Medicamentos para pacientes con Parkinson desaparecieron del mercado

Al menos 30.000 pacientes de Parkinson sufren buscando sus medicinas, según indicó Roberto Weiser, médico neurólogo especialista en el tema. El Parkinson es una enfermedad crónica y degenerativa del sistema nervioso que se caracteriza por falta de coordinación, rigidez muscular y temblores. “El trabajo de uno es lograr que los pacientes estén bien, pero sin medicamentos no lo estamos logrando”.

Weiser puntualizó el tema en una rueda de prensa, donde también estaba acompañado de los galenos Marisol Gallardo Pérez, neuróloga especialista en el área de movimientos involuntarios y Enrique Montbrun, cirujano, especialista en mortalidad previsible, y Alexander Hernández, presidente de la Fundación de Parkinson de Caracas (Fundaparkca) y paciente de la enfermedad. Denunciaban la crítica situación que afrontan diariamente de los pacientes parkinsonianos en el país.

“Están sufriendo porque no tienen medicación. Es una enfermedad con la que se puede vivir, pero no tratarla aumenta la mortalidad”, dijo Gallardo. “Los pacientes no tienen por qué mendigar de farmacia en farmacia buscando sus medicinas. No mientan, no hay medicamentos. Esta crisis es real, y no es solo de medicamentos. Hay una emergencia sanitaria”.

El doctor Weiser explicó que la situación con el tratamiento para Parkinson ha empeorado progresivamente desde el 2014, pero que este año se convirtió en “gravísima”. La levodopa, el medicamento más eficaz para tratarlo, aparece intermitentemente. Los tres nombres comerciales -Sinemet, Madopar y Stalevo- deberían estar siempre disponibles porque no todos los pacientes necesitan el mismo tratamiento, pero a los doctores les ha tocado “hacer combinaciones artesanales” entre los medicamentos.

La doctora Gallardo denunció que los agonistas dopaminérgicos, que ayudan a controlar el movimiento, también escasean. “Su omisión produce síndrome de retiro agudo, sobre todo en pacientes mayores, lo que tiene una tasa de mortalidad de 70%. Encontrar las medicinas no es un favor del Gobierno, es un derecho”.

Montbrun, quien también es profesor de la escuela de medicina de la Universidad Central de Venezuela, exclamó que “tomar acciones” es necesario. “La crisis se agudizó y lo que vemos es un enfrentamiento político”, dijo al instar a la sociedad civil y pacientes afectados, tanto de Parkinson como de otras patologías, a empezar un registro real para poder documentar la escasez.

“Si no denunciamos, nos convertimos en cómplices y no podemos hacer eso. Creemos un movimiento apolítico para estos casos”, propuso.

Hernández, en nombre de Fundaparkca, dijo que en el país día a día se violan los derechos constitucionales de los enfermos de Parkinson. “Venezuela pasa más trabajo que nunca. Nos han cerrado las puertas en todo nivel”.

Dijo que a su fundación a diario le escriben y le llaman personas de todo el país, desesperados por conseguir las medicinas, y que por esta situación han tenido que terminar básicamente de reposo absoluto. “La única solución que tenemos es una ayuda humanitaria. Hay pacientes que tienen semanas o meses sin tratamiento. Estamos a tiempo de evitar una crisis mayor”.

La cara de la crisis

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Rafael Hernández, paciente con Parkinson

A Rafael Hernández le queda medicinas para una semana más. Si en la cadena Farmatodo, donde están inscritos como pacientes en espera de Sinemet, no lo consiguen, se queda sin tratamiento.

No es la primera vez. El año pasado tuvo que parar el tratamiento durante cuatro meses porque no lo conseguía en ningún lado. Su hija, que lo acompañó en la rueda de prensa, recuerda esos meses como los más terribles de la enfermedad de su papá. “No podía dormir de los dolores, la tembladera no paraba. Le daban espasmos que lo dejaban tieso en la cama porque el dolor era muy fuerte”, narró.

Hernández, de 72 años, es el ejemplo de las combinaciones que dijo el doctor Weiser. Hasta el año pasado tomaba Madopar, el indicado para su cuadro, pero tuvo que cambiar a Sinemet por no conseguirlo más.

Para el doctor Montbrun, todo es parte de la “emergencia política compleja” por la que atraviesa el país. “Es financiar salud con muerte. Es más fácil que se muera un paciente, que tratarlo, aunque suene duro”, dijo.

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Comentarios

1 Comment
  1. YO estoy desesperada mi papa tiene dos meses sin el sinemet,y cada dia se pone peor,tengan piedad de nuestros enfermos necesitamos el canal humnitario

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