¿Acuerdo petrolero con EEUU pone en riesgo la transición?
Santiago Rodríguez y Benigno Alarcón consideran que a Trump le conviene democratizar Venezuela para preservar acuerdo petrolero más allá de su gobierno

A partir del acuerdo petrolero anunciado por el gobierno de Estados Unidos y ratificado por el gobierno interino de Delcy Rodríguez, y sus implicaciones en lo económico, la opinión pública se maneja entre escenarios optimistas, moderados y pesimistas en cuanto a la concreción de una transición democrática en Venezuela.
El lenguaje triunfalista del presidente Donald Trump para referirse a los beneficios del acuerdo para el pueblo estadounidense y la poca resistencia que exhibe Miraflores deja en el aire una gran interrogante: ¿Washington acelerará los cambios democráticos en Venezuela a partir de un mayor dominio en lo económico o los postergará indefinidamente en vista de la plena cooperación del rodrigato?
Para el politólogo Santiago Rodríguez y el analista político Benigno Alarcón son posibles ambos escenarios, aunque se apuesta a que Trump tenga claro que si realmente quiere extender beneficios del acuerdo a largo plazo debe asegurarse que, al salir del poder, Venezuela cuente con instituciones renovadas que garanticen seguridad jurídica para las inversiones extranjeras.
Otra coincidencia en ambos análisis es que se añade más presión a la delegación opositora en la mesa de diálogo, en el sentido de que urgen señales democráticas más a corto plazo (designación de magistrados y rectores del Poder Electoral independientes, por ejemplo) para quitar la idea de que lo económico sigue dominando sobre lo político. En cuanto al liderazgo de María Corina Machado, no se le ve otro rol en estos momentos que no sea de observadora y contralora tanto de las negociaciones como del pacto petrolero.
Rapidez en lo económico, lentitud en lo político
Alarcón señala que el acuerdo petrolero, que Trump define como el “mejor jamás hecho”, puede tener un efecto positivo o negativo y que dependerá de lo que el tutelaje -que aparte de lo económico impulsa la mesa de diálogo- priorice en Venezuela.
“La pregunta es si EEUU va a priorizar la estabilidad sobre una transición porque la ve como algo peligroso, que puede desestabilizar e interferir con los acuerdos económicos, o si ve la transición como necesidad para darle sustentabilidad a esos acuerdos. Al final, si no se reinstitucionaliza, los acuerdos quedan en manos del mismo gobierno que EEUU removió del poder y que para cuando Trump no esté en la Casa Blanca o las políticas de EEUU cambien, ese gobierno puede volver a sus socios originales que son Rusia, Irán, entre otros”, advirtió.
Subrayó que, tal como viene ocurriendo desde el 3 de enero, el tema económico camina “muy rápido” y el político “ demasiado lento”, con una mesa de diálogo que retomará conversaciones a mediados de septiembre con el regreso de la delegación opositora al país.
“Lo que se está planteando en materia económica petrolera no es sostenible sin que haya un gobierno legítimo que ratifique ese acuerdo y esté dispuesto a mantenerlo. Si yo estuviera en los zapatos del gobierno de los EEUU, trataría de reinstitucionalizar y democratizar, porque es la única garantía de Estado derecho, de que haya tribunales que respeten los acuerdos, que no puedan salirse de la noche a la mañana por capricho o por conveniencia geopolítica. Son inversiones petroleras de muy largo plazo”, sostuvo Alarcón.
Mientras no pocos consideran “postergado” el cambio democrático en Venezuela, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, aseguró que no están tratando de “cancelar” las elecciones sino de hacer cambios previos que impidan que un nuevo gobierno democrático nazca condenado al fracaso por el colapso económico, la corrupción y la permanencia de estructuras vinculadas al régimen chavista.
¿Qué puede pasar a partir del acuerdo?
Rodríguez, profesor de la Universidad de Carabobo, señaló que Trump está priorizando la estabilidad energética de EEUU por encima de cualquier presión que haya en Venezuela sobre celebración de elecciones libres y restitución plena de las garantías democráticas, a lo que le añade un fin electoral que son las elecciones de medio término previstas para noviembre en ese país.
“Trump necesita bajar en menos de 60 días el precio de la gasolina para llegar mejor a esas elecciones. El tema de Irán se le ha complicado, él pensaba que iba a salir muy rápido de eso como salió del tema Venezuela, y eso ha hecho que la gasolina aumente. EEUU está siendo pragmático, si les conviene mantener un esquema de negocio con el que pueden comprar petróleo barato, pueden alargar la situación en Venezuela o congelar la transición. Quizás para ellos, un gobierno democrático no les garantiza un acuerdo petrolero como el que están planteando”, advirtió.
En entrevista con Efecto Cocuyo, el exministro del Petróleo y expresidente de Pdvsa, Rafael Ramirez, señaló al interinato de entregar la soberanía y el control del petróleo venezolano por 25 años -Trump dice que son 100 años- a cambio de solo 200 mil millones de dólares. Dijo que durante su gestión en el gobierno de Hugo Chávez entregaron a las arcas del país 700 mil millones de dólares de renta petrolera en 10 años.
A juicio del politólogo, el escenario más pesimista a partir del acuerdo petrolero es que la Administración Trump alargue hasta poco antes de finalizar su mandato su apoyo a la permanencia del chavismo en el poder y avale nuevas elecciones presidenciales en Venezuela solo un poco antes de salir de la Casa Blanca (enero de 2029).
Dos días después del anuncio de Trump sobre el pacto petrolero, el diputado Nicolás Maduro Guerra puso a circular en la red X, fotos del exgobernante Maduro (su padre). Para unos, el “gesto” buscó calmar el descontento chavista por el acuerdo; para otros, una posible anticipación de libertad a cambio del petróleo. Este 1 de septiembre, se supo que la defensa presentará una moción para que se desestime el caso contra Maduro y Cilia Flores en la Corte de Nueva York.
Alarcón comparte como escenario negativo, a partir de la firma del acuerdo, que “interesados” logren convencer al gobierno de EEUU de que lo mejor es mantener la situación política actual en Venezuela porque quien firma el convenio es quien está en Miraflores. Este escenario, apuntó, no toma en cuenta el malestar interno por el alto costo de la vida y la crisis de los servicios públicos que podrían aumentar de nuevo las protestas sociales y amenazar la “estabilidad”.
“El escenario más optimista es que amarrados los acuerdos y firmados, el gobierno norteamericano considere que ahora tiene que reinstitucionalizar el país y tiene que entrar en un proceso electoral para elegir a un gobierno que tenga el apoyo de la gente para que se constituya un nuevo entramado institucional que incluye Tribunal Supremo de Justicia, Consejo Nacional Electoral, tribunales, Fuerza Armada. Que el acuerdo sirva para dar los siguientes pasos”, reiteró.
En representación de EEUU, el secretario de Energía, Chris Wright, es el encargado de sellar el acuerdo en territorio venezolano con el interinato.
Cómo quedan Machado y la mesa de diálogo
La líder opositora María Corina Machado ha sido duramente criticada por su silencio inicial sobre el acuerdo petrolero. En un mensaje audiovisual presentado en el Bled Strategic Forum (BSF 2026), la principal plataforma de diálogo estratégico de Eslovenia, la Premio Nobel de la Paz, sin hacer mención al tema, declaró que “Venezuela está lista para convertirse en el nuevo motor energético y comercial del hemisferio occidental” y que la reconstrucción del país ya comenzó”, afirmó.
Volvió a prometer que regresará pronto a Venezuela para ayudar con el proceso de la transición.
La presidenta de la Comisión Delegada Legislativa del Parlamento de 2015, Dinorah Figuera, también hizo mutis tras los anuncios de Trump y Delcy Rodríguez. El partido al que pertenece, Primero Justicia sí se pronunció para exigir transparencia en el convenio petrolero y que los beneficios para el país sean verificables.
En el actual contexto, Alarcón habla de dos tendencias en la oposición: los que confían en el plan de EEUU para Venezuela sin condiciones y los que observan la situación con escepticismo ante los grandes avances económicos pero no políticos. A su juicio, no implica una fractura porque el objetivo final es el mismo, el rescate de la democracia.
El abogado sostiene que los representantes de la Asamblea Nacional (AN) de 2015 y quienes están en el Parlamento de 2025 entienden que el liderazgo de Machado es sólido y que desligarse o ir en contra es un “suicidio politico”, mas si la exdiputada logra regresar al país.
“Habrá mucha presión sobre la mesa de diálogo porque se va a querer que avance mucho más rápido, porque la gente quiere que no todo se concentre en lo económico sin que haya cambios políticos. La gente comienza a desesperarse”, dijo Alarcón.
El politólogo señaló que, por ahora, Machado se ve en el rol de vigilancia y contralora, no solo de la mesa de diálogo sino del acuerdo petrolero para exigir mayor transparencia, sin dejar de encauzar los reclamos internos para que se realicen elecciones libres lo antes posible y hacer esfuerzos por su pronto retorno a Venezuela.
Mientras la mesa de diálogo, coincidió, está en la obligación de avanzar en las señales democratizadoras. Este 1 de septiembre, la AN dominada por el chavismo sancionó la reforma de la Ley Orgánica del TSJ como inicio de la renovación del máximo tribunal.
El mar de contradicciones del chavismo
Para los analistas consultados, el acuerdo petrolero ha tenido más coletazos en el chavismo, sumergido en un “mar de contradicciones”. Por un lado, el chavismo “originario” que rechaza la injerencia de EEUU y que se entreguen los recursos del país y por el otro, la cúpula roja obligada a defender el pacto con Washington, aunque las contradicciones con discursos del pasado sean evidentes.
“En buena medida, aunque logró conservar el poder, el chavismo empezó a fracturarse después de la muerte de Chávez, se profundizó con Maduro, pero hoy en día con Delcy Rodríguez está mucho más fracturado y esa fractura además tiene voz propia: Iris Varela, Mario Silva, Elias Jaua. Diosdado Cabello está callado, pero anda en una situación tremendamente incómoda”, destacó Alarcón.
Para Santiago Rodríguez, el chavismo en el poder, como un pez, “ha muerto por la boca”, al pasar de encendidos discursos nacionalistas y antiimperialistas a defender los convenios con Washington. A su juicio, corre el riesgo de perder aún más la ya mermada base de apoyo, lo que hace que no tengan posibilidad de ganar en unas elecciones competitivas.
Este 1 de septiembre, la AN presidida por Jorge Rodríguez aprobó un acuerdo en apoyo al pacto petrolero con EEUU. Uno de los diputados, Jesús Faria, advirtió que quienes no respaldan el convenio petrolero con EEUU son los “enemigos de la patria”.
El politólogo también descarta que Maduro sea liberado. Considera que EEUU preferirá seguir usando la carta de Delcy Rodriguez hasta que no la necesite, a cambio de un posible “exilio dorado” en el futuro.
