Publicidad

Tercera ronda de la mesa de diálogo: lo que se espera y lo que marca la reunión Figuera-Rubio

Luis Rendueles señala que reunión Figuera-Rubio puede implicar mayor capacidad de negociación

Tercera ronda de la mesa de diálogo: lo que se espera y lo que marca la reunión Figuera-Rubio
Efectos de reciente llamado a Figuera a Washington se medirán en tercera ronda del diálogo. Foto: Red X

Desde que quedara instalada formalmente en Caracas, el pasado 6 de agosto, la mesa de diálogo entre el gobierno interino y la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional (AN) de 2015 impulsada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, llega a su tercera ronda de conversaciones, a partir de este 14 de octubre. 

Para algunos, el avance ha sido lento: excarcelaciones de presos políticos a cuenta gotas, mientras ONG como Foro Penal insisten en que todavía hay 322 detenidos injustamente; desbloqueo progresivo de medios informativos, un proceso en curso para el nombramiento del nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y cambios anunciados a la Ley contra el Odio pese a que se exige su derogatoria. 

Para otros, si bien los resultados no tienen el ritmo y el alcance esperado, eran “impensables” antes de los eventos del 3 de enero, por lo que el actual momento político sigue siendo una oportunidad para lograr el rescate de la democracia en Venezuela. 

Publicidad

Los analistas políticos Francisco Bello y Luis Rendueles, consultados por Efecto Cocuyo, señalan que la reciente reunión entre la diputada Figuera y el secretario de Estado, Marco Rubio, es un indicativo importante de que el plan de EEUU para Venezuela se mantiene (estabilización, recuperación y transición) y que la AN de 2015 es la “interlocutora” reconocida para las negociaciones. 

Manifiestan cautela sobre resultados de los ciclos restantes de la mesa de diálogo en lo que queda de año, pero no se descarta que antes de que finalice 2026, al menos comience la ruta para el nombramiento del nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE). 

Apoyo: mayor capacidad de negociación

Para el presidente de la firma encuestadora Pronóstico, Francisco Bello, el encuentro entre Rubio y Figuera en Washington ratifica que el actual proceso de diálogo está “tutelado” por la Casa Blanca. 

“La imagen genera un hecho político, que se trata de un proceso tutelado y que quien representa a EEUU en la mesa de diálogo es la diputada Dinorah Figuera y la AN de 2015, y es una ruta que puede mantenerse por algunos años más. Figuera fue a recibir directrices”, señaló Bello.

Tras el encuentro en la Sala de Tratados del Departamento de Estado, Rubio dijo que la delegación opositora en la mesa cuenta con el “respaldo total de los niveles más altos del gobierno de EEUU”. Añadió, sin estimar plazos, que “sin duda alguna”, el proceso de conversaciones con el interinato debe culminar en elecciones libres y democráticas” y que Venezuela necesita recuperar la democracia “lo antes posible”. 

De allí que Bello estima que, además de la designación del nuevo TSJ, de la mesa de diálogo debe salir, antes de que culmine 2026, al menos el inicio de la ruta para el nuevo CNE con la designación del Comité de Postulaciones Electorales o al menos su comisión preliminar.

Previo a la reinstalación de la mesa en un hotel capitalino, este 14 de octubre, Figuera divulgó imágenes de reuniones previas de la delegación opositora con la frase: “Preparando la agenda de garantías políticas y civiles” en su cuenta de Instagram. 

“La reunión (Rubio-Figuera) ratifica el respaldo de EEUU a esta vía de negociación y, al mismo tiempo, fortalece a Figuera como interlocutora dentro de ese proceso. Para el oficialismo, es una señal de que Washington mantiene interés en la dimensión política y electoral de la negociación, algo que no les debe gustar mucho. Eso puede darle mayor capacidad de negociación a la delegación opositora en esta tercera ronda, pero se deben generar compromisos concretos”, sostuvo el politólogo, Luis Rendueles. 

A su juicio, la oposición aún debe demostrar que tiene la capacidad de destrabar decisiones sobre derechos políticos y condiciones para una elección creíble, sobre lo cual se concentran las expectativas de una mayoría de venezolanos.

“El apoyo de Marco Rubio ayuda, pero la confianza de los venezolanos se construye con resultados y con una negociación que incorpore las demandas de los distintos sectores democráticos, no solo con la foto”, agregó Rendueles. 

Expectativas 

Para esta tercera ronda se descarta de plano que se aborde el nombramiento de un nuevo CNE, en vista de que está pendiente la juramentación del Comité de Postulaciones Judiciales ante la AN, con los 12 representantes de la sociedad civil que faltan y que serán anunciados la semana que viene en plenaria. Algunos analistas y periodistas apuntan a que el tema de las inhabilitaciones políticas que no se tocó en el segundo ciclo sí se tratará a partir de este 14 de octubre.

Más de 30 excarcelaciones de presos políticos (aunque oficialmente no sea asumido como un tema de negociación), más medios informativos desbloqueados y la designación de la comisión de verificación de credenciales para magistrados del TSJ, fue visto como el “saldo” del cierre de la segunda tanda de conversaciones en la mesa de diálogo que firmó un segundo acuerdo el 25 de septiembre. Quedaron fuera temas esperados como las inhabilitaciones, restitución de partidos políticos y regreso seguro de exiliados. 

Rendueles indica que mantiene expectativas “prudentes” frente al tercer ciclo de la mesa. No apuesta a que los tiempos sean distintos a las dos rondas anteriores porque recordó, los ritmos de la negociación no son los mismos tiempos de la gente, pero que si se profundiza en la restitución de derechos políticos será muy positivo.

“Quienes controlan esas decisiones tienen incentivos para administrar los tiempos y limitar el alcance de los cambios. El chavismo va a seguir jugando a alargar lo más que pueda y ganar tiempo. El riesgo de prolongar las conversaciones sin resultados suficientes es que se desgaste la confianza ciudadana y que el diálogo termine normalizando la espera”, añadió el politólogo.

Bello coincide en que el chavismo juega a retrasar los cambios en función de sus intereses y frente a ello, recalcó, la presión del liderazgo político y la sociedad civil debe profundizarse. También subrayó que la liberación de todos los presos políticos y medidas concretas que garanticen la libertad de expresión deben mantenerse como prioridades en la agenda de la mesa de diálogo. 

“Se puede esperar que el nombramiento del TSJ siga avanzando y llegue a buen puerto. Es un tema muy importante porque todas las garantías de los derechos y libertades pasan por un nuevo TSJ. Las nuevas instituciones son las que van a permitir avanzar más, una vez que también se tenga al CNE, es lo que llevará a acelerar el cronograma electoral y exigir fechas de manera más concreta. Los venezolanos tenemos que ejercer presión. No caerle encima a Rubio o a Figuera, pero sí presionar”, añadió. 

En los procesos de designación del TSJ y luego el CNE, considera importante que la ciudadanía ejerza su poder de veto sobre los candidatos que no cumplan con los requisitos para postularse a cargos de magistrados o rectores, a través de los lapsos legales que la AN abra para las impugnaciones. Recalcó que es un mecanismo de participación legítimo, pero también de presión para que las cosas se hagan bien.