni el gas ni el agua”, por lo cual muchos pobladores exponen su salud para cocinar a leña.

Nueva Esparta: servicio crítico de agua

De acuerdo con Simón Calderón, en los municipios Marcano y Mariño del estado Nueva Esparta, “no se está acatando la cuarentena lo suficiente” y esto está relacionado con el deterioro en los servicios básicos que azota a la isla.

“Lo de quédate en casa es complicado en estas condiciones”, opinó.

La Asociación Civil Juventud Insular, a la que pertenece Calderón, tiene un observatorio del desempeño de servicios públicos durante la pandemia. Han registrado la escasez del agua en muchas comunidades de la isla, a la califican como “crítica”, aún en estos tiempos cuando la higiene es fundamental.

“Lo más grave ha sido el tema del agua porque mucha gente se ve obligada a salir a buscar agua en tobos y en botellas en la calle o fuera de su comunidad y es muy riesgoso”, dio como ejemplo.

Explicó que en Nueva Esparta la escasez de combustible y de transporte coinciden, y como consecuencia “la gente se amontona en los pocos transportes, lo cual es muy grave”.

A esto añadió las constantes fallas de luz, como la reciente explosión de la planta eléctrica Los Millanes que dejó al municipio Marcano sin luz por seis horas el pasado martes.

También lamentó que “el margariteño es muy relajado, mientras no haya fallecidos a la gente le va a costar mucho tomarse las medidas en serio”.

Mencionó que todavía en los abastos se hacen las colas de los jornaleros que no pueden comprar municiones para largos días, y que sigue observando en las calles a los niños jugando y a las personas mayores “jugando dominó”.