Sargentos rebelados en Cotiza fueron "crucificados" y electrocutados, denuncian familiares - Efecto Cocuyo

Sargentos rebelados en Cotiza fueron “crucificados” y electrocutados, denuncian familiares

La tortura cambió de sede. En 2019, la Dirección General Contrainteligencia Militar (Dgcim) de Boleíta instaló un espacio dedicado al sufrimiento, a la práctica de tratos crueles contra los detenidos. En enero de este año, 24 sargentos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) fueron sometidos a la “crucifixión” y electrocutados.

Las víctimas de torturas fueron los militares que el 21 de enero se rebelaron al gobierno de Nicolás Maduro. Desde el comando de la GNB de Cotiza hicieron el pronunciamiento y posteriormente se entregaron a la Dgcim.

Hoy forman parte de la lista de 82 militares detenidos por razones políticas que lleva Foro Penal. Este 21 de febrero, en la sede de la organización se congregaron los familiares de los sargentos de la GNB. Denunciaron las torturas a las que fueron sometidos.

“Las torturas a las que fueron sometidas estas personas fueron muy graves. Ellos se entregaron pacíficamente sin haber cometido un acto de violencia. No dañaron a nadie ni a ninguna propiedad. Sin embargo sufren los más crueles tratos”, afirmó Alfredo Romero, director de Foro Penal.

Sandra Hernández, esposa del sargento Luis Bandres Figueroa, narró que su pareja estuvo desaparecido durante ocho días. Su familia solo sabía que se entregó a la Dgcim. Estaba incomunicado.

En ese tiempo fue víctima de las más crueles prácticas. Lo mantuvieron esposado y lo colgaron de las manos. A este tipo de tortura se le conoce  como “crucifixión”. Además fue golpeado, mientras estuvo encapuchado y sin visibilidad. Con bates y manoplas de metal lo maltrataron.

 

“Mi esposo está lleno de morados. Lo electrocutaron tanto que se defecó varias veces encima. Cada vez que entraba al cuarto de tortura lo sacaban inconsciente. No recuerda un día que haya salido consciente de allí”, manifestó Sandra.

La tortura física la complementaban con la tortura psicológica. La amenaza era matar a sus hijos y apresarla a ella. Todo esto tenía el fin de lograr una confesión en contra de Juan Guaidó, María Corina Machado y Julio Borges. Querían que él acusara a estos líderes políticos de orquestar la rebelión.

Betzaida Natera de Martínez, madre del sargento Geomer Martínez Natera, también denunció los crímenes contemplados en la Ley Contra la Tortura y Tratos Crueles. Sufrió las mismas agresiones que el sargento Bandres.

“Fue torturado por pensar distinto. Varios políticos del gobierno estuvieron presentes y pedían una confesión. A ellos les digo que se vayan. No sigan más, váyanse de aquí, no los queremos”, exclamó Betzaida.

Romero aseveró que estos hechos de tortura fueron aplicados a los 24 sargentos alzados de Cotiza. Todos fueron electrocutados. “Sea cual sea la razón por la que una persona se detiene, esa persona no puede ser torturada de ninguna manera. La tortura está prohibida y constituye un crimen de lessa humanidad”, explicó.

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