Brenda Velázquez, presa política post 3 de enero, sigue sin audiencia preliminar tras cuarta suspensión
Permanece recluida sin atención especializada para una lesión en el seno

La audiencia preliminar de Brenda del Carmen Velázquez, detenida el 29 de enero de 2026 y acusada de terrorismo, asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo, fue suspendida este martes 29 de septiembre. Es la cuarta vez que se pospone, después de casi nueve meses de reclusión, según relató a Efecto Cocuyo una fuente cercana a la familia que pidió resguardar su identidad por temor a represalias.
El allegado señaló en un contacto telefónico que el pasado martes 22 de septiembre, el tribunal ya había diferido el acto, previsto para las 10:00 de la mañana.
“Ese fue el tercer diferimiento, y el juez había fijado la nueva fecha para este martes a las 9:30 am. El defensor privado informó que la causa fue la falta de conexión a internet para la videoconferencia con el centro de reclusión. Una conexión se consigue de cualquier manera; lo correcto sería trasladarla”, dijo la fuente.
Quien denuncia explicó que el traslado de Brenda no se realizó por estar acusada de terrorismo. “Como el cargo es de terrorismo, dicen que a esas presas no las movilizan”.
Tras la suspensión de este martes, el abogado comunicó a la familia que podrían sumarse nuevos imputados a la causa y que la nueva fecha llegaría por WhatsApp. “Ya sabían que esto iba a ser un vía crucis”, afirmó el allegado familiar.
La fuente aseguró que el expediente contiene únicamente la hoja de ingreso y los cargos imputados y que no hay constancia de actuaciones previas. “Van casi nueve meses y no ha habido ni una preliminar”, señaló.
Velázquez fue acusada ante el Tribunal 1 de Terrorismo, pero el proceso lo lleva el Tribunal 30 de Control, con competencia en terrorismo y delincuencia organizada, a cargo del juez Edward Miguel Briceño Cisneros. Según la fuente, el propio juez le dijo al abogado que ella es la única persona con ese cargo en su despacho. “Ese tribunal no maneja ningún otro caso de terrorismo, solo el de ella”, agregó.
La lesión en el seno no fue evaluada
La fuente señaló que la lesión en el seno izquierdo de Brenda persiste y que no ha recibido atención médica especializada. “Sigue doliéndole. Está más pesado y más grande que el otro, no hay simetría”.
La orden judicial para que el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) la evalúe permaneció en el tribunal y nunca llegó al centro de reclusión. “Allá no dan ni una aspirina, menos van a tener recursos para hacerle un examen a alguien”, agregó la fuente.
Durante el pasado mes de julio, Brenda sufrió una infección respiratoria y apenas podía hablar por teléfono, desde entonces no ha tenido nuevos problemas respiratorios. “Subió unos dos o tres kilos. Les han dado mejor comida y además, se le lleva lo que se puede”, dijo la fuente.
Arrestada por reenviar un mensaje
Velázquez, de 34 años, ama de casa y madre de dos niños de 4 y 10 años, fue interceptada el 29 de enero de 2026, a las 8:30 de la mañana, frente al centro comercial Concresa, en el municipio Baruta de Caracas. Había salido a comprar pan. La familia denunció que cinco hombres armados y vestidos de negro la golpearon y la subieron a una camioneta, le pusieron una bolsa en la cabeza y la obligaron a mantener el rostro entre las piernas durante casi ocho horas de trayecto.
El interrogatorio giró en torno a un mensaje de texto sobre una “defensa de la democracia con armas”, que ella no redactó y solo reenvió a un contacto de WhatsApp. En El Helicoide, sede del Sebin, los golpes continuaron de forma sistemática a manos de un grupo de hombres y una mujer que lideraba la comisión.
Brenda también recibió torturas psicológicas, entre ellas amenazas contra sus hijos.
Como castigo, la mantuvieron aislada y desnuda en una celda diminuta, con la luz encendida todo el tiempo y obligada a hacer sus necesidades en una bolsa. Durante la primera semana, su familia no supo dónde estaba, y agentes del Sebin, en una incursión en su residencia, detuvieron temporalmente a un familiar y se llevaron sus ahorros y otros objetos de valor.
Dos meses después fue trasladada a La Crisálida, donde aún permanece detenida.
