¿Debería preocuparnos la viruela del mono?: 8 claves que hay que saber

SALUD · 13 JUNIO, 2022 09:15

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo

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En medio de la pandemia de COVID-19, un virus recordó al mundo en mayo de 2022 que todavía circula entre los humanos: la viruela del mono. Expertos del mundo investigan un brote inusual más allá de las fronteras africanas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizó, hasta el lunes 6 de junio, 780 casos confirmados en las últimas semanas en países no endémicos, 88 % de ellos diagnosticados en Europa.

Los laboratorios han confirmado este patógeno en 27 países no pertenecientes a las regiones endémicas, con Reino Unido como el país con más contagios (207), seguido de España (156), Portugal (138), Canadá (58) y Alemania (57).

También se han registrado más de una decena de casos en Estados Unidos, Bélgica, Francia, Italia y Países Bajos, así como dos contagios en Argentina, uno en México y otro en Brasil, de acuerdo con los datos recibidos por la OMS.

Este 12 de junio el gobierno de Venezuela, que administra Nicolás Maduro, notificó el primer caso en un paciente que llegó al país desde España.

¿De qué se trata la viruela del mono? ¿Debería preocupar a toda la población? Estas son ocho preguntas y respuestas para conocer más sobre este fenómeno. 

1️⃣ ¿En qué consiste?

La viruela del mono o viruela símica es una enfermedad zoonótica causada por el virus del mismo nombre, lo que quiere decir que puede transmitirse de los animales a los seres humanos, y también propagarse entre personas.

No es igual a la viruela humana, enfermedad más transmisible y más letal erradicada en 1980, pero el virus de la viruela del mono pertenece al género Orthopoxvirus, el mismo género del virus variola, que es el causante de la viruela humana.

Tampoco debe confundirse con la varicela, conocida como lechina, causada por el virus varicela-zóster (herpesvirus humano tipo 3).

Habitualmente, la viruela símica se encuentra en África Central y Occidental, donde viven animales portadores del virus. Según explica la Organización Mundial de la Salud (OMS), ocasionalmente se identifican personas con viruela del mono en otros países tras viajar desde regiones donde la enfermedad es endémica.

Hay dos cepas genéticamente diferenciadas del virus de la viruela símica: la cepa de la cuenca del Congo (África Central) y la cepa de África Occidental. Las infecciones en humanos con la cepa de África Occidental parecen causar una enfermedad menos grave en comparación con la cepa de la cuenca del Congo. La que circula actualmente es la de África Occidental.

El periodo de incubación suele ser de 6 a 16 días, pero puede variar entre 5 a 21 días.

2️⃣ ¿Cómo se transmite?

Se transmite principalmente por contacto directo o indirecto con sangre, fluidos corporales, las lesiones de la piel o las mucosas de animales infectados. Entre los hospedadores animales están algunos roedores y primates, aunque se necesitan más estudios para identificar el reservorio exacto del virus.

Sobre la transmisión entre humanos, la OMS explica que las personas son infecciosas mientras tienen síntomas: normalmente entre dos y cuatro semanas. 

La enfermedad se puede contraer a través de contacto físico estrecho con alguien con síntomas, pues la erupción, los fluidos corporales (como el líquido, el pus o la sangre de las lesiones en la piel) y las costras son especialmente infecciosas. También puede propagarse a través de la saliva.

Además, la ropa, la ropa de cama, las toallas o los objetos, como los utensilios para comer o los platos, ya contaminados con el virus por el contacto con una persona infectada, también pueden contagiar a otros. 

Las personas con mayor riesgo son aquellas que interactúan estrechamente con alguien infectado, como los trabajadores sanitarios, los miembros de la familia y las parejas sexuales. Hasta ahora no hay evidencia que el virus de la viruela símica se trasmita por vía sexual: la transmisión ocurre por la cercanía y el contacto piel con piel. 

Igualmente puede transmitirse de una embarazada al bebé a través de la placenta

3️⃣ ¿Cómo se manifiesta la enfermedad?

La OMS explica que a clínicamente, la enfermedad tiene dos períodos: el período de invasión y el período de infección cutánea. 

El periodo de invasión va del día cero hasta el cinco. La persona presenta fiebre, dolor de cabeza intenso, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor lumbar, dolores musculares) y mucho cansancio o poca energía.

En el período de infección cutánea, las lesiones pueden empezar a aparecer entre uno y tres días después del inicio de la fiebre. Generalmente aparecen primero en el rostro y luego se extienden a otras áreas del cuerpo, como las palmas de las manos y las plantas de los pies. También pueden aparecer en boca, genitales y ojos.

La evolución de las lesiones planas a ampollas llenas de líquido claro o amarillento hasta la formación de costras se produce en unos 10 días, pero la eliminación completa de las costras puede tardar hasta tres semanas.  

Foto: CDC

4️⃣ ¿Es grave? ¿Se puede morir por la enfermedad?

Los síntomas desaparecen por sí solos en la mayoría de los casos en unas pocas semanas. Sin embargo, algunas personas pueden presentar síntomas más graves o morir, especialmente recién nacidos, niños y personas con deficiencias inmunitarias subyacentes.

Las complicaciones van desde infecciones cutáneas, neumonía, confusión e infecciones oculares que pueden provocar la pérdida de visión.

«En los últimos tiempos, entre el 3 % y el 6 % de los casos notificados han provocado la muerte en los países endémicos, a menudo en niños o personas que pueden tener otras afecciones. Es importante señalar que esto puede ser una sobreestimación porque la vigilancia en los países endémicos es limitada», indica la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

En el brote actual, hasta el 27 de mayo, no se habían reportado muertes. 

5️⃣ ¿Existe tratamiento? 

No hay tratamientos específicos contra la infección por el virus de la viruela símica. Los síntomas suelen resolverse espontáneamente, sin necesidad de tratamiento.

La persona infectada debe evitar tocar cualquier llaga en la boca o en los ojos. Según OPS, es importante cuidar la erupción dejando que se seque si es posible, o cubriendo con un apósito húmedo para proteger la zona si es necesario.

6️⃣ ¿Hay casos en América Latina? 

El primer caso de la región lo confirmó el Ministerio de Salud de Argentina este viernes 27 de mayo. Se trata de una persona con antecedente de viaje a España, donde estuvo entre el 28 abril y el 16 de mayo 2022.

El diagnóstico fue confirmado por la prueba de PCR y la observación por microscopía electrónica. El paciente se encuentra en buen estado, bajo tratamiento sintomático, mientras que sus contactos entraron en control clínico y epidemiológico sin presentar síntomas.

Argentina también estudió otro caso probable, que presentó síntomas el 26 de mayo, un día después de llegar al país. Se trata de un residente español de visita en Buenos Aires, sin nexo con el primer caso. La noche de este viernes también lo confirmaron. Es una persona residente en España que está de visita en el país.

México también confirmó un caso el 28 de mayo: un hombre de 50 años, residente permanente de la ciudad de Nueva York, quien probablemente se contagió en Holanda. Brasil y, ahora, Venezuela.

En África, donde es endémica, los casos de viruela símica se han registrado desde 1970 en 11 países: Benín, Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Gabón, Costa de Marfil, Liberia, Nigeria, República del Congo, Sierra Leona y Sudán del Sur.

Lo característico del brote de mayo de 2022 es la identificación de casos en varios países no endémicos sin vínculos directos de viaje a una zona endémica, un patrón diferente a los identificados anteriormente, pues normalmente los casos fuera de África se corresponden a personas con antecedentes de viaje a estas áreas.

La OMS y otros expertos están llevando a cabo más investigaciones para determinar la fuente probable de infección y limitar la propagación posterior.

7️⃣ ¿Existe una vacuna?

La Organización Panamericana de la Salud explica que la vacunación contra la viruela ayuda prevenir o atenuar la enfermedad por la viruela símica, con una eficacia del 85 %. Por esta razón Las personas vacunadas contra la viruela en el pasado han demostrado tener protección contra la viruela símica.

Sin embargo, la vacunación finalizó en 1980, cuando la enfermedad se declaró erradicada, por lo que las vacunas ya no están disponibles en el mercado.

También existe una vacuna específica para la viruela símica (MVA-BN), también conocida como
Imvamune, Imvanex o Jynneos, aprobada en 2019, pero no está ampliamente disponible.

La OMS está coordinando con el fabricante para mejorar el acceso a esta vacuna. En caso de ser necesario, pudiera usarse en trabajadores de salud y contactos cercanos, pero como la infección es inusual, no se recomienda la vacunación universal. 

8️⃣ ¿Deberíamos preocuparnos?

En Venezuela, la Academia Nacional de Medicina (ANM) destacó en un comunicado que no hay motivo de alarma, pues el virus de la viruela del mono es poco transmisible entre humanos, por lo que es incapaz de establecer largas cadenas de transmisión similares a las de la viruela humana (enfermedad que además causaba la muerte de hasta 30% de los pacientes). Sin embargo, es necesario hacer vigilancia epidemiológica.

La Organización Panamericana de la Salud destaca que, según la información conocida, el riesgo para el público en general es bajo, pues la viruela símica no suele considerarse muy contagiosa debido a que requiere un contacto físico estrecho con alguien infeccioso (por ejemplo, piel con piel) para propagarse entre las personas.

Los casos de este brote se han identificado, principal pero no exclusivamente, entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. Sin embargo, la OMS destaca que el riesgo de contagiarse no se limita a las personas sexualmente activas o a los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, por lo que cualquier persona que tenga un contacto físico estrecho con alguien infeccioso puede contagiarse.

De acuerdo con la organización, por lo que se conoce sobre el virus y sus modos de transmisión, el brote aún puede contenerse. 

La OMS llama a reducir el riesgo limitando el contacto con personas que se sospecha o se ha confirmado que tienen viruela del mono.

Los trabajadores de la salud que atienden a casos sospechosos o confirmados de viruela del mono deben contar con equipos de protección para los ojos, mascarillas, batas y guantes desechables. Durante la realización de procedimientos generadores de aerosoles los profesionales de salud deben utilizar máscaras N95 o equivalentes.

Las muestras también deben ser manipuladas de manera segura por personal capacitado que trabaje en laboratorios debidamente equipados.