Entre retrasos e irregularidades Guarenas vive su tercer día de gasolina

LA HUMANIDAD · 3 JUNIO, 2020 19:50

Entre retrasos e irregularidades Guarenas vive su tercer día de suministro de combustible

Texto por Efecto Cocuyo

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Retrasos, irregularidades y colas interminables. Por tercer día consecutivo los conductores de la ciudad de Guarenas estuvieron a merced de la incertidumbre en medio de largas filas para llenar de combustible los tanques de sus vehículos, en el marco del nuevo esquema de distribución y venta implementado por el gobierno de Nicolás Maduro desde el lunes 1º de junio.

Alrededor de las 6:00 a.m., cientos de conductores se encontraban en la larga cola que se extendía por todo Trapichito, a la espera de que llegara la gandola que surtiría de combustible la estación de servicio del sector. Algunos de ellos afirmaron estar en el lugar desde las 4:00 de la mañana, mientras que otros incluso pernoctaron en el lugar.

Aunque la orden gubernamental estableció que las estaciones de servicio empezarían a laborar a partir de las 5:00 a.m., no fue sino hasta pasadas las 8:00 de la mañana que un vendedor ambulante recorrió la larga fila de automóviles comentando que ya la gandola se encontraba en la gasolinera y estaban llenando los tanques para empezar a vender.

El escenario parecía alentador, teniendo en cuenta que el día anterior el combustible llegó a la estación pasadas las 6:00 de la tarde, luego de reclamos y protestas de los ciudadanos.

Aliviados y esperanzados, los conductores se mantuvieron a la espera de que avanzara la fila. Sin embargo, una hora después, un par de efectivos de la Guardia Nacional (GN) pasaron a bordo de una moto y notificaron a los conductores que ya estaban contabilizados los carros que iban a despachar. “Trajeron 9.000 litros de gasolina, eso alcanza para 200 carros full” dijo uno de los efectivos sin ofrecer más explicaciones.

Ante la incertidumbre, quienes se encontraban en sus vehículos haciendo la cola decidieron no moverse del lugar, como una medida para ejercer presión hasta que les aseguraran la disponibilidad del combustible para todos los carros.

Mientras esto ocurría, en redes sociales, la cuenta de Twitter de la Zona Operativa de Defensa Integral (Zodi) en Miranda reportaba que el suministro de combustible “se desarrollaba con total normalidad”.

Sin poder regresar 

Carlos* tenía la cara enrojecida por el calor, limpiaba su frente con un pañuelo y usaba una franela azul estampada con una desteñida estrella en la que se leía la frase “Yo soy Chávez” debajo de ella. Es comerciante y le preocupaba no poder surtir gasolina ese día.

“Tengo lo suficiente para llegar hasta la bomba, no me moví más lejos por que me da miedo quedarme accidentado a medio camino”, contó.

El hombre es gerente de una comercializadora en Guarenas y necesitaba cargar combustible para luego emprender un viaje al estado Zulia a buscar mercancía.

“Estoy haciendo la cola porque tengo que ir hasta Maracaibo, me comentaron que están pidiendo el salvoconducto y además hacerse la prueba rápida para poder ir hasta allá” comentó.

Dos colas se encuentran

Ya pasado el mediodía, la fila de automóviles había avanzado varios metros desde el sector cuatro de Trapichito y se encontraba a la altura del terminal de Guarenas. En la medida que los conductores avanzaban la GN los desvió hasta la avenida Intercomunal, para que pudieran surtir combustible en la estación de servicio La Comunidad, ubicada en la carretera vieja Petare-Guarenas, a donde estaba llegando una gandola a recargar esa estación y podría atender a 200 vehículos más.

El nuevo grupo de carros que se incorporó a la cola se encontró con quienes se encontraban desde la mañana haciendo fila para dicha estación; poco tiempo pasó para que el caos se presentara en el lugar, entre gritos y cornetazos los vehículos buscaron formarse en la nueva cola para surtir gasolina, la cual tuvo que ser organizada por los mismos conductores del grupo.

Gasolina por comida

Héctor* es otro de los tantos conductores que mantenía la esperanza de poder cargar con combustible el tanque de su vehículo, un Fiat Siena de color plateado. El ciudadano contó a Efecto Cocuyo que había surtido gasolina la semana pasada, pero tuvo que venderlos.

“Si logro llenar el tanque podré hacer que me rinda por un mes. Yo había echado gasolina la semana pasada, pero tuve que venderla porque ya no tenía comida en la casa, la vendí a un dólar el litro y pude conseguir unos 30 dólares para resolver”.

Ya en la gasolinera, los trabajadores no contaban con las máquinas electrónicas para leer el código QR del carnet de la patria y la huella dactilar, por lo que la manera que tenían para llevar el control de los carros que cargaban combustible era anotándolos uno a uno en un cuaderno, algo que tampoco sucedía con todos los conductores ya que a varios no se les tomó ningún dato. Además, si lo deseaban, podían surtir más de 40 litros al precio de subsidio de 5.000 bolívares.

Guarenas, la ciudad que en el año 1998 fue la primera en reaccionar ante los aumentos de gasolina que dieron pie al Caracazo, actualmente se ve sumida en extensas jornadas de más de 10 horas para que sus conductores puedan cargar sus tanques con combustible.