Escasez de efectivo le hace la vida de cuadritos a los usuarios en la provincia

“Ni punto de venta, porque no pasan las tarjetas, ni el efectivo, porque no hay”. Así resume Jesús Torres, habitante de Ejido, la difícil situación que están viviendo los merideños por la falta de billetes en el país, agudizada a partir de los anuncios relacionados con la salida de circulación de los billetes de 100 bolívares.

El problema, que pone en apuros a los caraqueños, se agrava en las ciudades y pueblos del interior del país, donde, por ejemplo, solo se puede retirar por taquilla bancaria un máximo de 10 mil bolívares y un máximo de Bs. 1.500 por cajeros automáticos.

Habitantes de Mérida, Aragua, Vargas, Sucre y Bolívar conversaron con Efecto Cocuyo y dieron a conocer las dificultades que viven por no disponer de “plata” en la cartera.

La familia de Torres tiene una panadería artesanal donde solo se puede comprar en efectivo. El entrevistado cuenta que muchos de los clientes que acuden al negocio, principalmente por las arepas andinas que ahí se hacen, lo primero que preguntan es si hay punto de venta, sencillamente porque no portan billetes ni monedas.

Refirió que días atrás llegó al local una familia que tenía que cancelar 55 mil bolívares y se vio en apuros a la hora de pagar, pues tenían que hacerlo en dinero contante y sonante. “Les costó pagar porque se iban a quedar prácticamente sin nada”.

“El problema es fuerte y la instalación de los puntos de venta no lo resuelve, muchas veces no hay línea. Entonces, ni puedes pagar con la tarjeta ni tienes el efectivo”. Para Torres la mayor dificultad se presenta a la hora de pagar comida y transporte, pues son gastos que se hacen principalmente en efectivo. En los cajeros no consigue efectivo y los avances están prohibidos, aunque se practican “disimuladamente”.

Más hacia la región central del país, el panorama no cambia mucho. A Milagros Lugo, de La Victoria, estado Aragua, le preocupa que un día necesite 100 mil bolívares y no pueda sacarlos del banco, pues la máxima cantidad que puede retirar en la institución donde tiene cuenta es de Bs. 20 mil, aunque a veces por taquilla solo le dan 15 mil bolívares.

Una situación que llama la atención en la comunidad aragueña es la existencia de establecimientos en los que un producto tiene un dos precios: si el pago es en efectivo tiene un valor y si es con tarjeta de débito, tiene otro precio más elevado.

“Por ejemplo, un producto cuesta 40 mil bolívares. Si lo vas a pagar en efectivo, chévere. Esa es la cantidad a pagar. Pero si lo vas a pagar con tarjeta, entonces lo debes pagar en Bs. 45 mil”, explica.

Lugo es estilista y asegura que la mayoría de sus clientes ha optado por pagarle a través de transferencias bancarias, pues no disponen de efectivo. “Si van a colocarse un tratamiento (capilar) que cuesta Bs. 30 mil o Bs. 40 mil, ¿cómo hacen si el banco solo les da Bs. 20 mil?”.

En Catia La Mar, estado Vargas, la señora Yesenia Malavé califica de terrible la situación. A su juicio, el problema es grave, pues están librando una triple lucha: con el efectivo, con las tarjetas de débito y con los precios de los productos.

Malavé ha invertido hasta dos semanas en la búsqueda de dinero en efectivo en distintos bancos para pagar, entre otros gastos, los 21 mil bolívares de las bolsas del Clap y ha sido muy difícil lograr el objetivo. “En la taquilla interna del banco te dan solo 20 mil bolívares diarios, tienes que ir varias veces al banco, porque lo que logras conseguir a diario es muy poco”.

Considera que para las personas de la tercera edad, quienes tienen que hacer largas colas, esta situación es un crimen.

“No podemos estar sin efectivo porque su uso es constante”, dice Malavé y detalla que es imprescindible contar con eso para comprar, además de las bolsas Clap, el gas doméstico, el agua potable, frutas y verduras, pagar el estacionamiento, los pasajes y el pan. “Si no tienes efectivo, tienes que pagar más en los locales con punto, porque ahí los productos son más caros; pero además, aunque acepten tarjetas, la plataforma se cae a cada rato”.

Para Yorgledys Colón, de Cumaná, estado Sucre, “la situación del efectivo es paupérrima, hay muy pocos lugares donde dan avances o son pocos los bancos que disponen de efectivo”.

“Las personas se ven obligadas a hacer avances en efectivo y a pagar 15% por lo que van a retirar. Esto ha afectado los bolsillos de los cumaneses y de todos los venezolanos que necesitan percibir el efectivo ahorita para hacer sus compras o pagar sus deudas“, sostiene.

En opinión de Colón, el problema del efectivo está presente desde hace aproximadamente un año. “Ahorita se hacen muchas colas en los bancos desde muy tempranas horas de la madrugada; antes, los bancos se veían más desahogados. Si no puede sacar dinero, la gente se va a los puntos de venta, pero en ellos también se hacen muy largas colas”.

“Aquí en Cumaná, lo máximo que puedes retirar a diario en un banco son 10 mil bolívares, independientemente de si es tu banco o no. Cuando no logro conseguir efectivo por el cajero, tengo que pasar la tarjeta y me cobran un 12%. A veces ha dejado de comprar por no tener efectivo“, afirma Colón.

Aurister Alzola es de San Félix, estado Bolívar. Asegura que “en las zonas que están muy lejanas de la ciudad, los lugares a los que uno puede acceder para conseguir los rubros de alimentación más económicos son los mercados, en los que necesitas efectivo, pues no todos los puestos tienen punto de venta”.

Percibe que desde hace unos cinco meses el problema del efectivo es crónico. Para ella, la falta de dinero en mano afecta la compra de verduras, aliños o pollo, “productos que salen mucho más económicos cuando nos dirigimos al mercado”. Pero también se requieren los billetes para pagar el transporte urbano, juegos de lotería, servicios a domicilio (como el plomero) y hasta la ofrenda que se da en las iglesias.

“En Guayana hay lugares o poblaciones rurales donde la gente se maneja única y exclusivamente con efectivo; por eso su ausencia es un gran problema, como en El Dorado, por ejemplo. Ahí las transacciones bancarias en línea no existen. Recientemente, la mamá de una amiga en Santa Elena de Uairén recibió solo 1.500 bolívares del cajero automático”.

Alzola explica que los retiros por taquilla son de 20 mil y 30 mil bolívares máximo, pero “si uno conversa con el gerente y le explica por qué necesita sacar más, es posible que te apruebe una cantidad mayor”. Los fines de semana el retiro por taquilla externa no supera los 4 mil bolívares. “Si es de la misma entidad bancaria puedes sacar hasta Bs. 10 mil”, dice.