Tras ser liberada, Yoani Sánchez denuncia arremetida del castrismo contra la disidencia
La periodista estuvo detenida por 9 horas acusada de “atentar contra el orden constitucional”

La periodista independiente cubana Yoani Sánchez, directora del diario digital 14ymedio, agradeció este viernes 6 de noviembre la solidaridad internacional y nacional que facilitó su liberación tras permanecer alrededor de nueve horas bajo custodia de la Seguridad del Estado. En un hilo publicado en X, Sánchez calificó la detención de “arbitraria” y aprovechó para denunciar lo que observó en los calabozos.
Según relató, fue interceptada la mañana del jueves 5 de noviembre, alrededor de las 9:30, cuando salía de su vivienda en el barrio de Nuevo Vedado (municipio Plaza de la Revolución, La Habana) para hacer compras en un mercado cercano. Logró enviar un breve mensaje a sus colegas: “Me secuestró la policía”.
Su esposo, el también periodista Reinaldo Escobar, y el medio que dirige confirmaron que agentes de la policía política la detuvieron. Las autoridades le imputaron un presunto “atentado contra el orden constitucional” (o “propaganda contra el orden constitucional”, según algunas versiones del propio medio). Hasta el momento no se han conocido detalles de las pruebas ni de un procedimiento penal formal.
Tras recuperar la libertad, Sánchez escribió: “Acabo de llegar a casa, gracias a todos por la solidaridad y la difusión de la arbitraria detención que sufrí esta mañana. Ese apoyo fue el que logró descorrer los cerrojos y abrir los barrotes”. En su mensaje de hoy añadió que “de aquel encierro salí también con una denuncia urgente”.
En el hilo de tres publicaciones, la periodista de 51 años relató con “horror” que en los calabozos comprobó que “decenas o cientos de cubanos son detenidos cada día en La Habana por no tener una dirección de la capital en su carné de identidad”. A estas personas las llaman “ilegales” y las deportan a sus provincias de origen. También denunció “la absoluta sumisión de la Policía Nacional Revolucionaria a la Seguridad del Estado” y pidió no olvidar “a quienes siguen encerrados y no pueden alzar su voz”.
El mismo jueves fueron detenidas la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, y la integrante del movimiento María Cristina Labrada, interceptadas en la calle cuando salían de la sede del colectivo. Ambas fueron liberadas horas después, según confirmó el esposo de Soler, el opositor Ángel Moya. Organizaciones de derechos humanos y de libertad de prensa, como el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) y el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, habían denunciado los arrestos y exigido información inmediata.
La detención de Sánchez se enmarca en un contexto de hostigamiento recurrente contra periodistas independientes y activistas en la isla. En días previos se habían reportado arrestos de otros comunicadores, como Camila Acosta (corresponsal de ABC) y Adelth Bonne Gamboa (colaborador de CubaNet). Sánchez, galardonada en 2008 con el Premio Ortega y Gasset, es una de las voces más reconocidas del periodismo independiente cubano y ha sufrido hostigamiento en anteriores ocasiones.
Su caso volvió a poner de relieve la práctica de detenciones breves y arbitrarias que, según organizaciones internacionales y el propio testimonio de la periodista, afecta tanto a figuras públicas como a ciudadanos sin visibilidad que carecen incluso de un teléfono para denunciar su situación.