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Luz Mely Reyes al recibir el Premio María Moors Cabot: “Venimos de un país que vamos a reconstruir”

La periodista fue galardonada con uno de los premios más antiguos e importantes del mundo

En una emotiva ceremonia celebrada en la Universidad de Columbia, Estados Unidos, la periodista, escritora e investigadora venezolana Luz Mely Reyes, cofundadora del portal Efecto Cocuyo, recibió el prestigioso Premio María Moors Cabot, el galardón más antiguo de la prensa internacional. Durante su discurso, Reyes dedicó la distinción a la prensa que resiste frente al autoritarismo en Venezuela y reafirmó la esperanza en el futuro democrático de su país.

El Premio María Moors Cabot, administrado por la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia desde 1939, reconoce la excelencia periodística y el compromiso con la defensa de la libertad de prensa en las Américas. En esta ocasión, el jurado destacó la trayectoria de Reyes y su labor indispensable en la cobertura independiente bajo contextos de alto riesgo, persecución y censura.

Al subir al podio, la periodista inició sus palabras con un firme mensaje de reconstrucción y esperanza: «Voy a empezar por el final: vengo de un país que vamos a reconstruir».

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A lo largo de su intervención, analizó el impacto del régimen político sobre la sociedad venezolana y remarcó la importancia de respaldar al periodismo independiente.

«Durante casi tres décadas, el mundo vio cómo se desmantelaba nuestra democracia; hoy les pido que coloquemos, ladrillo a ladrillo, las piezas para levantarla de nuevo. Apoyar a la prensa que ha resistido es un deber moral, democrático y estratégico», dijo.

Reyes denunció cómo la represión ha obligado a muchos profesionales a ocultar su identidad, rescatando al mismo tiempo el valor ético del periodismo con firma y rostro.

«El autoritarismo impuso el hábito de borrar firmas y rostros para proteger vidas, pero un mentor me enseñó que el periodismo se escribe con nombres y apellidos. Por eso quiero nombrarlos, como una forma de dar honor a quien honor merece».

En uno de los momentos más significativos de la noche, rindió homenaje directo a sus compañeras de equipo y a los comunicadores forzados al exilio.

«Esta noche honro a dos mujeres indispensables que han sostenido a Efecto Cocuyo en el terreno: Josefina Ruggiero y Danisbel Gómez. Cada pulgada de este reconocimiento les pertenece a ellas y a nuestro equipo. Al nombrarlas, también nombro a Laura y a cada colega que fue al exilio y sigue resistiendo».

Asimismo, la cofundadora de Efecto Cocuyo reflexionó sobre la carga personal y familiar que conlleva ejercer el periodismo en condiciones extremas, dedicando el galardón a sus seres queridos.

«El costo de esta profesión siempre lo pagan las familias. Dedico este premio a mi madre, Elba, quien soportó la herida de nuestro exilio mientras pudo; sé que esta noche sonreiría y diría: “esa es mi niña”. Gracias, mamá. A mi esposo, Denis, por aceptar desde el primer día que mi otro amor no negociable era el periodismo; a mi hijo, Iván, que ha sufrido las consecuencias de mi vocación. Al nombrarlos, abrazo a las familias de todos mis colegas».

Reyes evocó además sus orígenes humildes para resaltar el papel transformador que tuvieron las instituciones públicas en su desarrollo académico y profesional.

«Honro a Venezuela. Soy hija de una mujer que nunca fue a la escuela. Crecí bajo techos de zinc, en pisos de tierra, sin agua corriente ni electricidad. Si esta noche estoy de pie en este templo del conocimiento, es porque una democracia invirtió en educación pública y salud».

Para concluir, la galardonada dirigió un mensaje final de resiliencia dirigido al pueblo venezolano y a la comunidad internacional:

«Mi país ha sufrido demasiado. Pero esta noche recuerdo que queremos elegir nuestro propio destino en libertad. Reconstruiremos Venezuela. Y sabemos que no estamos solos. Muchas gracias».