The Economist: El acuerdo petrolero de Trump con Venezuela es ambicioso, pero lleno de sombras

El prestigioso medio analiza el pacto, al que califican de poco confiable

El prestigioso semanario británico The Economist califica el reciente acuerdo petrolero entre el gobierno de Donald Trump y el régimen interino de Delcy Rodríguez como “bold but dodgy” (audaz pero sospechoso). Según el editorial del medio, el pacto no solo es cuestionable en su legitimidad, sino que, peor aún, crea incentivos para bloquear la transición democrática en Venezuela.

El contexto según The Economist

El petróleo hizo rica a Venezuela y durante décadas financió la democracia con los mejores niveles de vida de América Latina. En 1998, cuando Hugo Chávez llegó al poder, el país producía 3,4 millones de barriles diarios. Bajo su gobierno y el de Nicolás Maduro, la producción se derrumbó por la corrupción e incompetencia, se desató la hiperinflación y un cuarto de la población emigró, analiza el portal económico.

Ocho meses después de que fuerzas especiales estadounidenses capturaran a Maduro, Trump cerró un trato con su antigua vicepresidenta, Delcy Rodríguez.

Cualquier gobierno democráticamente electo en el futuro podría cuestionar un acuerdo que otorga a Estados Unidos tanto control sobre el petróleo venezolano. Esta incertidumbre desalienta a los inversores: las grandes petroleras siguen siendo cautelosas, aunque Chevron, que ya operaba en el país, anunció una inversión separada de 7.000 millones de dólares.

Lo más preocupante, según el análisis de The Economist, es que el trato genera incentivos para bloquear la transición democrática. Funcionarios estadounidenses aseguran en privado que la transición democrática continuará, y figuras como el secretario de Estado Marco Rubio entienden que una Venezuela democrática beneficia a Washington.

Sin embargo, Trump ha empezado a referirse públicamente a Rodríguez como “presidenta electa”, un título que no le corresponde. El acuerdo es, sin duda, audaz, pero también es problemático y corre el riesgo de consolidar el poder de actores no democráticos a cambio de petróleo.