Comerciantes corianos temen perder mercancía por apagones

LA HUMANIDAD · 28 ABRIL, 2016 10:15

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Félix Amaya


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Los constantes cortes de fluido eléctrico en Falcón han cambiado la vida de los corianos. En la capital del estado el incumplimiento de horarios en el recorte eléctrico pone en riesgo a comerciantes y los coloca en riesgo de perder productos por falta de refrigeración. Sin embargo, el 70% del alumbrado público permanece encendido de día en calles y avenidas.

En un recorrido hecho por los comercios de la ciudad, se constataron que supermercados, carniceros y panaderos han tenido que invertir en comprar hielo debido a que no se cumplen con los horarios de racionamiento eléctrico y hay mercancía que no se puede mantener sin refrigeración más de una hora.

Juan Galvis, carnicero de profesión y con local en el Mercado Municipal Viejo de Coro, se queja porque este martes 27 de abril amanecieron sin servicio eléctrico y a las 11 de la mañana no había sido restablecido. “Yo no sé que pasa con este Gobierno, primero nos obligaba a vender la carne a precio más bajo que el costo de producción, haciéndonos perder dinero, y ahora con esta situación eléctrica podemos en cualquier momento perder el poquito de carne y de pollo que tenemos. Más de 25 carnicerías en el mercado estamos en la misma condición, comprando hielo cada 4 horas para que no perdamos nuestro producto, y ese costo sale de nuestro bolsillo”, comentó Galvis.

Por otra parte, en una reconocida panadería de la avenida Manaure en Coro aseguran que las ventas han bajado drásticamente desde que mantienen los refrigeradores vacíos, debido a que la mercancía que allí se exhibe debe estar refrigerada, de no ser así, se daña y es perjudicial para el negocio.

“Nosotros somos muy afectados, primero porque nuestras ventas han bajado porque no podemos poner en los refrigeradores con visibilidad el jamón y el queso que rebanamos para que la gente no haga colas y se les haga más fácil comprar, los clientes están acostumbrados a comprar jugos o yogures fríos, esto ahora no es posible, esta semana ya le dijimos a cuatro de nuestros empleados que no podemos darles más trabajo, si no vendemos, no hacemos dinero, pero lo más grave son la charcutería que tenemos en las cavas, si se nos daña perderemos mucho dinero”, dijo Alberto Nova, encargado de la panadería.

Pero no solo a los comercios les ha cambiado la vida. A muchos les ha cambiado el horario del sueño y ahora, con los días decretados sin clase, se deberá cambiar también la situación laboral porque hay que cuidar a los hijos que no estarán, como de costumbre, en sus aulas.

Para Neyla Rodríguez los apagones han sido traumáticos. “En mi casa se va la luz toda la noche y es imposible dormir, con todo y eso, trasnochada, he tenido que llevar los niños a la escuela y luego puedo descansar, pero ahora sin clases los viernes tengo doble problema porque tengo también que buscar la comida para darle a mis dos hijos. Antes comían en la escuela pero con esta situación ni eso puede hacer, el Gobierno nacional traslada el gasto que ellos hacen a los bolsillos de los venezolanos, porque si bien es cierto que las escuelas cerradas no gastan luz ni comida, los niños en las casas tienen que comer y utilizar la electricidad”.

En Coro y Punto Fijo el ahorro eléctrico es solo para la población y los comercios, porque se ha constatado y denunciado en distintas instancias que el 70% del alumbrado público se mantiene encendido de día debido a problemas con las fotoceldas de las luminarias que no sirven y que no han sido substituidas por unas en buen estado debido a que Corpoelec no cuenta con este material en su inventario.