Internacionalistas: Acuerdo petrolero anunciado por Trump es un “globo de ensayo” con fines electorales 

Gerson Revanales destaca que Trump habló para los estadounidenses

Internacionalistas: Acuerdo petrolero con Venezuela anunciado por Trump es un “globo de ensayo” con fines electorales
Trump y la interina defendieron acuerdo petrolero. Foto: EFE

En su acostumbrado tono triunfalista, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó el viernes 28 de agosto otra “bomba” sobre Venezuela. Esta vez se trató del anuncio sobre un acuerdo petrolero con el gobierno encargado de Delcy Rodríguez para tener el control mayoritario de 17 yacimientos, equivalentes a 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano.

De acuerdo con el mandatario republicano, la transacción que calificó de histórica “duplicará las reservas petroleras estadounidenses”, aumentará el suministro de petróleo y reducirá sustancialmente los precios de la gasolina para todos los estadounidenses “durante mucho tiempo”. Al mismo tiempo, afirmó: “Ayuda a Venezuela” hacia un “tremendo éxito y una gran prosperidad”. La gobernante interina se pronunció para ratificar el acuerdo y defender los “beneficios” para el país.

Las reacciones públicas al anuncio se pasearon desde senalamientos de entreguismo y “saqueo” de recursos venezolanos, normalización del autoritarismo en Venezuela y postergación indefinida de la transición política, profundización del tutelaje con fines económicos, hasta quienes demandan mayores detalles de la operación y transparencia para poder calibrar cómo se beneficia el país y hacer las recomendaciones necesarias, además de ver con escepticismo las declaraciones de Trump. 

Internacionalistas consultados por Efecto Cocuyo consideran que Trump le habla a los estadounidenses para tratar de impactar en las elecciones de medio mandato de noviembre (se define composición del Congreso) y revertir la tendencia desfavorable para los republicanos, con la promesa de bajar los precios de la gasolina. También advierten que, por su magnitud, el acuerdo petrolero requerirá mucho tiempo e inversión de grandes capitales, que por la falta de seguridad jurídica no ven muy viable en Venezuela. 

Carta de intención 

“Lo que anunció Trump es un globo de ensayo con fines electorales. Le hablo a los estadounidenses más que a los venezolanos. Está por verse cuál puede ser el impacto en las elecciones porque les está prometiendo a los votantes que van a bajar los precios de la gasolina. A lo interno de Venezuela, las palabras del presidente y la falta de información sobre el acuerdo enturbian más las aguas políticas de lo que están”, sostuvo el el internacionalista Gerson Revanales. 

A juicio del embajador, lo anunciado tanto por Trump como por Rodriguez no pasan de ser una “carta de intención” por todo lo que implica la ejecución del acuerdo. Además de los grandes capitales requeridos unos 100.000 millones en alrededor de ocho años, según expertos, si la intención  es que Venezuela vuelva a producir al menos  tres millones de barriles diarios como en tiempos de Hugo Chavez. 

El tema de la seguridad jurídica, advirtió el internacionalista, no es un asunto menor. Los Congresos de ambos países deberían ratificar el acuerdo si es entre Estados, señaló. 

El señor Trump por sí solo no tiene el poder de ejecutar el acuerdo porque no tiene empresas petroleras, así que expone sus deseos. Delcy Rodríguez no puede comprometer al Estado venezolano a largo plazo, ella dice que es por 25 años y enfrenta el riesgo de nulidad de ese acuerdo porque cualquiera lo puede impugnar, ¿qué empresa se va a arriesgar?. Los beneficios que no sabemos cuales son exactamente porque hay opacidad, no serán algo inmediato”, subrayó. 

Trump atiza más las fibras nacionalistas al afirmar (declaraciones del 30 de agosto) que  con el petróleo venezolano llenará las reservas estratégicas de EEUU y que es un “regalo” de Venezuela para el pueblo estadounidense, mientras a casi ocho meses del tutelaje sobre Miraflores, el salario mínimo y las pensiones en Venezuela son menores a medio dólar y la población ve agudizada la falta de agua y electricidad. La reconstrucción tras el doble terremoto del 24 de junio y la atención a miles de damnificados, también es impostergable.

“Hasta ahora veo este anuncio como una carta de intención para los estadounidenses, un anuncio publicitario que busca hacernos ver como el estado 51 petrolero, pero a los estadounidenses preocupan otros temas, no lo que sucede con otros países”, añadió Revanales.

¿Se refuerza el tutelaje? 

El presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Juan Francisco Contreras, el anuncio de Trump es “efectista”, de cara a los comicios que se celebrarán en noviembre en ese país, obviando que un acuerdo duradero solo puede lograrse con un gobierno elegido democráticamente en Venezuela que respete el estado de derecho y proteja la propiedad privada. 

A su juicio, Trump quiere exhibir un dominio sobre los recursos de Venezuela y el interinato lo avala, aunque asegura que se preserva la soberanía nacional, sin ningún tipo de consulta con la población ni explicación. 

Medios como CNN advierten sobre otras medidas desesperadas que podría intentar Trump para afectar la votación que se anticipa puede ser mayoritariamente contraria en noviembre, entre ellas declarar una emergencia que le permita a Trump incautar máquinas o urnas electorales y enviar agentes de inmigración (ICE) a los centros de votación, entre otras.

“Se viola la Constitución, se actúa contrario a los intereses venezolanos. Lo primero que debió hacerse es someter esa materia a referendo”, opinó Contreras.  

El internacionalista Ivan Rojas igualmente deja en claro que el manejo dado por ambos gobiernos al pacto petrolero no se ajusta a lo acostumbrado entre dos Estados que estén velando por los intereses de largo plazo para sus respectivas naciones. 

“El hecho de que el acuerdo se haya negociado tan rápido  muestra que no ha habido demasiada resistencia por parte de Venezuela. Es una característica de la administración Trump querer obtener acuerdos rápidos, así falten detalles, elementos que protejan el acuerdo en el largo plazo. Este es el tipo de acuerdo que normalmente se negocia durante meses y que se consulta con varios sectores de la sociedad, con los respectivos cuerpos legislativos, pero nada de eso ha sucedido”, apuntó. 

El director del medio La Gran Aldea, Alejandro Hernandez, señaló la tarde de este 30 de agosto que al acuerdo petrolero se traducirá en un contrato de Participación Productiva  entre la empresa NABEP (North American Blue Energy Partners), propiedad del cuestionado empresario Alejandro Betancourt, ahora controlada por EEUU y Pdvsa que abarcará los 17 campos anunciados. La firma incluye la visita (para este 2 de septiembre) de una de una delegación estadounidense, encabezada por el secretario de energía de EEUU, Christopher Wright.  

Impacto en la región 

¿Cómo ve la región lo que sucede con Venezuela? Rojas sostiene que en las reacciones de un pacto petrolero como el que acaban de establecer EEUU y el interinato se van a mezclar la polarización en la región, la política y la ideología, tal como ha sucedido desde la intervención militar del 3 de enero.

“En otras circunstancias, la situación en general de Venezuela despertaría mucha suspicacia entre los gobiernos de la región, sin importar su inclinación política. En este momento de alta polarización, hay gobiernos como el nuevo gobierno de Colombia o el de Argentina, que están bien con lo que sea que suceda, siempre y cuando fortalezca la posición de EEUU, que es su aliado, sobre todo en contra del gobierno de Venezuela”, expresó el directivo del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales.

El fin de semana, la izquierda cubana reaccionó con fuerte rechazo a lo que calificaron como la entrega de la soberanía venezolana por parte del rodrigato a cambio de permanecer en el poder. Voces como la de la historiadora Tere Felipe instaron a Miraflores a demostrar su soberanía, vendiendo de nuevo petróleo a Cuba. 

Trump movió el péndulo de la izquierda a la derecha en la región por el fracaso del socialismo”, acotó Revanales.

Contreras añade que el avance de EEUU en la región en materia de recursos energéticos, apoyado mayormente en Venezuela, también busca disminuir aún más la influencia de China.