La odisea para gastar el medio petro

LA HUMANIDAD · 27 DICIEMBRE, 2019 16:19

La odisea para gastar el medio petro

Texto por Maria Victoria Fermin Kancev | @vickyfermin Fotos por Mairet Chourio

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Confusión y malestar. A las 10:00 am de este viernes, 27 de diciembre, un bululú de gente se concentró en la entrada del Traki de la avenida Casanova en Caracas, con la expectativa de gastar el medio petro que este diciembre el gobierno transfirió a pensionados y empleados públicos a través del carnet de la patria. Sin embargo, un papel advertía que en el local no tenían los equipos de Biopago.

La única opción para comprar ahí con la criptomoneda, creada por el chavismo, era que las personas se hubieran registrado previamente en la “Petro App” a través de Internet. Pero la mayoría de los presentes (casi todos de la tercera edad) no estaban familiarizados con el proceso. Por eso, tomaban nota —y fotos— de los pasos para poder ingresar a la aplicación que estaban descritos en varios papeles pegados en una de las vidrieras.

En el lugar se encontraba Anabel Lepori, de 58 años de edad, quien vive en Paracotos (estado Miranda) donde dice que ningún negocio acepta Petros. Relató que el 21 de diciembre recibió la transferencia e intentó convertir los petros en bolívares a través del “famoso intercambio”.  Sin embargo, a los tres días se le reversó la transacción y le descontaron una comisión. “Hay poca demanda y mucha oferta. Nadie está comprando petros, será Maduro que pudo comprar”, expresó.

Pese a tener activa la billetera del Petro, Lepori explicó que creía que no podría comprar en Traki porque este viernes no sacó su teléfono inteligente. Narró que lo que quería comprar era comida, pero que había recorrido varios comercios sin éxito. “En Charallave encontré una panadería que los aceptaba pero cuando me faltaba pocas personas, se cayó el sistema y me fui sin nada”, agregó.

María Ramírez, de 67 años de edad, había caminado desde Chacaíto buscando un local para gastar los petros, y al encontrarse con el alboroto en la tienda por departamento, dijo que continuaría en su búsqueda.

“Me siento engañada, no entiendo por qué no podían transferir ese dinero de una vez a las cuentas de uno. Lo que estoy buscando es comida, aquí ya nadie está pendiente de ropa o maquillaje. Dan ganas de llorar, no tanto por mi sino por las personas que se que están más necesitadas”, dijo.

Colas kilométricas

Puertas adentro del Traki había una cola de al menos 70 personas, dijo una mujer afuera de la tienda que había salido a fumar mientras su mamá se mantenía en la fila.

Una situación similar ocurrió en la tienda Clap de Plaza Venezuela, antiguo supermercado Bicentenario. A las 11:00 am la cola llegaba a la planta baja. En la entrada, eran muchas las personas que se acercaban a preguntar por el procedimiento. Una de las vendedoras explicó que tampoco tenían disponible los equipos de biopago, que permiten pagar a través de la autenticación de su huella dactilar y presentando la cédula laminada.

“Usted entra a la página web del Petro y busca Petro App y sigue las instrucciones. Si no tiene teléfono inteligente solo necesita el usuario y la clave y aquí le prestamos la colaboración”, le dijo a una señora.

El señor Julio César Díaz, de 55 años de edad, era uno de los que se encontraba fuera del supermercado. Al ver la cola prefirió retirarse e ir al día siguiente. “¿No era mejor que pasaran ese dinero en bolívares? Así uno sacaba sus realitos para pagar el pasaje, por ejemplo”, expresó y contó que vive en El Valle donde solo una farmacia y una carnicería aceptan el pago en petros.

Sin embargo, aseguró que en este último negocio están vendiendo con sobreprecio y que es inútil denunciar el abuso porque los mismos policías y militares que cuidan los locales están involucrados.

En la edificación de Plaza Venezuela donde está la tienda Clap, también hay otros negocios del Estado. Sin embargo, ni Café Venezuela, Venezuela Nutritiva ni los locales de Venezuela productiva aceptaban el pago en petros según pudo constatar Efecto Cocuyo en un recorrido. “Todavía no, mami”, respondió una de las cajeras al consultarle.

Sistema caído

En el supermercado Luz de Chacao, la cola de personas que deseaban comprar con petros casi alcanzaba una cuadra. Sin embargo, avanzaba lento porque durante el día el sistema de biopago se cayó varias veces, según explicaron los vendedores. En ese lugar, varios pensionados catalogaron al sistema de “engorroso”, aunque otro señor aseguró que el medio petro “ayudaba a resolver alguito”.

“Yo ayer (jueves 26 de diciembre) vine tres veces para intentar comprar. Pero finalmente me fui porque no aguantaba estar parada tanto tiempo. Vi como una señora incluso se cayó”, contó Maritza Méndez, de 70 años de edad que hacía la cola este viernes.

Por su parte Henry Díaz, de 54 años de edad y empleado de la administración pública, contó que a través de un video en Internet se inscribió en la billetera del Petro: “A mi no me gusta estar metido en una computadora. Nos tienen pasando trabajo, pero vengo a gastar todo aquí para no dejarle nada a esta gente (el gobierno)”.

En Caracas, se reportaron largas colas para comprar en petros en sectores como Catia y San Martín. En el interior del país, se replicó la situación en regiones como Maracaibo (Zulia), San Fernando de Apure (Apure) y Puerto Ordaz (Bolívar).