México despliega más de 250 rescatistas, ingenieros, personal médico y perros en La Guaira  

El coronel Marco Antonio Burgos coordina el Batallón de Atención a Emergencias del Ejército Mexicano, que llegó a Venezuela al día siguiente del doblete sísmico que sacudió a Venezuela

El coronel Burgos forma parte de la misión humanitaria de México en La Guaira, Venezuela

Veintiocho horas después de los terremotos que sacudieron a Venezuela, el Batallón de Atención a Emergencias (BAE) del Ejército Mexicano ya se encontraba en La Guaira para apoyar con las labores de rescate en los edificios colapsados por el doblete sísmico. Con apenas tres años de fundada, esta unidad élite adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) está capacitada para desplegarse en el territorio nacional mexicano en menos de 6 horas y en el extranjero en menos de 24 horas. Fue creada para actuar bajo el Plan DN-III-E, que es el esquema de auxilio y respuesta inmediata a la población del Gobierno de México ante desastres naturales.

El coronel Marco Antonio Vásquez Tejeda Burgos, integrante de este batallón, explica que tras ocho días de acción humanitaria en La Guaira han logrado rescatar a dos personas: un infante de 9 años de edad (edificio Perla Mar), un adulto y varios perros, además de la recuperación de 63 cuerpos sin vida.

“La labor más difícil que hemos tenido hasta ahorita es la recuperación de los cuerpos sin vida por lo difícil que resulta el acceso. Traemos herramientas especializadas; sin embargo, nos lleva horas, a veces días, recuperar un solo cuerpo. Para nosotros es importante poder recuperar esos cuerpos y que las personas tengan a sus familiares”, dijo.

Los efectivos del Batallón de Atención a Emergencias que llegaron a Venezuela incluyen unos 250 efectivos, entre los que destacan 151 rescatistas, ingenieros preparados para penetrar estructuras colapsadas, evaluar edificios inestables y realizar cortes con maquinaria y herramientas especializadas; así como unos 60 médicos militares, enfermeros y camilleros, quienes conforman el Cuerpo de Sanidad que presta apoyo en atención prehospitalaria, primeros auxilios y estabilización de víctimas en el lugar del desastre. 

Las carpas de México fueron las primeras en instalarse en el campo de golf de La Guaira, ubicado en Caraballeda, la zona más afectada por los terremotos, en la que hoy se encuentran también efectivos militares venezolanos, brigadas de rescatistas y apoyo médico de la Unión Europea, Acnur, Unicef, Estados Unidos y El Salvador, entre otros países. Todo este conjunto se despliega a pocos metros de lo que es una de las zonas más vulnerables tras los terremotos que azotaron al país el 24 de junio, especialmente a esta región. 

Por cuarta vez en Venezuela

Aunque el BAE es una unidad élite creada en 2023, la presencia del Ejército Mexicano en situaciones de desastres naturales no es nueva. “Nuestro país ya ha proporcionado ayuda humanitaria en casi 100 ocasiones y, en el caso de Venezuela, es la cuarta ocasión que proporcionamos ayuda humanitaria por distintos tipos de fenómenos”, señala el coronel Burgos. “Nosotros seguimos al momento recuperando cuerpos, ya que, lamentablemente, por el tiempo que ha transcurrido la esperanza de vida disminuye. Hemos recuperado sin vida más de 60 cuerpos hasta el momento y seguiremos trabajando; atenderemos lo que nos ordenen en la Ciudad de México”.

Al consultarle sobre lo que considera prioritario tras la acción de rescate, considera que atender a los que quedaron sin hogar es lo más importante en cuanto al apoyo en la alimentación y la atención médica, elementos que se han hecho presentes en los espacios del campo de golf de Caraballeda, donde se encuentran ubicadas varias misiones de apoyo humanitario de diferentes países que están atendiendo a las personas que lo necesitan.

18 binomios caninos

Además de los militares ingenieros, rescatistas, médicos y camilleros, se unen a la misión de atención 18 binomios caninos (perros y guías), de los cuales 10 son de la Guardia Nacional de México y ocho del Batallón de Atención a Emergencias. “Estos perros están adiestrados precisamente para la búsqueda y rescate de las personas a través de un procedimiento que lleva a cabo, primeramente, la célula del personal militar y, posteriormente, si se llega a escuchar algún ruido o alguna voz, entra el can para olfatear e identificar el punto exacto en el que escucha, ya que ellos pueden escuchar la respiración de un ser humano a gran profundidad o bien los ruidos que ejerza el sobreviviente; o en el caso de cadáveres, también pueden identificarlos por el olfato”.

Burgos explica que, debido al clima, tanto por la temperatura como por la humedad, los perros deben ser relevados en pocas horas, ya que se cansan más rápido que los humanos. “Son perros que tienen mucho pelo y les da más calor que a nosotros. Entonces, los tenemos unas horas, los relevamos y así vamos”. Sobre la permanencia de la misión en Venezuela, Burgos señala que depende del mandato que reciban. Aseguran estar preparados para apoyar a Venezuela en las diferentes áreas vinculadas a la atención de desastres naturales.

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