De Dallas a Atlanta: tres venezolanos llevan el sabor de la carne en vara a EEUU

SOLAZ · 8 ABRIL, 2022 06:45

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


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Si algo caracteriza a la gastronomía llanera de Venezuela es la carne en vara. Este tipo de carne se asa en varas de madera hasta llegar a una cocción adecuada y se sirve acompañada de yuca hervida, ensalada rallada y el tradicional mojito de aliños verdes.

El plato es común en restaurantes de los estados llaneros venezolanos, en las fincas y en los pueblos, pero la migración venezolana ha hecho que la gastronomía supere las fronteras y este condumio se sirve en mesas fuera de nuestras tierras.

Mario Sinacori, Josué Rivas y Gabriel Alarcón tienen dos cosas en común: los tres son migrantes venezolanos que se mudaron a Estados Unidos y emprendieron ventas de comida llanera en las ciudades, donde se establecieron.

Los emprendedores deleitaron, no solo a los comensales latinos radicados en EEUU, también a los propios estadounidenses con la carne en vara. Los clientes quedan asombrados por el sabor, así como la técnica culinaria para asar la carne, al estilo del llano venezolano.

El sabor de Guárico se sirve en Texas

Mario Sinacori, de 49 años de edad,  emigró en 2015 a Dallas, Texas, en EEUU,  desde su pueblo Ortiz, en el estado Guárico. Dejó el país por la grave situación económica, sumado a la extorsión que sufrió a manos de la delincuencia en su pueblo natal.

Llegó a Texas junto a su esposa y sus tres hijas. Fueron recibidos por sus familiares. Empezó a trabajar en el área de construcción, pese a no tener habilidades en ese oficio. Simplemente, no le gustaba ese tipo de trabajo, pero, al ser migrante, tuvo que luchar para mantener a su familia en el extranjero.  

Sinacori aprendió a cocinar la carne en vara, mientras vivía en su finca en Ortiz. Su compadre le enseñó.  Con el tiempo, dominó el arte de asar la carne, para las reuniones familiares y con amigos. Era parte de su tradición.

En los planes de Miguel no estaba montar un restaurante de carnes en vara. Sin embargo, los inicios de su emprendimiento comenzaron en las reuniones entre amigos y familiares. El guariqueño preparaba las parrillas y otros ágapes para sus conocidos.

La propuesta de abrir un local de comida llanera se consolidó gracias a unos de sus familiares, que le reconoció su talento, o tal vez sazón, para asar la carne. “A mediados de 2018 mi cuñado y yo tuvimos esa conversación. Tanto me convenció que para octubre de ese año, abrimos el negocio”, dice Sinacori a Efecto Cocuyo, mediante una conversación telefónica.

Primero compró un tráiler de comida. Luego fue, de casa en casa, a dar a conocer su emprendimiento con sus vecinos. Al mismo tiempo, su cuñado, le gestionaba las redes sociales. Bautizó su negocio como: Saborllanerotx.

“Nosotros tenemos un tráiler de comida rápida que es de pura carne en vara, las cachapas, y todo lo que sea llanero”, dice Mario.

Los primeros clientes de Miguel eran venezolanos, radicados en Texas. Tras el éxito de sus comidas, la clientela se expandió a otros públicos latinos, hasta llegar a los estadounidenses. “Todos ellos comen, incluso los gringos. Tenemos muy buena receptividad”, dice.

Mario enfatiza que los comensales estadounidenses se sorprenden al llegar su negocio, por la técnica para asar la carne. Y como todo llanero venezolano, primero le da un pedazo de carne recién asada a probar al cliente, con el fin de buscar el punto de su agrado.

 “Cuando el gringo prueba esta carne, cierran los ojos y dicen: ‘oh my god, very good, very good’ (Oh Dios mío, muy bueno, muy bueno). Me felicitan y eso nos enorgullece. Es nuestra cultura, es el trabajo que me gusta y me trae recuerdos de mi pueblo Ortiz”, dice mientras su voz se entrecorta.

Sinacori vende cerca de 300 kilos de carne en un solo fin de semana y sus ventas aumentan cuando hay toros coleados en Dallas. Los fines de semana, Miguel traslada su tráiler de comida al centro comercial Irving Mall, en la ciudad de Irving, Texas. Ahora su meta es abrir un local de comida llanera.

Dos gochos asan carne en Atlanta

Josué Rivas y Gabriel Alarcón son dos jóvenes oriundos de Los Andes venezolanos que emigraron a Atlanta, Georgia, Estados Unidos. Desde hace siete meses, trabajan en su propio restaurante de comida llanera. Su plato principal: la carne en vara.

Gabriel, de 25 años de edad, emigró de Venezuela en el año 2014, cuando la crisis política y las protestas civiles se extendían en el país. El joven había comenzado sus estudios de administración de empresas en la Universidad de Los Andes y cuando decidió migrar a EEUU empezó a trabajar en el área de construcción.

Alarcón continuó sus estudios en EEUU en la Universidad de Georgia State. En principio quería crear un negocio de ventas de productos alimenticios venezolanos, pero, cuando conoció a Josué, se motivó a crear un restaurante de comida llanera en Atlanta.

Josué, de 34 años de edad, llegó a Estados Unidos en 2018. En San Cristóbal, estado Táchira, se graduó en comercio internacional. Cuando llegó, trabajó en restaurantes. En Venezuela sus familiares tenían una finca y allí aprendió a asar carnes en vara y a cocinar comida típica de las entidades llaneras del país.

“Yo aprendí viendo, pero después cuando empecé a preparar comidas llaneras le pedía consejos a muchos conocidos”, dice.

Gabriel, al enterarse de las habilidades de Josué, le propuso comenzar a trabajar en un negocio que tiempo después llamarían Smoke&Friends, un restaurante de comida típica llanera. Actualmente,  está ubicado el 6921 de Peachtree Industrial Blvd, Nocross, a 20 minutos del centro de Atlanta.

El plato más vendido del local es la carne en vara. “Tenemos plato principal que es la carne en vara, pollo en vara y hacemos lomo en vara, tenemos cachapa con queso llanero, tequeños, pasteles andinos, con el sabor de la carne y el pollo del negocio”, explica Josué.

Su negocio es visitado por latinos y estadounidenses, quienes quedan fascinados por el sabor de la comida y la forma de cocinar en leña.

“Nuestra meta era hacer algo que las personas recordaran, el restaurante es al aire libre, lo hicimos muy campestre. No es un restaurante común y corriente”, aclara Gabriel.

En el restaurante, que abrió en julio de 2021, vende pastelitos y empanadas rellenas con pollo y carnes en vara.

“Realmente no nos imaginamos que tendríamos un negocio como este, se presentó esta oportunidad y aunque ha sido exigente es una experiencia grafíticamente”, señala.

En Smoke&Friends no solo ofrecen carnes y pollo, los dulces típicos de Venezuela también se sirven en las mesas del establecimiento de comida. Sus clientes han degustado desde el dulce de lechosa hasta la torta tres leches.

El local es el único que vende ese tipo de comidas en la ciudad de Atlanta y quienes van a comer regresan por la mezcla de sabores que caracterizan a la gastronomía venezolana.

“Los clientes nos dicen que nunca habían probado este tipo de comida, preguntan sobre sus ingredientes y después que comen quedan encantados”.