Factores políticos de AN de 2025 cuestionan exclusión de mesa de diálogo pero apuestan por resultados
La Alianza Democrática dice apoyar diálogo aunque no fueran incluidos, mientras Grupo Libertad se siente representado por AN de 2015

La delegación del chavismo en la mesa de diálogo impulsada por Estados Unidos es coordinada por Jorge Rodriguez e integrada por tres diputados y dos funcionarias del gobierno interino. La de la oposición, encabezada por Dinorah Figuera, está compuesta únicamente por diputados de 2015 pertenecientes a los partidos Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP).
El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello, no esconde que la delegación está conformada por “representantes de la revolución” y que la tolda roja está involucrada. Pese a ser un diálogo a través del mecanismo institucional de los Parlamentos de 2025 y la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional (AN) de 2015, en el grupo que dirige Rodriguez no se incluyó a las bancadas del Grupo Libertad (Unión y Cambio y Un Nuevo Tiempo), a la Alianza Democrática ni Vamos Vamos.
Del lado opositor tampoco fueron convocados diputados de otras organizaciones políticas que hacen vida en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) como Acción Democrática (AD) y Proyecto Venezuela. La coalición mantiene su apoyo a la líder opositora María Corina Machado, que tampoco hace parte del mecanismo de diálogo de manera directa ni indirecta, pero se mantiene vigilante del proceso.
Factores políticos de la AN de 2025 consultados por Efecto Cocuyo reconocen que se trata de un diálogo “monitoreado”, que por un lado permitió que el chavismo controlara a su representación y por el otro convocó a quienes necesitaban en esa mesa. Diputados de la Alianza Democrática dijeron no esperar a ser convocados, pero tampoco rechazan participar en “submesas” que dentro del mecanismo se establezcan para que las delegaciones hagan consultas antes de llevar propuestas a la mesa. El Grupo Libertad dice además sentirse representado por la delegación opositora en la que depositan un voto de confianza.
UNT: Ya estamos representados
“Creo que para nosotros como diputados de la de la 2025 no teníamos absolutamente ninguna expectativa de ser incluidos en parte de esta mesa de negociación y la representación de la AN de 2015 nos satisface en el sentido de que confiamos en que desempeñarán un rol importante y que represente los intereses de los venezolanos que hoy queremos un cambio para nuestro país, que queremos que termine en la salida de este régimen del poder en nuestro país”, admitió la diputada del Grupo Libertad, Nora Bracho (UNT).
Dijo también esperar que la delegación de la AN de 2015 convoque en subcomisiones a otros factores políticos, aunque aclaró que más importante que la representación son los resultados que se logren. Llamó a empujar y apostar al éxito de la representación opositora para el beneficio de los venezolanos. Recordó que esta nueva ronda de conversaciones entre el chavismo y la oposición cuenta con la tutela y el acompañamiento clave de EEUU, por lo que, a su juicio, representa una “ventana de oportunidad histórica” que no se debe desaprovechar. El éxito, agregó, dependerá de los resultados concretas que se obtengan a favor de la democracia.
“Nuestra postura es clara y la hemos sostenido durante años: creemos plenamente en la negociación como una vía real, pacífica y sostenible para superar la crisis del país, y por supuesto para darle una salida a este régimen que termine en unas elecciones democráticas (…) Acompañamos y respaldamos con determinación este proceso de diálogo, porque entendemos que la política debe servir para resolver los problemas de la gente, no para perpetuarlos. Los venezolanos están agotados del estancamiento de la situación crítica del país, económica, política de Venezuela, la calidad de vida ha disminuido enormemente y exigen respuestas urgentes”, expresó la también vicepresidenta de UNT en el estado Zulia.
Desde UNT igualmente, el líder de la tolda, Manuel Rosales, y el jefe del Grupo Libertad en la AN de 2025, Stalin González, también han expresado apoyo al mecanismo pese a no haber sido incluidos.

Diálogo “monitoreado”
“Nadie queda por fuera ni nadie está dentro porque al fin y al cabo es un diálogo que está perfectamente monitoreado”, es la respuesta del diputado de la Alianza Democrática, José Gregorio Correa (AD judicializada), cuando se le pregunta a qué atribuye que no fueran convocados a la mesa de diálogo.
Quien formó parte de los comités de postulaciones electorales y judiciales de la AN, entre 2021 y 2025, dice apostar al éxito del proceso de conversaciones supervisado por el Departamento de Estado de EEUU, el cual tiene como fecha de primer corte este 12 de agosto, desde la instalación de la mesa hace una semana.
Pese a que su nombre circuló junto al del diputado de Unión y Cambio, Tomás Guanipa, en un comisión de apoyo de la AN de 2025, asegura no haber sido invitado hasta ahora a las conversaciones, pero que estaría dispuesto a participar.
“Tenga la seguridad que sí, porque nadie tiene la verdad, nadie puede solo. Aquí hay cuatro oposiciones en la Asamblea Nacional y hay una que no está y hay otra que ni siquiera está en ninguna, ¿cómo no lo vas a escuchar a todos? Nadie es más legítimo que nadie”, enfatizó el legislador.

Su compañero de bancada, Anibal Sánchez (El Cambio), coincide en que a esa mesa de diálogo le falta representación y que todos los factores de la AN actual debieron ser incluidos, al menos en las mesas técnicas o de seguimiento, algo que no ha sucedido hasta ahora.
“No hay evidencia pública de que factores opositores de la AN electa en 2025 hayan sido invitados a la delegación principal ni a submesas técnicas formales. La Asamblea de 2025 no conoció los detalles, el tema no se discutió ni votó en plenaria y se desconoce la conformación exacta de la comisión (de consulta) que acompaña a Rodríguez. La iniciativa se gestionó desde la presidencia del Parlamento sin aval formal del cuerpo”, subrayó Sánchez.
También dice apostar por el éxito de las conversaciones en las que se prometen resultados para diciembre de este año, pero advirtió que excluir a las minorías opositoras que están en la AN vigente, debilita el carácter nacional del diálogo y alimenta la percepción de que se trata de un acuerdo entre un sector específico de la oposición histórica y el oficialismo.
“La razón de la exclusión parece operativa y de control: el oficialismo prefiere una mesa manejable y unilateral en su lado, mientras que del lado opositor se privilegió la instancia con reconocimiento internacional sostenido (la Comisión Delegada de 2015). Esto es comprensible desde la lógica de poder, pero contradice el discurso de inclusión y de todas las fuerzas”. sostuvo.
Grupo del interinato no del Parlamento
Aparte de la delegación de seis integrantes: Marco Aurelio Quiñones, Ramón López, Juan Matheus, Jorge Millán y Sergio Vergara, además de Figuera, la oposición presentó a una comisión de apoyo integrada por los diputados Elimar Díaz, Macario González, Desiree Barboza y Julio César Moreno, igualmente de VP y PJ.
Del lado del chavismo, no se conocen otros nombres aparte de los diputados Pedro Infante, Jorge Arreaza, América Pérez, la ministra de Educación Superior, Ana María Sanjuan, y la viceministra de dicha cartera, Genesis Garvett, además de Rodríguez. Pero, Cabello ha asegurado que se trata de un “equipo” con el Psuv activo.
“No hemos sido ni invitados, ni convocados. Algo a señalar es que si se leen los comunicados que han sacado quienes están en el poder, ellos se identifican como representantes del gobierno interino, no de la AN 2026. Y eso es una diferencia a notar, por eso la presencia de una ministra y que todos son del Psuv, porque se entienden allí como representantes de Delcy Rodríguez, no del cuerpo colegiado que es la AN”, expresó Angel Medina, dirigente de Unión y Cambio.
Su posición también coincide: a la mesa le falta representación de lado y lado. Sin embargo, considera que se debe apostar a que la instancia permita destrabar la crisis política.
“Hay que apostar a la negociación que depende sin duda de la influencia y determinación que tenga Estados Unidos, que no sólo es el garante, sino la fuerza real que ha hecho posible este encuentro que de forma natural, nunca hubiese existido”, advirtió.
La posición en organizaciones como Copei (judicializado), también parte de la Alianza Democrática y el ala de AD que controla el diputado de la AN de 2025, Bernabé Gutiérrez, de apoyo a la instalación de la mesa tampoco varía, aunque no formen parte del mecanismo. El diputado de la Alianza del Lapiz, Antonio Ecarri, que tampoco fue llamado, se pronunció recientemente por darle “un voto de confianza” a la instancia de diálogo de la que espera, entre otras cosas, un TSJ producto del consenso para recuperar la seguridad jurídica del país.
¿Qué esperan del diálogo?
“Nuestro compromiso estará con todo esfuerzo que produzca resultados concretos y contribuya al avance de la transición democrática, conforme a la hoja de ruta presentada al país”, indicó la PUD en un comunicado publicado en X, apenas instalada la mesa de diálogo, por lo que nadie se ha expresado contra el mecanismo, salvo el chavismo radical.
Para Medina, hay una aceptación mayoritaria a la necesidad de que sea una negociación la que permita ir resolviendo la crisis que vive el país, aunque, subrayó, se asume con cautela por parte de las fuerzas democráticas y la ciudadanía en general por el fracaso de procesos anteriores. Reiteró que la diferencia central respecto de mesas anteriores es la intervención de EEUU.
“Este proceso debe cumplir con los objetivos superiores del país. El proceso debe traducirse en la reinstitucionalización de Venezuela, que es parte de los objetivos de esta mesa, en garantías para unas elecciones verdaderamente libres y transparentes para Venezuela y con esto, por supuesto, la elección de un nuevo CNE es el primer paso vital y fundamental, con personas que realmente respondan a los intereses de la nación”, recalcó la diputada Bracho.
Indicó que las negociaciones deben traducirse en la mejora de la calidad de vida de los venezolanos, en cuanto a poder adquisitivo y acceso a servicios públicos, lo cual pasa por la reinstitucionalización.
Sánchez sostiene que el proceso de conversaciones no debe limitarse a fijar una fecha de elecciones presidenciales de manera apresurada, sin hacer primero cambios de fondo, necesarios para un proceso comicial libre y democrático. Además de la renovación del Poder Electoral y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), indicó que se requiere, por ejemplo, reformas electorales en una especie de código que reemplace la dispersión normativa actual. Subrayó que el tema de la reconstrucción post sismos no puede quedar de lado.
“La Venezuela de agosto 2026 no es la de años anteriores. Condicionar todo a metas maximalistas distorsiona la función de la mesa. El valor está en construir canales e instituciones que permitan elecciones legítimas, verificables y competitivas en todos los niveles a su debido tiempo”, dijo.
Correa dice ser partidario de que la mesa de diálogo convoque a diversos sectores para ser escuchados, como la Iglesia, los académicos, el sector salud, gremios y sindicatos, para que no solo sean conversaciones entre políticos.
“Este es un país en el que si no están todos, las cosas no van a marchar bien. A pesar de que no fuimos requeridos, deseamos lo mejor porque lo que allí resulte es para el país, No es un tema de ego, de verse en la foto. Ese diálogo tiene que concluir en beneficios para la gente más que temas político electorales”, dijo.
Desde que fue instalada la mesa de diálogo el pasado jueves 6 de agosto, la delegación opositora, encabezada por la presidenta de la Comisión Delegada, Dinorah Figuera, ha recibido a representantes de jubilados y pensionados, así como familiares de presos políticos para escuchar peticiones y propuestas. La delegación chavista se reunió este lunes 10 de agosto con la dirección nacional del Psuv, de acuerdo con Cabello.
