"Esto era una boca de lobo", madre de paciente del J.M. de los Ríos tras apagón - Efecto Cocuyo

SALUD · 8 MARZO, 2019 11:48

“Esto era una boca de lobo”, madre de paciente del J.M. de los Ríos tras apagón

Texto por Julett Pineda Sleinan | @JulePineda

Ver más de

Julett Pineda Sleinan | @JulePineda

¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

La planta eléctrica que surte energía al hospital pediátrico J.M. de los Ríos no respondió cuando todas las luces se apagaron. “Nuestros hijos estaban asustados, no querían salir de sus cuartos. Tuvieron que bajar a un niño corriendo del piso seis para llevarlo a la emergencia”, relató Stefany Rangel, madre de una niña hospitalizada, la mañana de este viernes 8 de marzo. Para las 10:00 am, el apagón que afectó a todos los estados del país sumaba ya 17 horas continuas.

El principal centro pediátrico de Venezuela quedó sumido en la oscuridad luego de la avería eléctrica que se registró la tarde del jueves, 7 de marzo. “Esto parecía una boca de lobo”, contó Rangel, quien esperaba a las puertas del J.M. de los Ríos, en la avenida Vollmer de Caracas, junto a otras madres a que el servicio fuera restablecido.

“Pasamos la noche en vilo”, continuó Emilse Arellano, madre de un paciente del servicio de Nefrología. “A la medianoche las enfermeras iban corriendo por los pisos buscando un ventilador manual”, dijo, equipo que sirve para los pacientes que no pueden respirar por cuenta propia.

Contó que, al ver que la planta eléctrica no respondía, el Estado envió unas plantas externas. Tras varios intentos, el generador de energía logró abastecer a algunas áreas del hospital pediátrico, incluyendo las áreas de hospitalización, para la mañana de este viernes.

La entrada del hospital continúa completamente a oscuras para las 10:30 am. Madres de los pacientes aseguraron que la emergencia también está en la penumbra.

Funcionarios de seguridad y de la milicia custodian las puertas que dan al J.M. de los Ríos y niegan el acceso a los medios de comunicación. Tras el apagón, hubo un reforzamiento de la vigilancia.

“Aquí no hay agua y tampoco hay luz”, gritó una madre desde el piso uno del hospital cuando vio a los medios de comunicación en la entrada.

Rangel y Arellano también denunciaron que la noche del jueves los niños no pudieron recibir sus tratamientos debido a la falta de luz.

“Mi hija está hospitalizada por una infección y tienen que ponerle cuatro antibióticos. Anoche no le suministraron ni uno ¿Cómo hacen las enfermeras para ver las dosis correctas si no hay luz? Hacen una mezcla errada y pueden provocarle la muerte a un niño”, afirmó Rangel.

Las madres denunciaron que para el momento del apagón, cerca de las 4:50 pm del jueves, tres niños estaban en quirófano, listos para realizarles una intervención quirúrgica.