Exportaciones le dan oxígeno a la industria nacional de autopartes

ECONOMÍA · 27 JUNIO, 2021 10:00

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Margaret López


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La meta de la industria nacional dedicada a la fabricación de partes y repuestos de los vehículos es completar 7.000.000 de dólares en exportaciones, para el cierre de este año. Esta demanda extranjera y lo poco que se produce en repuestos para abastecer al mercado venezolano son las válvulas de oxígeno del sector que ahora trabaja al mínimo de su capacidad.

“Proyectamos una mejora en las exportaciones y la meta de este año es llegar a los 7 millones de dólares. Es una buena cifra, pero lejos de los niveles que teníamos hace tiempo. Nosotros llegamos a hacer exportaciones por 260 millones de dólares” detalló Omar Bautista, presidente ejecutivo de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Autopartes (Favenpa), en entrevista telefónica con Efecto Cocuyo.

Estas exportaciones suponen el doble de lo alcanzado por la industria durante los años 2019 y 2020, cuando solo se hicieron exportaciones por 3,4 millones de dólares. Al punto que puede considerarse como parte de ese “efecto rebote” descrito por economistas como Tamara Herrera de la firma Síntesis Financiera en el programa #ConLaLuz, para explicar el leve crecimiento que se espera en algunos rubros económicos nacionales para finales de este año.

Baterías

¿Cuáles son las exportaciones de autopartes?

Colombia, Argentina, Brasil y los Estados Unidos son los cuatros países principales en donde se vende esta producción nacional de autopartes. La demanda tampoco es muy alta, pero la industria venezolana logró hacerse con nichos de mercados para vender, en especial, baterías, pistones de aluminio, radiadores, ballestas y filtros de aire y aceite.

A pesar de la limitación de operar solo en semanas intercaladas por el esquema de 7+7, la industria de autopartes aseguró su producción y es más optimista en comparación con el año pasado. Esto es fácil de entender si se considera que la pandemia del COVID-19 obligó a una paralización completa del sector durante tres meses.

Estas exportaciones, sin embargo, también se enfrentan al reto de hacerse con un nicho de mercado en el extranjero sin contar con el apoyo de algunas empresas multinacionales, que antes estaban en el país y ayudaban a conseguir clientes afuera. Eso sin hablar que antes del año 2007, la industria también contaba con el acero producido en suelo nacional y que es una de las materias primas para muchos de sus productos.

Sin compras de las ensambladoras  

La exportación de autopartes con el sello de “Hecho en Venezuela” es una buena noticia, pero a la industria le preocupa que todavía no se vislumbre un cambio para volver a impulsar el ensamblaje de vehículos nuevos en el país, ni que tampoco se frene la entrada de autopartes importadas sin el pago de impuestos.

“Calculamos que las compras de las ensambladoras sean cero para este año, porque no creemos que vaya a existir una mejora durante lo que resta del año. Las ensambladoras son quienes nos hacían las mayores compras. Ahora las empresas de autopartes no producen para tener inventarios, sino que se trabaja en función de la demanda. No hay para dejar productos almacenados” explicó Bautista.

Un solo camión Mack fue todo lo que se ensambló en el país durante el primer trimestre de este año. Las cifras sobre la producción para este segundo trimestre todavía no se conocen, pero es claro que el ensamblaje de vehículos viene en picada si se calcula que en el primer trimestre del año pasado se lograron armar 86 vehículos en el país.

Estos números de la industria automotriz se ven más dramáticos, si se comparan con aquel pasado de 172.000 vehículos ensamblados durante el año 2007.

El sector automotriz tiene una primera barrera en el “depauperado poder de compra del bolívar, así como de sueldos y salarios producto del proceso hiperinflacionario”, como lo analizó el economista Enrique González en una publicación del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice).

Por eso, Favenpa lleva más de dos años pidiéndole a los ministerios de Economía y Finanzas e Industrias y Producción Nacional que frenen toda la importación de las autopartes que se producen en el país. Las autopartes que llegan sin el pago del Impuesto del Valor Agregado (IVA), ni del impuesto por importación ni tampoco de la tasa aduanera suponen “una competencia desleal” para la industria nacional, como lo expresó el ingeniero Bautista.

“Le hemos planteado al sector oficial que estas importaciones generan una competencia desleal a la industria y al empleo productivo”, apuntó el presidente ejecutivo de Favenpa.

Al final en un mercado nacional con pocos recursos económicos, no falta el comprador que se decante por una pieza con un ligero descuento de precio, antes que comprar otra que tiene sello de producción nacional pero se vende a un precio más alto.

Foto principal: General Motors Venezuela | Archivo