Familiares de 5 detenidos en La Vega durante Operativo Guaicaipuro exigen su libertad

LA HUMANIDAD · 12 JUNIO, 2022 14:01

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


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Hace un año un operativo policial llamado Cacique Guaicaipuro sorprendió a los vecinos de la parroquia La Vega, en Caracas. Funcionarios de distintos entes policiales llegaron con armas largas buscando a supuestos miembros de la banda de El Koki, quien era uno de los líderes de la megabanda que operaba en la Cota 905.

En ese operativo se registraron ejecuciones extrajudiciales, allanamientos sin órdenes judiciales y detenciones arbitrarias, según han denunciado familiares y vecinos de La Vega.

La mañana de este domingo 12 de junio, un grupo de familiares de los cinco detenidos en el marco del operativo policial protestaron en los alrededores de la conocida redoma de La India, en Caracas, para exigir la liberación de los hombres detenidos.

No son delincuentes”, gritaban los manifestantes, quienes mostraron pancartas con mensajes alusivos a la liberación de los detenidos.

Omar Benítez, Kevin Reinosa, Hécgerson Chaparro, Félix Maiz y Darwin Rivas se encuentran encarcelados tras los operativos policiales. Sus familiares señalan que han sido víctimas de torturas y de deplorables condiciones de reclusión.

José Félix Maiz

Cuando José Félix Maiz iba a comprar un paquete de arroz en el barrio Los Mangos de La Vega, fue sorprendido por una comisión policial que inmediatamente le exigió su documentación. El hombre de 34 años le entregó el documento a las autoridades y a pesar que no tuvo registros penales en el Sistema Integrado de Información Policial (Sipol) los funcionarios le pusieron una capucha y lo montaron en la patrulla policial.

Maiz fue trasladado a un comando policial en La Dolorita, Petare. Allí le sembraron unos armamentos y los funcionarios querían que el hombre se tomara una foto con una pistola, pero él se negó y fue torturado, según aseguró Ana Brito, familiar del detenido.

A Maiz le pidieron 5 mil dólares a cambio de su libertad, pero él no tiene recursos para pagar esa exorbitante suma de dinero. “Si yo tuviera esa plata no hubiera salido a comprar ese arroz”, le dijo el hombre a los funcionarios.

Actualmente está detenido en un calabozo policial de la Policía Nacional Bolivariana, en San Agustín, fue condenado a seis años de prisión pero su defensa apeló y esperan que el detenido pueda tener libertad. 

Para visitarlo su familia comenta que tiene que pagar 5 dólares y solo pueden hablar con él durante 10 minutos, denuncian que en la celda donde está hay 60 personas y tienen que hacer sus necesidades fisiológicas en bolsas.

“Los niños lloran todo el tiempo por él y nosotros le decimos que él están vendiendo pastelitos. Queremos que se haga justicia y que le den libertad a los cinco de La Vega”, dijo Brito.

 Kevin Reinosa

Kevin Reinosa, de 27 años de edad, está recluido en la cárcel de El Rodeo. Al momento de su detención estaba de permiso, ya que prestaba servicio militar porque no conseguía un empleo fijo.

El 12 de julio de 2021, cuando acompañaba a su hermano a casa de sus suegros, un grupo policial los detuvo y los apresó.

“Él me dijo que le dieron patadas, golpes; lo obligaron a decir que él trabajaba con El Koki, pero él dijo que no. Él dijo que era soldado. En el expediente pusieron que mi hijo daba entrenamiento militar a la gente de El Koki y le daba las armas de guerra”, comenta su madre Lucy Parra, quien se encontraba en la protesta.

Parra señala que en la sede de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) de La Quebradita a su hijo lo sometieron a torturas. Le colocaron una bolsa plástica con un químico muy fuerte.

Mi hijo le decía que no y era patada y golpes que le daban, le montaban las botas en la cara. Él se hizo el muerto y luego reaccionó”, aseguró la madre.

A Reinosa le imputaron los delitos de terrorismo, asociación para delinquir, traición a la patria y tráfico ilegal de armas de guerra.

Su madre denuncia que en el momento del allanamiento le robaron la máquina de afeitar con la que el joven a veces trabajaba y hasta un dólar que tenían en su casa.

Antes de ser trasladado a El Rodeo, Reinosa estuvo detenido en la PNB de Boleíta, donde se enfermó a casusa de una neumonía; el joven no recibía atención médica y por eso su madre denunció el caso en el Ministerio Público.

Osmar Benítez

Osmar Benítez, de 26 años de edad, tenía cinco años viviendo en Caracas cuando fue detenido por una alcabala policial. El hombre es oriundo del estado Sucre y al momento de su aprehensión terminaba de laborar como colector en una unidad de transporte público.

Benítez venía de tramitar su cédula de identidad, cuando los funcionarios le exigieron el documento. El joven sin oponerse se los entregó y allí fue montado en la patrulla y llevado a una sede de la PNB en La Yaguara.

Actualmente está recluido en la PNB de Boleíta y su caso ha estado plagado de irregularidades, como el retardo procesal. A Benítez se le acusa de terrorismo, porte ilícito de armas y asociación para delinquir.

“El juez dijo que ellos no iban a tener libertad porque era una orden de arriba”, dice Mariel Gutiérrez, madre del detenido.

El joven tiene un hijo de cuatro años de edad que ha preferido no verlo por las condiciones de reclusión en las que vive.

“A ese niño lo ha afectado mucho, se ha enfermado emocionalmente, pregunta mucho por su papá. Le decimos que su papá está trabajando”, dice.  

A propósito de su detención, su madre ha dicho que el joven le ha comentado que se siente deprimido, porque es la primera vez que pasa por una situación tan terrible.

Hecgerson Chaparro Castillo

Hecgerson Chaparro es el más joven de los cinco de La Vega, el muchacho tiene 23 años de edad y fue detenido en su propia casa, en el barrio La Amapola.

Georgina Castillo, madre del detenido, señala que funcionarios de las Faes los obligaron a tirarse al piso. Su hijo es un joven de piel morena y ella ya presentía que solo por el color de su piel podrían llegar a asesinarlo.

“Le pidieron la cedula, cuando mi hijo sale al rato le dicen arrodíllate y mi hijo le dijo: a mí no me van a matar porque no soy delincuente. Yo empecé a vomitar y me dio una crisis de nervios. Después llega un funcionario y me dijo dale gracias a Dios que no lo quise matar”, cuenta Castillo.

Chaparro Catillo fue llevado a La Quebradita, donde fue víctima de torturas, y en el parte policial señalaban que lo había agarrado corriendo, pero siempre estuvo en su casa junto a su familia, según informa la madre.

“Él tiene una bebé de 10 meses de nacida; esos mismos 10 meses que tiene mi hijo preso”, dijo.

El joven comparte celda con 120 personas, que duermen parados y a veces se tienen que turnar y las necesidades fisiológicas las hacen frente a todos los internos.

Hecgerson es mecánico y su madre asegura que está deprimido. “Mamá sácame de aquí por favor”, le dijo la última vez que lo visitó.

Darwin Rivas

Darwin Rivas fue uno de los primeros detenidos de los cinco de La Vega, el hombre fue apresado en su casa y llevado a un comando policial con una camisa sobre la cara.

A Rivas lo acusaron de tráfico de armas, asociación para delinquir y terrorismo. Por estos delitos fue sentenciado a seis años de prisión.

A pesar de la sentencia en su contra, la familia de Rivas esperara que el hombre sea puesto en libertad ya que aseguran que es inocente de todos los cargos por los cuales recibió la condena.