El Pitazo recupera su cuenta de Instagram tras suspensión y denuncia censura en Youtube
El medio señala que la suspensión fue por una supuesta denuncia de derecho de autor

El medio de comunicación independiente venezolano El Pitazo anunció la restitución de su cuenta oficial en Instagram (@elpitazotv), suspendida el 25 de mayo y reactivada el 26 de mayo por Meta, la empresa matriz de la plataforma. La red social reconoció que el medio no violó ninguna norma.
El 25 de mayo, alrededor de las 3:30 p.m., Instagram notificó a El Pitazo la suspensión de su perfil principal tras recibir múltiples reportes por supuestas infracciones a las normas de derechos de autor. La medida afectó uno de los canales más importantes del medio para difundir noticias, reportajes, investigaciones periodísticas y material audiovisual a su audiencia dentro y fuera de Venezuela.
El equipo editorial apeló inmediatamente la decisión. Tras una revisión prioritaria, Meta restituyó la cuenta y admitió que las publicaciones cumplían con todas las políticas de la plataforma. Según El Pitazo, no se trató de un error técnico, sino de un ataque coordinado mediante reportes masivos de factores externos, con el objetivo de forzar la autocensura, especialmente después de la publicación de recientes trabajos de investigación.
Este caso no es aislado. El 6 de mayo, el medio Armando.Info enfrentó una situación similar: suspensión de su cuenta en Instagram por presuntos reclamos de derechos de autor, luego de difundir contenidos de una investigación periodística.
El director de El Pitazo, César Ramón Batiz, denunció públicamente la suspensión y alertó sobre la vulnerabilidad de los medios independientes ante reportes masivos en plataformas digitales. El Pitazo enfatizó que sus trabajos se elaboran con rigurosidad, verificación de fuentes y ética periodística, y que el uso de material en sus publicaciones respeta las normas.
En sus comunicados, el medio señaló que estas acciones representan una forma de censura digital que prioriza “dudosos derechos de propiedad” por encima de la libertad de expresión, afectando el derecho a informar en un contexto de restricciones a la prensa en Venezuela.
Organizaciones y defensores de la libertad de prensa reaccionaron rápidamente: El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) emitió una alerta y acompañó las gestiones del medio, destacando el impacto en la distribución de información veraz; por su parte, Un Mundo Sin Mordaza y otras cuentas de alerta por libertad de expresión calificaron el hecho como un “duro golpe” al ecosistema de medios independientes, impulsado por reportes masivos o denuncias infundadas.
Defensores de derechos humanos han advertido que estos incidentes forman parte de un patrón de presión digital contra la prensa independiente en Venezuela, donde las plataformas se convierten en un nuevo frente de censura ante la dificultad de controlar narrativas en redes sociales.
La rápida restitución de la cuenta, en menos de 24 horas, demuestra la efectividad de la apelación y la solidaridad periodística, pero también deja en evidencia la fragilidad de los espacios digitales para el ejercicio del periodismo en el país.
El Pitazo, que cumple más de una década informando bajo el lema “Sonamos donde otros callan”, ratifica su compromiso con el periodismo investigativo y continuará informando a través de todas sus plataformas.
También Youtube
Paralelamente a la suspensión en Instagram, Batiz denunció la eliminación de contenidos informativos en YouTube, específicamente un video promocional (en formato Shorts) vinculado a una investigación periodística sobre el empresario José Simón Elarba y Carlos Erick Malpica Flores. La remoción se produjo por un reclamo de presunta infracción de derechos de autor interpuesto por un individuo identificado como Daniyal Mahmud Marco.
Aunque el material promocional fue retirado, el reportaje completo permanece disponible en la sección de videos del canal de El Pitazo. Batiz calificó estas acciones como parte de una estrategia de censura digital que instrumentaliza los reclamos de copyright para silenciar el periodismo investigativo.
