Pacientes renales de Lara en riesgo por fallas de aires acondicionados y máquinas - Efecto Cocuyo

SALUD · 1 JULIO, 2020 18:27

Pacientes renales de Lara en riesgo por fallas de aires acondicionados y máquinas

Texto por Mariana Souquett Gil | @nanasouquett Fotos por @laprensalara

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Más de 1.300 personas en peligro. Los pacientes renales del estado Lara reciben menos horas de diálisis debido a fallas en las máquinas y están en riesgo de contaminación y descompensación tras el daño de los aires acondicionados en sus unidades de diálisis, denuncian organizaciones de derechos humanos.

“La diálisis Barquisimeto en su planta baja tiene 15 días sin aire y esto provoca un foco de bacterias. Los pacientes con catéter, que son los más susceptibles, están presentando bacterias por fallas del aire, que es indispensable para evitar la contaminación en las unidades de diálisis”, dice Shoribell Yustiz, trasplantada y representante de Amigos Trasplantados de Venezuela (ATV) y la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida) en Lara.

Además de la unidad de diálisis Barquisimeto, la unidad La Pastora también suma más de dos semanas sin aire acondicionado. El personal de enfermería y los pacientes de ambas unidades se unieron en una campaña para exigir soluciones, pero la respuesta que reciben es que “no hay recursos” para hacer el mantenimiento o la reparación de los aires.

Según Yustiz, la unidad de diálisis Razetti está trabajando en contingencia y solo puede administrar dos horas y media de terapia sustitutiva renal por día a cada pacientes, “cuando mucho” reciben tres horas. Sin embargo, las personas deberían estar conectadas a las máquinas durante cuatro horas para que estas puedan cumplir las funciones que sus riñones no pueden realizar.

“La unidad Razetti está prácticamente trabajando a la mitad. Ya le han hecho visitas y ‘medio’ reparado las máquinas, pero ya los equipos no dan más. Los filtros no sirven y, por más mantenimiento que hagan, solo duran dos, tres diálisis. Ahora dan dos horas y media de diálisis a los pacientes”, añade.

Máquinas dañadas en todo el país

Alfredo Cásseres, representante de ATV y Codevida en Guárico, alerta que el daño de máquinas es un denominador común en las unidades de hemodiálisis a nivel nacional.

“Se están evidenciando problemas graves con daños de máquinas. Esas máquinas son los riñones de las personas que están en insuficiencia renal crónica estadio cinco y requieren de terapia para poder vivir. Casi todas las unidades a nivel nacional tienen máquinas afectadas, lo que redunda en la terapia que deben recibir los pacientes”, expresa.

Cásseres añade que la emergencia humanitaria compleja de Venezuela se ha agravado, con cada vez más limitaciones en el acceso a combustible, problemas de agua, de electricidad, de conectividad y de transporte público.

“Hay unidades con plantas de ósmosis dañadas y los pacientes son dializados con agua normal y corriente. Eso afecta seriamente su sistema de salud. Todas esas personas que ingresan a terapia además tienen ‘truncada’ la posibilidad de trasplantarse porque el programa de órganos esta paralizado desde hace más de tres años“, agrega.

Dificultades para el traslado en Lara

Al inicio de la emergencia nacional por el coronavirus, algunos pacientes renales no habían podido trasladarse hasta sus unidades de diálisis por problemas de transporte, escasez de gasolina y las restricciones de movilidad.

Tras exigir respuestas, las autoridades del estado crearon una ruta de transporte con unidades del Sistema de Transporte Masivo de Barquisimeto (Transbarca). Se habilitaron tres rutas, pero las organizaciones afirman que en ocasiones no pasan en los horarios establecidos.

“Hay pacientes que han perdido diálisis por no llegar a la hora porque el transporte no pasa en el horario establecido. Los pacientes están apoyándose entre ellos y esa es la manera para poder llegar”, agrega Shoribell Yustiz de ATV y Codevida en Lara.

Yustiz, paciente renal trasplantada hace 4 años, afirma que además los trasplantados tienen diez meses sin recibir Prograf (Tacrolimus), un medicamento inmunosupresor que deben tomar para que su cuerpo no rechace el órgano recibido y no pierdan el trasplante.

“No somos importantes para el gobierno. Ni siquiera nos responden”, agrega.