La leña y las cocinas eléctricas: último recurso para comer

LA HUMANIDAD · 15 NOVIEMBRE, 2020 09:45

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Celina Carquez


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El gas doméstico en bombonas se acabó. El déficit se ubica en 85 %, de acuerdo con datos de Rubén Pérez, consultor senior en materia de gas natural y petroquímica.  15 % del poco GLP que aún se produce en la planta de Jose es de mala calidad, pues debido al deterioro de las plantas de extracción de líquidos de gas natural (LGN): Santa Bárbara, Jusepín y San Joaquín, está lleno de agua y azufre, lo que hace que las bombonas que se envasen tengan residuos de estos componentes y duren muy poco, explican expertos y gremialistas.

Importar gas

El déficit es acentuado en el interior del país y se extiende a las ciudades. Entre 4 y 4.5 millones de familias desde mediados de año se han visto obligadas a cocinar con leña, lo que conlleva un riesgo para la salud. Médicos alertan que la quema de madera se asocia a patologías crónicas como arritmias, cardiopatías isquémicas, daños vasculares y enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Ambientalistas también apuntan que la deforestación de áreas boscosas causada por la búsqueda de leña expone a los suelos a la erosión profunda. Lo que provoca más deslizamientos durante la época de lluvias, e incendios en el período de sequía porque los suelos quedan expuestos y pierden su capacidad para filtrar las aguas.

Las cocinas eléctricas la opción más aceptada por la familias tampoco está exenta de riesgos.  El ingeniero Juan Carlos Rodríguez Adrián, señala que el uso masivo de cocinas eléctricas en una edificación o urbanización, a determinadas horas, incide en la demanda del servicio eléctrico residencial, pues el empleo de hornillas incorpora una carga adicional que, si bien no es la causante de fluctuaciones en los sistemas de distribución y transmisión del servicio eléctrico nacional, podría generar una demanda adicional y daño en los transformadores de las urbanizaciones.

El Ingeniero advierte que cuando aumenta  la demanda eléctrica y se tiene una generación o una transmisión limitada, se le está pidiendo al sistema más energía del que este puede aportar. Y en esa condición, el sistema se vuelve inestable y comienza a fluctuar el voltaje y la frecuencia del servicio.