El régimen de Daniel Ortega en Nicaragua despojó de su nacionalidad a 94 personas de este país, entre quienes se cuentan los escritores Gioconda Belli y Sergio Ramírez, dos de las voces más críticas del gobierno sandinista en los últimos años, y que en el pasado apoyaron al actual presidente.
La lista también incluye al periodista y director del diario Confidencial, Carlos Chamorro, además de su esposa Desirée Elizondo.
También hay un obispo en la lista, el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, así como la directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Vilma Núñez.
Esta medida se produce después de la liberación de 222 presos políticos del país, que se encontraban en diferentes cárceles de la nación centroamericana. A este grupo lo expulsaron de Nicaragua y los enviaron a Estados Unidos, donde se enteraron de que el régimen sandinista les despojó de su nacionalidad, tras la aprobación de una ley en el Parlamento que controla Ortega, que los acusa de «traición a la patria».
Confidencial dio a conocer la lista y resaltó que en ella se encuentran el excomandante de la Dirección Nacional del FSLN en los años ochenta, Luis Carrión; la exguerrillera Mónica Baltodano; el excanciller Norman Caldera; el exembajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Arturo McFields; el exfiscal Yader Morazán y el exdiputado Eliseo Núñez Morales.
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El pasado 12 de febrero, Belli tuiteó sobre una manifestación de orteguistas que en Managua celebraban que le quitaran la nacionalidad a los 222 presos políticos.
«Qué tristeza ver esto: un gobierno que enseña a dividir, a rechazar, a odiar a otros nicaragüenses porque piensan diferente. Así se ensucia y debilita el espíritu de la nacionalidad», dijo.
Antes recordó que ningún nicaragüense, según la Constitución del país, puede perder la nacionalidad por una ley.
«El artículo 20 de nuestra Constitución Política dice: ‘Ningún nacional podrá ser privado de su nacionalidad’. Ese artículo sigue vigente. La ley 1055 no puede anular lo que dice la Constitución. OM tropiezan hasta para la iniquidad x su prisa de inventar castigos», condenó la decisión de Ortega y su esposa y vicepresidenta del país, Rosario Murillo.
Belli fue miembro del Frente Sandinista de Liberación Nacional en la década de 1980 y 1990, condenó la dictadura de Anastasio Somoza y entre los premiso que ha recibido por su prolífica carrera literaria se encuentra el Sor Juana Inés de La Cruz 2008, que entregan en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Es miembro de la Academia Nicaragüense de la Lengua.
Sergio Ramírez es un reconocido escritor, ganó el Premio Cervantes en 2017 y fue vicepresidente del país cuando Daniel Ortega fue presidente, entre 1985 y 1990.
Reside en España y ha sido una de las voces más críticas contra Ortega, junto a Belli.
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El pasado 9 de febrero condenó la decisión de quitarle la nacionalidad a sus compatriotas.
«Todos los presos políticos, los que subieron al avión que los llevó al destierro, y los que se quedaron, son nicaragüenses ejemplares, resistieron con dignidad por largos meses el aislamiento en celdas de castigo, donde nunca debieron haber estado», escribió en Twitter.
Confidencial dijo que además de quitarle la nacionalidad, el presidente del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripción Managua, Ernesto Rodríguez Mejía, también informó que les inhabilitaron para ejercer cargos públicos de forma permanente, optar a cargos de elección popular y «la pérdida de sus derechos ciudadanos de forma perpetua respectivamente».
Con esta decisión el número de nicaragüenses que han perdido su nacionalidad en la última semana asciende a al menos 316 personas.
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El régimen de Daniel Ortega en Nicaragua despojó de su nacionalidad a 94 personas de este país, entre quienes se cuentan los escritores Gioconda Belli y Sergio Ramírez, dos de las voces más críticas del gobierno sandinista en los últimos años, y que en el pasado apoyaron al actual presidente.
La lista también incluye al periodista y director del diario Confidencial, Carlos Chamorro, además de su esposa Desirée Elizondo.
También hay un obispo en la lista, el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, así como la directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Vilma Núñez.
Esta medida se produce después de la liberación de 222 presos políticos del país, que se encontraban en diferentes cárceles de la nación centroamericana. A este grupo lo expulsaron de Nicaragua y los enviaron a Estados Unidos, donde se enteraron de que el régimen sandinista les despojó de su nacionalidad, tras la aprobación de una ley en el Parlamento que controla Ortega, que los acusa de «traición a la patria».
Confidencial dio a conocer la lista y resaltó que en ella se encuentran el excomandante de la Dirección Nacional del FSLN en los años ochenta, Luis Carrión; la exguerrillera Mónica Baltodano; el excanciller Norman Caldera; el exembajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Arturo McFields; el exfiscal Yader Morazán y el exdiputado Eliseo Núñez Morales.
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«Qué tristeza ver esto: un gobierno que enseña a dividir, a rechazar, a odiar a otros nicaragüenses porque piensan diferente. Así se ensucia y debilita el espíritu de la nacionalidad», dijo.
Antes recordó que ningún nicaragüense, según la Constitución del país, puede perder la nacionalidad por una ley.
«El artículo 20 de nuestra Constitución Política dice: ‘Ningún nacional podrá ser privado de su nacionalidad’. Ese artículo sigue vigente. La ley 1055 no puede anular lo que dice la Constitución. OM tropiezan hasta para la iniquidad x su prisa de inventar castigos», condenó la decisión de Ortega y su esposa y vicepresidenta del país, Rosario Murillo.
Belli fue miembro del Frente Sandinista de Liberación Nacional en la década de 1980 y 1990, condenó la dictadura de Anastasio Somoza y entre los premiso que ha recibido por su prolífica carrera literaria se encuentra el Sor Juana Inés de La Cruz 2008, que entregan en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Es miembro de la Academia Nicaragüense de la Lengua.
Sergio Ramírez es un reconocido escritor, ganó el Premio Cervantes en 2017 y fue vicepresidente del país cuando Daniel Ortega fue presidente, entre 1985 y 1990.
Reside en España y ha sido una de las voces más críticas contra Ortega, junto a Belli.
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El pasado 9 de febrero condenó la decisión de quitarle la nacionalidad a sus compatriotas.
«Todos los presos políticos, los que subieron al avión que los llevó al destierro, y los que se quedaron, son nicaragüenses ejemplares, resistieron con dignidad por largos meses el aislamiento en celdas de castigo, donde nunca debieron haber estado», escribió en Twitter.
Confidencial dijo que además de quitarle la nacionalidad, el presidente del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripción Managua, Ernesto Rodríguez Mejía, también informó que les inhabilitaron para ejercer cargos públicos de forma permanente, optar a cargos de elección popular y «la pérdida de sus derechos ciudadanos de forma perpetua respectivamente».
Con esta decisión el número de nicaragüenses que han perdido su nacionalidad en la última semana asciende a al menos 316 personas.