Paro universitario de 24 horas en Venezuela este 19 de mayo detiene la educación superior

Pasillos y aulas vacías son el paisaje de este martes en las casas de estudio venezolanas

Fotos: Cortesía Apucv

Por segunda vez en menos de un mes, las universidades públicas del país suspendieron todas sus actividades académicas y administrativas. La medida corresponde a un paro nacional de 24 horas convocado por la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV) y gremios afines en protesta por mejores reivindicaciones laborales.

El principal reclamo es el salario. Los docentes exigen un aumento real y la inclusión de todos los trabajadores universitarios en el Bono de Responsabilidad Profesional que el gobierno aprobó el 30 de abril. Cerca de 170.000 trabajadores quedaron excluidos de este beneficio, según los convocantes.

José Gregorio Afonso, presidente de la Apucv, lidera la convocatoria. Desde la sede de la UCV, donde al menos más del 80 % de las actividades de enseñanza se han visto paralizadas este 19 de mayo, el docente expresó a las autoridades del Estado su nuevo reclamo.

“Estamos hablando de casi 170.000 trabajadores del sector universitario. Recordemos que somos universidades nacionales, experimentales, colegios universitarios y territoriales. El abuso llegó a las 171 instituciones de educación universitaria que hay en el país”, afirmó Afonso.

El dirigente señaló que las autoridades no ofrecieron respuestas concretas durante las reuniones sostenidas con el Ministerio de Educación Universitaria.

“En consecuencia, sigue el conflicto; seguimos en las calles, 24 horas de paro en todas las universidades a lo largo y ancho del país y que el gobierno resuelva realmente el caos universitario”, declaró.

La Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv) y varias instituciones se sumaron al llamado. Facultades como la de Arquitectura y Urbanismo de la UCV confirmaron la suspensión total de actividades; lo mismo que en otras casas de estudios públicas del país.

El Ministerio de Educación Universitaria calificó el paro de “incomprensible” y “contradictorio”. Defendió la política de bonos y lamentó que se promuevan escenarios de conflictividad sin agotar los lapsos de diálogo.

Este paro refleja la persistente crisis salarial en el sector universitario. Los profesores mantienen salarios base muy bajos que no cubren la canasta básica, a pesar de los bonos ocasionales. Los gremios advirtieron que evaluarán nuevas medidas si no reciben respuestas concretas en los próximos días.

No obstante, algunas agrupaciones estudiantiles, como el movimiento Viva la UCV, rechazaron el llamado a paro, con el argumento de que, si bien apoyan y respaldan la lucha de los docentes, los alumnos no deben ser afectados por la suspensión de clases.

“El paro es el medio de protesta más fracasado de la lucha reivindicativa universitaria. Total solidaridad con nuestros profesores, pero no los podemos acompañar con este método de protesta que afecta a los estudiantes”, dicen.