Gestión de residuos hospitalarios es clave para evitar infecciones en Sucre, dice MSF

SALUD · 18 JUNIO, 2021 19:56

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Efecto Cocuyo | @efectococuyo

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José Chacón se viste con su braga y equipo de protección desde muy temprano en la mañana. Cada día se dedica a tratar los residuos hospitalarios que son segregados en el ambulatorio de San Vicente del estado Sucre, al oriente de Venezuela, en una zona rural que recibe pacientes en busca de atención médica primaria.

Nacido y criado en San Vicente, José es desde hace años uno de los trabajadores más entusiastas del ambulatorio. Ahora está presente en todos los procesos de gestión de los desechos médicos, actividad apoyada por la organización médico humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF), con el fin de evitar que materiales infecciosos puedan afectar a las personas.

“Antes, los desechos del ambulatorio se embolsaban y se botaban con la basura común. A veces los quemaban o los llevaban a una quebrada. También se veía a niños jugando con inyectadoras que encontraban por ahí”, explica José.

Médicos Sin Fronteras, operativa en Venezuela desde 2015, resalta que una mala gestión de desechos médicos implica un factor de riesgo, por lo que es necesario que los centros de atención cuenten con procesos adecuados para su segregación y con áreas propicias para su tratamiento y disposición final. 

Gestión de residuos hospitalarios es clave para evitar infecciones en Sucre, dice MSF
Las agujas de las inyectadoras se introducen en unas cajas de seguridad llamadas, que luego son incineradas de manera segura | Foto: MSF

«Esto previene infecciones como hepatitis y VIH. La creación de esas zonas de desechos en un centro de salud es un requisito básico y esencial para prestar servicios de salud a las comunidades de manera segura, es tan esencial como el suministro de agua”, dice Rebecca Santana, especialista en el área de Control y Prevención de Infecciones de MSF.

La organización, que tiene presencia en más de 70 países, desarrolla un plan de entrenamiento en protección, segregación y tratamiento de desechos en los centros médicos y ha construido y puesto en funcionamiento estas áreas o zonas especiales en los hospitales de Cumaná, Carúpano y Yaguaraparo y los ambulatorios de Coicual, Putucual, Agua Clarita, San Vicente y Guaca.

“Cuando el equipo de MSF llegó a San Vicente, vieron que no había sitio dónde botar la basura del hospital y comenzaron a planificar: pusieron agua, construyeron fosas, nos enseñaron a clasificar los residuos. Ahora todo se destruye de manera segura”, agrega José.

Las áreas en Sucre están compuestas de incineradoras y fosas para residuos hospitalarios como gasas, algodones, tapabocas y plásticos; incineradoras y fosas para contenedores de agujas y otros materiales punzantes; trituradores y fosas para elementos de vidrio usados en laboratorio y fosas para desechos biológicos como placentas.

Los desechos médicos son incinerados en áreas especialmente construidas y acondicionadas para su procesamiento seguro | Foto: MSF

La segregación o clasificación de desechos se realiza en cuatro grupos: potencialmente contaminados, infecciosos, biológicos y comunes. Después son colocados en contenedores herméticos, sellados e inmediatamente procesados para su tratamiento final. Esto también aplica a los materiales relacionados con la atención a casos de COVID-19, como mascarillas y equipos de protección desechables.

En 2020, MSF acondicionó y adaptó zonas de desechos médicos en los estados Amazonas, Bolívar y Sucre. En 2021, Médicos Sin Fronteras mantiene operaciones en los estados Anzoátegui, Amazonas, Bolívar, Sucre, Táchira, Miranda y en el Distrito Capital. 

Con información de nota de prensa MSF.