Para abrir “el paraguas” del FMI hay que recomponer las estadísticas del BCV
El Fondo Monetario debe acceder a la data que desde hace 8 o 9 años le ha sido negada, considera uno de los analistas consultados

El Fondo Monetario Internacional (FMI) es como un tres en uno; ofrece asistencia técnica, otorga préstamos cuando hay crisis de balanza de pagos y además una vez cumplido los objetivos tiende puentes para que los agentes económicos confíen en el país tras mejorar su capacidad financiera.
Pero ciertas condiciones aplican y una de ella es que deben estar al día las series estadísticas de las variables económicas y al estar el Banco Central de Venezuela (BCV) en mora, ahora le tocará mostrarlas bajo el escrutinio del FMI.
La Magister en Economía, de la Universidad de los Andes (ULA) Andrey Paredes recuerda que el FMI es una institución creada hace más de 80 años (1944) siendo su objetivo principal garantizar la estabilidad del sistema financiero internacional de los 191 países miembros.
El ente multilateral ofrece la supervisión macroeconómica, evalúa las políticas fiscales, monetarias y cambiarias. De igual manera, otorga préstamos cuando hay crisis de balanza de pagos ( falta de dólares para cubrir importaciones y pagar deuda externa). También puede financiar presupuestos vía apoyo del BCV, todo bajo un manto de un plan de estabilización.
También da asistencia técnica para reformas estructurales en el plano fiscal o tributario y brinda apoyo en la elaboración de las estadísticas para que esa data esté actualizada con la periodicidad del caso.
La analista recordó que en marzo de 2019 hubo una ruptura en las relaciones con el FMI debido a la falta de reconocimiento político por parte del organismo multilateral a quienes lideraban a Venezuela en ese momento. Razones ideológicas, en lo interno, también alejaban la posibilidad de un acercamiento.
Aunque Paredes aclara que Venezuela nunca salió oficialmente del Fondo Monetario, sí perdió el acceso operativo al financiamiento y a los programas, porque el ente financiero dejó de evaluar el desempeño de la economía.
Venezuela ha venido atravesando una profunda crisis desde el año 2014 y al no estar alineado con el Fondo Monetario perdió la oportunidad de adquirir préstamos de emergencia y acceder a programas de estabilización, puntualizó la experta en análisis estadísticos.
Venezuela que pudo haber acudido al FMI a través de los Derechos Especiales de Giro (DEG) lo hizo con financiamiento interno y usando las reservas. Es decir, apeló a opciones más costosas.
Los DEG son activos creados por el FMI para complementar los activos financieros de los países miembros que por decisión del ente multilateral se transforman en reservas líquidas.
Es importante considerar que el Gobierno mantenía una postura de “política antiimperial” en donde según su criterio ideológico, el FMI entraba en primera fila por lo que no era relevante evaluar un apoyo a través de este organismo, pese a necesitarlo, agregó Andrey Paredes.
Volver al FMI, particularmente positivo
Ahora bien, dijo la economista en abril del 2026 que el Fondo Monetario anunció la renovación de las relaciones con Venezuela “ lo cual es particularmente positivo para la Nación. Desde muchos aspectos, empezando por la supervisión económica, la cual está establecida en el artículo Cuarto del Estatuto de los países miembros”.
Ante este escenario, el FMI puede evaluar inflación, política fiscal y de cambio, lo cual es clave para generar credibilidad económica, lo que tanto necesita el país, indicó
Reafirmó que entrar por el carril del FMI “nos da oportunidad a la asistencia técnica, apoyo estructural al Banco Central y estadísticas económicas. Es importante acotar que el país está en deuda con algunas estadísticas de las finanzas públicas”.
Al retomar esa relación con el FMI se abre la posibilidad de acceso a financiamiento. “Pero hay que aclarar que esto no es automático. Eso requiere que se realice una solicitud formal y que haya un programa económico creíble. El propio Fondo Monetario aclara que la renovación no implica préstamos, pero Venezuela, con ese acompañamiento, si estaría retomando beneficios”, puntualizó la analista de finanzas públicas.
También puede mejorar las reservas internacionales. Eso se traduce en que el FMI puede reforzar la liquidez externa. Otro aspecto positivo es que se recupera la confianza y se reduce el riesgo país, un indicador que mide la probabilidad de que un Estado incumpla con el pago de su deuda externa, lo que mejora la inversión extranjera, agregó.
Se pudiera estar hablando de una normalización financiera internacional con un acceso a los mercados de deuda facilitando los acuerdos con acreedores. “Pero cuando hablamos del Fondo Monetario Internacional, este viene con condiciones”, insistió.
Dijo que los recursos del FMI no son exclusivamente para las reservas internacionales y propicia con los parámetros a seguir la estabilización del tipo de cambio. En definitiva, el objetivo es que el país asuma las obligaciones externas con cierta holgura.
Recordó la analista que Venezuela, que se hizo miembro en 1946, ha acudido al FMI dos veces, siendo la tercera esta nueva etapa. La última negociación se hizo en 1996 en el segundo gobierno de Rafael Caldera con la Agenda Venezuela.
Añadió que el gobierno no acudió al FMI en la crisis de 2014 y 2019, aunque en este último año se hicieron algunos intentos, porque se hablaba de no volver a “paquetazos” y a políticas imperialistas.
Explicó que Venezuela pudo haber usado recursos congelados como los DEG, pero su liberación pasaba por la actualización de las estadísticas lo cual no se hizo de manera completa, un tema pendiente en la mesa. El BCV debe mostrar la data que dejó de publicar oportunamente para destrancar el “juego”.
José Manuel Puente: La importancia del FMI
El profesor titular del Centro de Políticas Públicas del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), José Manuel Puente, rescata la importancia de la revisión que hace el FMI de las cuentas fiscales y macroeconómicas de los países miembros, lo cual dejó de hacerse en Venezuela.
Con este cambio de reiniciar ese contacto con el ente multilateral, levantar la data o las series estadísticas del Banco Central de Venezuela es prácticamente una actividad que debe comenzar desde cero.
Ponerse al día, trabajando con prontitud, “puede tardar 8, 10, 12, 14 meses en compilar toda esa data lo que permitirá ver cuál es la problemática del país y cuáles son las opciones de política económica. Es decir qué puede ofrecer el FMI. Por supuesto los recursos financieros y la asesoría técnica son importantes para el rescate y la recuperación paulatina de la economía” tesis que sostiene el catedrático en sus deliberaciones.
Retomar el paraguas del FMI coloca a Venezuela en un buen camino, pero en su opinión hay mucho trabajo que hacer y coincide en que ese organismo es fundamental porque tiene la competencia técnica, tiene recursos y además puede ayudar a Venezuela a darle cabida a un pool de países como Estados Unidos, la Unión Europea y las grandes economías latinoamericanas que entren a rescatar al país dado los montos grandes de deuda externa que compromete la capacidad de pago.
“Necesitamos ayuda sin lugar a dudas de la asesoría nacional e internacional”, puntualizó Puente.
La realidad actual no escapa de lo político porque al final estás hablando de una “revolución socialista que después de jurar que jamás negociaría con el imperio y con el Fondo Monetario, lo está haciendo porque simplemente es imposible reestructurar la deuda y enderezar la economía sin ese apalancamiento”.
Enfatizó que “hay una contradicción en lo que ha sido la política económica de los últimos 27 años a lo que ahora pretende hacer el gobierno interino” pero lo lleva al terreno de lo inevitable, dada las magnitudes de la crisis.
“Estamos hablando de que el Producto Interno Bruto (PIB) se hizo más pequeño mientras que la deuda se multiplicaba. Entonces, ese coeficiente de deuda sobre el PIB dice cuán difícil es para Venezuela pagar por sí solo sus compromisos, aparte de otros problemas que se deben solventar”, acotó el economista.
Le llamó la atención que en la “foto de la reunión” del gobierno interino de Venezuela con el Fondo Monetario Internacional no apareciera un economista.
“No creo que los economistas somos los sabios y únicos que pueden manejar estos temas, pero al menos en el equipo tiene que haber especialistas que sepan de macroeconomía, de reestructuración de deuda, de finanzas públicas y que puedan de manera competente interactuar con los técnicos del Fondo Monetario”, agregó.
Reveló que 30% o 40% de la deuda que es cuasi fiscal, como la generada con China, no está siendo parte de una futura y necesaria negociación lo que puede impactar el resultado final de esos acuerdos, acotó el experto en finanzas públicas.
Considera que retomar el acuerdo con el FMI es solo un primer paso, pero hay mucho por recorrer, aunque ratifica que lo fundamental, por ahora, es levantar la data económica del Banco Central, del Ministerio de Finanzas y de la Oficina Nacional de Presupuesto, entre otros.
El Fondo Monetario debe acceder a la data que desde hace 8 o 9 años le ha sido negada. Los análisis técnicos rigurosos, tienen que ser completamente abiertos. El gobierno en términos de transparencia, integridad, competencia, eficiencia y con su liderazgo institucional para que se llegue a un acuerdo que sea justo para ambas partes, forman parte de la reflexión de Puente.
Lo beneficioso de un tutelaje con el FMI es como decir en términos coloquiales: “Yo quiero ponerme al día, quiero pagar, quiero volver a entrar a los mercados internacionales, quiero ser responsable, pero vamos a negociar un corte de deuda para hacer viable esa posibilidad” .
Aunque oficialmente el FMI no está participando en las discusiones sobre la reestructuración de la deuda, es un objetivo que está en la mesa.
Reanudación, un largo camino
El pasado 16 de abril, el FMI en un comunicado dijo que “de conformidad con la opinión de los países miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI) que representan una mayoría del poder total de votación del FMI, y en línea con la práctica de larga data, la Directora Gerente, Kristalina Georgieva, anunció que el FMI ha reanudado sus relaciones con el Gobierno de Venezuela, bajo la administración de la presidenta interina Delcy Rodríguez”
En junio hubo el primer acercamiento formal y allí se pasó revista de cómo el FMI puede apoyar los esfuerzos para fortalecer la estabilidad macroeconómica, incluyendo la posibilidad de celebrar una consulta en el marco del Artículo IV, un paso fundamental para Venezuela, miembro del ente multilateral desde 1946.
El foco, según reportes del FMI, se ha puesto en temas como el intercambio de datos macroeconómicos, a los que no tiene acceso desde hace más de dos décadas, y en la meta de que ambas partes vuelvan a celebrar consultas regulares del Artículo IV y Caracas pueda acceder a instrumentos de financiación.
El Artículo IV del Convenio Constitutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) establece el mandato legal para que el organismo supervise la economía de sus países miembros. A través de esas “Consultas” el FMI realiza evaluaciones anuales exhaustivas de cada nación, un mecanismo necesario para enderezar las finanzas del país, dijeron los analistas.