Altos fletes internacionales son un nuevo estímulo para la inflación venezolana

ECONOMÍA · 23 MAYO, 2021 09:18

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Margaret López


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Cauchos y repuestos para vehículos, electrodomésticos, fertilizantes agrícolas y materia prima para producir los detergentes nacionales son algunos de los productos importados que ya comienzan a sentir el efecto del aumento de los fletes internacionales. Traer productos desde Asia hasta Venezuela ahora es más costoso y este es otro factor que también alimenta la inflación.    

“Los precios de los fletes internacionales vienen en aumento desde agosto del año pasado y llegaron a su tope máximo entre noviembre y diciembre. Mucha gente creía que era un tema pasajero y que iban a bajar en 2021, pero no es lo que hemos visto. Al punto que ahora esperamos un aumento de precios para junio de las cargas desde los puntos intermedios como Panamá” explicó Héctor Vásquez, director comercial de la empresa de envíos ShipLilly, en entrevista telefónica con Efecto Cocuyo.

Los fletes internacionales desde China a Venezuela, por ejemplo, aumentaron entre 143 % y 200 % desde que empezó la pandemia del COVID-19. Mientras que otros destinos más cercanos que se usan como punto de trasbordo, como es el caso de Panamá, Cartagena o Jamaica, experimentan una ola de aumentos de los fletes marítimos que se mueven entre 33 % y 40 % frente a los precios de 2019.  

Productos importados

La propia Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés) alertó que los fletes internacionales llegaron a picos históricos máximos en toda América Latina, en el reporte especial de “El transporte de contenedores en tiempos de COVID-19: Los precios de los fletes se dispararon”.

El impacto de estas nuevas tarifas para el transporte marítimo no es algo que las empresas importadoras puedan absorber. El traslado de estos fletes apenas comienza a verse en algunos rubros en el mercado nacional.

Por ejemplo, un caucho de origen asiático tamaño rin 13, que el año pasado se conseguía por menos de 20 dólares, ahora se cotiza en el mercado nacional entre los 26 y 28 dólares; en parte debido a que cuesta más dinero importarlo desde los puertos asiáticos.   

Desbalance de contenedores

Las razones detrás del aumento de los fletes internacionales están muy asociadas a la pandemia del nuevo coronavirus. En los primeros meses del COVID-19 se paralizó la producción, se detuvieron pedidos y muchos contenedores quedaron vacíos y atrapados en puertos que no tienen exportaciones. Todo esto generó un déficit de contenedores, sobre todo en los puertos asiáticos.

“Lo habitual era que un tercio de los contenedores viajaran vacíos. Eso se cobraba a quienes llevaban los contenedores llenos, pero eso se rompió durante la pandemia. Hubo que fletar barcos completos para devolver los contenedores a los orígenes y eso generó gastos extraordinarios a las navieras”, apuntó el director comercial de ShipLilly.

La nueva dinámica dejó en desventaja, en especial, a las economías acostumbradas a hacer mayor cantidad de importaciones que exportaciones como ocurre en Venezuela. Esto porque las navieras tienen claro que esos contenedores tienen que retornar vacíos.  

“Buena parte de las importaciones venezolanas ahora se hacen con esa modalidad llamada ‘puerta a puerta’. Esta modalidad es muy artesanal y supone una variabilidad en los costos de transporte marítimo, porque se hacen convenios personalizados con las agencias transportadoras”, explicó Douglas Ungredda, economista y profesor de la maestría de Economía Internacional de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en exclusiva para Efecto Cocuyo. 

En el país, además, pesan los retrasos que suelen verse en buena parte de las aduanas. Cada día de retraso en la entrega de un contenedor vacío le puede suponer un costo adicional al importador de entre 190 y 280 dólares diarios, depende de la naviera contratada.

El desafío de concretar los envíos

El comercio internacional se volvió tan complejo con la pandemia del COVID-19 que ahora el gran reto de los importadores nacionales ni siquiera es pagar los altos fletes,  sino encontrar cupo para concretar los envíos.

Una cantidad de empresas chinas aún deben pedidos de mercancías que estaban previstos para antes del nuevo coronavirus y a ese panorama se le suma que muchos importadores tratan de acelerar sus pedidos antes de la próxima navidad y evitarse más vaivenes en los precios de los fletes internacionales.

“Puedo decir que nuestros clientes están más preocupados por la capacidad de traerse las cosas en los tiempos adecuados que por los precios. Hoy es muy complicado lograr una carga desde Turquía o los grandes centros industriales de India”, alertó Vásquez.

Foto principal: Unsplash | Andy Li