Comisión de la Verdad en Colombia busca reparar a quienes se vieron obligados a emigrar - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 25 AGOSTO, 2019 10:30

Comisión de la Verdad en Colombia busca reparar a quienes se vieron obligados a emigrar

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez

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Reparación de las víctimas. En todo proceso de paz la reparación de quienes han sido víctimas de tortura, desplazamiento forzado,  crímenes de familiares y exilio, es clave para evitar en el futuro se repitan estos hechos. De allí que la Comisión de la Verdad de Colombia busca que sean reconocidas las violaciones a quienes se vieron obligados a emigrar del país vecino por el conflicto armado de más de 60 años.

 “Del desplazamiento interno existe un registro amplio en Colombia, pero sobre el exilio no; ni siquiera se reconoce como violación, ni siquiera se reconoce lo que ha pasado, para que entre medio millón y un millón de colombianos hayan tenido que irse del país por la protección de sus vidas”, dijo en entrevista con Efecto Cocuyo, Carlos Martin Beristain, miembro de esta Comisión, durante su visita en Venezuela hace más de dos semanas.

Martin Beristain es médico y psicólogo español y, junto a otras 10 personas, forma parte de esta comisión creada después de los acuerdos de paz entre el gobierno colombiano y la antigua guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). Además tiene una amplia experiencia en atención psicosocial de víctimas en el mundo, ya que ha sido asesor de varias comisiones de este tipo y coordinó el informe Recuperación de la Memoria Histórica de Guatemala.

En Caracas conversó con organizaciones de la sociedad civil y dictó un foro sobre la reparación y la migración. En este último punto destacó que la Comisión de la Verdad de Colombia es la primera de su tipo en el mundo que busca la reparación de las víctimas exiliadas.

Por eso el trabajo que plantean en la comisión es el de reconocer que un millón o un millón y medio de colombianos forzados a irse de su tierra por el conflicto armado también tienen derechos porque fueron víctimas de 60 años de enfrentamientos entre militares, paramilitares e insurgentes, que además dejó 8 millones de desplazados internos.

El reto de la Comisión de la Verdad de Colombia es el de visibilizar, registrar y obtener reparación para este número de colombianos dispersos por el mundo.

“Lo que no se visibiliza no existe. El primer paso para poder hablar de reparación, en medio de esos procesos, es reconocer que el problema existe. Es ponerle nombre. Es identificar los impactos que eso ha tenido. Y eso es parte del proceso en el que estamos en Colombia, cómo visibilizamos, cómo nos acercamos a las víctimas que están en cerca de 20 países, para poder escuchar y documentar esos casos, y recoger también sus demandas, cuáles son las demandas que tienen frente al Estado”, explicó.

Las condiciones de quienes se van al exilio, subraya, son más difíciles porque no tienen cómo defender sus derechos, y sus problemas se invisibilizan.

“Es la primera vez que una Comisión de la Verdad en el mundo afronta un desafío de ese calibre, de visibilizar el exilio tan disperso en tantos lugares y visto la problemática de los refugiados en el mundo en general, pues también puede ser un buen ejemplo de qué cosas hay que considerar en esos procesos”, resaltó sobre la importancia de este trabajo.

Para que una Comisión de la Verdad tenga éxito, apunta Martin Beristain, las víctimas también deben estar organizadas para demandar sus derechos, pero a la vez influye la voluntad política y las condiciones para que los procesos de esta naturaleza permitan que haya verdadera justicia, otra de las líneas de la reparación.

Cita por ejemplo el caso chileno, donde los gobiernos de La Concertación lograron que se repararan a víctimas de los crímenes  y desapariciones durante la dictadura de Augusto Pinochet, pero dejaron de lado a quienes fueron torturados. Pasó una década para que, gracias a la Comisión Valech, encabezada por el obispo chileno Sergio Valech, que documentó los casos de este tipo, también reconocieron sus derechos.

O en Argentina, donde la Comisión Nacional de Personas Desaparecidas (Conadep) registró todas las violaciones a la dictadura de ese país. Pero después en el gobierno de Carlos Menem aprobó las Leyes de Punto Final para darle amnistía a los militares. Y fue después en los gobiernos de Néstor Kirchner y por organizaciones como Madres de Plaza de Mayo que se comenzó a hacer justicia.

“No son procesos lineales de los que estamos hablando, dependen de cuáles han sido los factores de crisis, cuál es la relación de fuerzas en esas transiciones, qué papel cumplen las víctimas, todo eso… una comisión de la verdad pone el énfasis en los derechos humanos, incluso desde una perspectiva crítica, la base de la reconstrucción… sin respeto por los DDHH, sin respeto por el dolor y el sufrimiento de la gente no hay posibilidades de reconstrucción o se construyen memorias muy defensivas”, manifestó.

Colombianos quieren la verdad

Sobre el trabajo de la Comisión de la Verdad en Colombia, el miembro del equipo recordó que está protegida porque el acuerdo de paz tiene rango constitucional, pero como no se trata solo de leyes sino de avanzar, reconoció que el proceso enfrenta actualmente obstáculos.

“Estamos en un contexto no favorable para ese proceso en Colombia ahora mismo, primero porque aún no existe un acuerdo de paz con el ELN (Ejército de Liberación Nacional) y las condiciones de violencia en muchos territorios en los cuales ha salido las Farc y que ha sido ocupado por paramilitares, por el ELN, por otros grupos, el narcotráfico también; todo eso hace que las condiciones de seguridad de muchos territorios sea muy precaria”.

Citó el asesinato de más de 400 líderes o dirigentes después de la firma de los acuerdos de paz, por lo que brindar seguridad para que la gente se sienta protegida es fundamental.

“El primer paso que hay que dar es que la gente se sienta con seguridad para poder hablar, porque sino hay un tejido social que está dominado por el miedo. En Colombia hay de las dos cosas, hay contextos en los cuales se puede trabajar más abiertamente, otros que es más difícil. Pero lo que sí creemos y hemos escuchado, y estamos viendo es que la gente quiere la verdad, quiere participar en la Comisión de la Verdad, quiere formar parte de ese proceso y ojalá este proceso de la Comisión también abra un espacio para un proceso de paz más amplio que el país necesita”.

 Fotos: Mairet Chourio

 

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