Fallece por COVID-19 el único sacerdote warao destacado en Mérida

LA HUMANIDAD · 16 JULIO, 2021 13:39

Ver más de

Mabel Sarmiento | @mabelsarmiento

Foto por Kapé Kapé

¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

El padre Bernardino Hedilla, sacerdote warao, falleció por complicaciones asociadas al COVID-19. Estaba recluido en el Hospital Universitario de Los Andes. La muerte del religioso fue confirmada por el Obispo Auxiliar de Mérida.

Luis Enrique Rojas, Obispo Auxiliar de Mérida, confirmó este 11 de julio, la muerte del único sacerdote warao consagrado como religioso en Delta Amacuro.

En un mensaje enviado a sus familiares, el Obispo Rojas aseguró que el padre Bernardino falleció por complicaciones de COVID-19 y no pudo superar la enfermedad. La noticia sobre este deceso causó conmoción y dolor en la población warao ante la figura que representa el religioso en la iglesia católica venezolana.

El Vicariato Apostólico del estado Delta Amacuro, emitió su pronunciamiento y lamentó la pérdida del representante de Cristo entre los waraos. El monseñor Ernesto Romero, Vicario Apostólico de Tucupita señaló que el sacerdote se desempeñaba como párroco en la parroquia Divino Niño de Chacantá en la Arquidiócesis de Mérida.

era oriundo de la comunidad warao Araguaimujo, asentamiento indígena localizado en la parroquia Santos de Abelgas del municipio Antonio Díaz del estado Delta Amacuro, su comunidad natal.

De acuerdo a las informaciones del Monseñor Romero, Hedilla recibió el 11 de diciembre de 1988, de manos de Monseñor Felipe González, la ordenación diaconal en el Centro Misional Divina Pastora de Araguaimujo. Luego, en el año 1990, recibe la ordenación sacerdotal de manos de Monseñor Helímenas Rojo, entonces obispo de Calabozo.

Con la muerte de Bernardino, el pueblo warao pierde a su único representante religioso consagrado en la iglesia católica como sacerdote egresado de sus estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor interdiocesanos Santa Rosa de Lima, en Caracas, así lo asegura Jesús Jiménez, representante de la organización indígena Osibu.

Monseñor Ernesto José Romero anunció un novenario de eucaristía en memoria de Hedilla, “elevemos hermanos una oración de gratitud por su vida sacerdotal al pueblo de Dios. Y, expresamos nuestra cercanía consoladora en Cristo Jesús Resucitado a los familiares y amigos. Ofreceremos un novenario de Eucaristías por su pascua definitiva a la casa del Padre de las misericordias” señaló.

Entre el 16 y 29 de junio de este año, murieron cuatro sacerdotes (dos de ellos en Táchira), después de presentar síntomas asociados al COVID-19, según informó la Conferencia Episcopal Venezolana.

En horas de la tarde del lunes 28 de junio de 2021, la Diócesis de San Cristóbal notificó el fallecimiento del párroco de San Joaquín de Navay, presbítero Aldemar Quintero, quien estaba en tratamiento para contrarrestar el virus.

El 27 de junio de 2021, la Arquidiócesis de Barquisimeto comunicó el fallecimiento de monseñor Diego Alvarado, párroco de Cristo Rey en la mencionada jurisdicción eclesiástica, debido a complicaciones por la misma patología.

La defunción del sacerdote Aldemar Quintero ocurrió tras pocos días de haberse conocido la del párroco de San Pedro (Seboruco, San Cristóbal), el presbítero Jesús Manuel Pernía, el jueves 24 de junio de 2021, también como consecuencia de contagio de este virus.

Mientras que el pasado miércoles 16 de junio de 2021, monseñor Enrique Parravano, obispo de la Diócesis de Maracay, comunicó el deceso del presbítero Willmer Díaz, también por causas vinculadas al coronavirus.

Con información de la asociación civil Kapé Kapé