Informe del Iies-Ucab: Actividad económica crecerá 2% en 2021

ECONOMÍA · 29 JUNIO, 2021 13:39

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo


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La actividad económica crecerá 2% y la hiperinflación se mantendrá entre 2.000% y 2.500% durante 2021, en medio de un país cada vez más dolarizado. Estos son tres de los datos que revela el más reciente Informe de Coyuntura Venezuela junio 2021, elaborado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (Iies-Ucab).

El reporte, de acuerdo a la información publicada en el portal El Ucabista, indica que -a pesar de lo anterior- no hay buenas noticias para la mayoría de la población, porque “la naturaleza de la crisis interna y la estructura del proceso productivo que se ha ido reconfigurando” no permiten disminuir “los muy altos niveles de pobreza” y, más bien, “profundizan la desigualdad”.

El  documento apunta a que, durante este año, se espera una ligera recuperación de la producción petrolera, aunque se deja claro que “será muy difícil retornar en el corto plazo a los niveles de 2019”, cuando se produjeron 796.000 barriles diarios de crudo; esto debido a la poca capacidad de la industria local y la ausencia de capital nacional e internacional para hacer frente a inversiones. 

Proyección de la evolución

También menciona que los ingresos por exportaciones de este año duplicarán los de 2020 y se ubicarán en $ 10 mil millones, aunque esta cifra no superará el nivel alcanzado en 2019 (estimado en 17 mil millones de dólares) “y mucho menos el promedio anual de 2015-2018”, de $33 mil millones.

A lo largo de sus ocho capítulos y 66 páginas, este documento muestra la evolución reciente y proyectada de los principales agregados macroeconómicos del país (nivel de la actividad económica, inflación, situación petrolera, realidad monetaria, situación fiscal), a partir las medidas de política económica aplicadas por el gobierno en los primeros seis meses de 2021 y asumiendo que no habrá cambios significativos durante la segunda mitad de este año.

Como novedad respecto a ediciones anteriores, incorpora secciones que tratan separadamente asuntos de interés referidos a la economía real, la situación del sector industrial y empresarial, la realidad del sistema financiero, estatus del mercado de trabajo, remuneraciones y salario mínimo; la pobreza y desigualdad, los indicadores de gobernanza y desarrollo político-institucionales y el impacto de la política de transferencia de ingreso monetario (a través del Sistema Patria).

En este sentido, el informe menciona, por ejemplo, que se espera que los bonos del Sistema Patria absorban más del 50% del gasto público y que estas transferencias monetarias, así como la entrega de bolsas CLAP, se mantengan, “continúen desincentivando el trabajo asalariado tanto en el sector público como el privado” y se sigan utilizando como mecanismo de control social.

El informe fue coordinado por el economista Luis Zambrano Sequín, individuo de número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y profesor investigador del Iies-Ucab, con el acompañamiento de María Antonia Moreno, Daniel Lahoud, Juan Carlos Guevara, Demetrio Marotta, Santiago Sosa, María Gabriela Ponce y Marino González.

Más datos del informe

  1. El nivel de actividad económica en 2021 podría mostrar una tasa de crecimiento cercana al 2% y, en 2022, cercana al 5%, sobre todo si se logra recuperar, al menos parcialmente, la producción interna de hidrocarburos. “Estas tasas de crecimiento, de ser alcanzadas, no permitirían, ni siquiera a finales de 2022, volver al reducido nivel del PIB de 2019”. Desde 2014, el PIB de Venezuela se redujo 76%.
  2. Se detuvo la caída en la producción petrolera, después una reducción de 62,7% en 2020 versus 2018 y de 82.7%, respecto al año 2013. Se presume que será muy difícil retornar en el corto plazo a niveles de 2019 (796.000 b/d) y, mucho menos, alcanzar de nuevo, aun en el largo plazo, los volúmenes de producción de 2016.
  3. No se espera un boom en las exportaciones petroleras venezolanas, aunque se levanten las sanciones y se recupere la demanda internacional en 2021 y 2022.
  4. La hiperinflación se está desacelerando respecto a años anteriores, para estabilizarse entre 2.000% y 2.500% anual, “una tasa muy elevada pero menor al 3.000% de 2020, 9.600% de 2019 y 130.000% de 2018”.
  5. La economía ha continuado dolarizándose, en un ambiente hiperinflacionario y un escaso control efectivo del Banco Central sobre esas áreas. Aunque las autoridades han logrado impedir la dolarización del crédito bancario y la profundización de la utilización de medios de pago emitidos por el sistema financiero en divisas, no pueden evitar el avance hacia una economía bimonetaria.
  6. Una reciente encuesta sobre la situación de la industria en Venezuela revela que en el sector manufacturero se estaría hoy utilizando solo el 18% de la capacidad instalada. Paralelamente, se ha producido un incremento en la informalidad, tanto en la actividad empresarial como en el mercado de trabajo.
  7. Se ha registrado un relajamiento en las políticas vigentes de control y regulación.  “La desregulación del control cambiario y, no totalmente formalizada, de los precios han permitido cierto florecimiento de la actividad económica en sectores y espacios geográficos muy específicos”.
  8. El tamaño del mercado interno también ha sido afectado por la pérdida de 20% de la población, que es la magnitud que se estima de la emigración reciente y que aún no se ha detenido. “Las remesas de estos emigrantes se han convertido en un factor clave para sostener el nivel de la actividad económica interna”.
  9. El Gobierno ha continuado recurriendo a la emisión monetaria, que se ha convertido en la principal fuente de financiamiento del sector público, “aunque el rendimiento de este canal se ha reducido en la medida que la demanda de dinero local ha disminuido significativamente”.
  10. Se prevé que los egresos por bonos del Sistema Patria absorban más del 50% del gasto público consolidado, quedando la proporción restante para cubrir salarios y compra de bienes y servicios de la Administración Pública Central y Descentralizada. Las transferencias monetarias y en especie (cajas CLAP) vía Carnet de la Patria continúan desincentivando el trabajo asalariado tanto en el sector público como el privado.

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