Consecomercio exige cronograma de racionamiento eléctrico

La cúpula empresarial advierte que la improvisación causa daños en la economía

El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) exigió este miércoles a las autoridades nacionales la publicación de un cronograma de racionamiento eléctrico “claro, público y sectorizado” en todo el país. La solicitud surge en medio del incremento de los cortes de luz y tras el reciente plan de ahorro energético anunciado por Delcy Rodríguez.

A través de un comunicado, la cúpula empresarial advirtió que la falta de previsión y la limitada capacidad de autogeneración en el sector privado están generando un “impacto crítico” en las dinámicas comerciales urbanas y regionales.

“La falta de un calendario de cortes y la limitada capacidad de autogeneración provocan un impacto crítico que complejiza la actividad”, remarcó la organización.

70% de la población depende de locales sin plantas

Según las estimaciones de Consecomercio, el impacto del colapso eléctrico desproporciona según el tamaño del establecimiento:

  • Grandes cadenas: Solo los grandes supermercados y cadenas de farmacias disponen de sistemas de autogeneración (plantas eléctricas), abasteciendo apenas al 30 % de la población.
  • Pequeño y mediano comercio: El 70 % restante de los ciudadanos realiza sus compras en abastos, panaderías, pequeñas farmacias y ferreterías de barrio, comercios que carecen de infraestructura para autogenerar electricidad y sufren paradas absolutas de sus operaciones.

Entre los daños neurálgicos, el gremio detalló pérdidas en la logística de mercancía, caídas brutas en las ventas por la desconexión de los puntos de pago (POS), interrupción de la cadena de frío en alimentos y medicinas, y un aumento en los riesgos de seguridad física y laboral.

Batería de propuestas para evitar cierres

Para paliar la coyuntura y frenar una eventual ola de cierres definitivos de persianas, Consecomercio presentó un paquete de peticiones dirigidas al Estado:

  1. Flexibilización laboral: Aplicar esquemas de horarios adaptables y fomentar el trabajo remoto donde sea factible.
  2. Incentivos fiscales: Exoneración total de aranceles e impuestos a la importación de plantas eléctricas, así como la suspensión temporal de tributos para paneles solares y luminarias LED.
  3. Rebajas tarifarias: Descuentos en la facturación del servicio eléctrico proporcional a las horas no prestadas y alivios en impuestos municipales.
  4. Combustible y zonas prioritarias: Garantizar el suministro prioritario de diésel y gasolina para los comercios con plantas, e independizar del racionamiento a las zonas financieras y centros comerciales.

Demanda histórica, fiscalizaciones y diagnóstico estadounidense

La petición del sector privado coincide con el inicio de fiscalizaciones gubernamentales en empresas de sectores clave (comercio y hotelería) para verificar el cumplimiento del plan de ahorro de energía.

Desde el Ejecutivo se atribuye la contingencia a los efectos del fenómeno climático del “Superniño”, sumado a un repunte en la demanda eléctrica que alcanzó este lunes un pico de 15.625 megavatios (MW) —un alza de 3,6 % en comparación con 2025 y la cifra más alta registrada en los últimos ocho años—, según reportó el Ministerio de Energía Eléctrica.

Mientras el discurso oficial mantiene la tesis del impacto ambiental y el crecimiento económico —y retoma la denuncia del efecto de las sanciones internacionales—, analistas y expertos del sector reiteran que la crisis estructural deriva de la desinversión, la corrupción y la falta de mantenimiento en la red nacional.

En medio del despliegue institucional, el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, confirmó que un equipo técnico del Departamento de Energía de ese país realizó una evaluación técnica de la principal central hidroeléctrica de la nación, con el fin de trazar un plan integral para su eventual modernización.