A ritmo de joropo y promesas cierra campaña para repetición de elecciones en Barinas

POLÍTICA · 6 ENERO, 2022 17:37

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo

Foto por Mairet Chourio

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La música llanera se escucha a todo volumen por la avenida 23 de Enero de Barinas. El estado se prepara para una singular repetición de elecciones a la gobernación que se celebrarán el próximo 9 de enero.

Al ritmo del joropo, desde las 7 de la mañana los camiones con sonido recorren toda la ciudad para invitar a los barineses a votar por los candidatos a la gobernación del estado llanero venezolano.

En cada esquina la propaganda política abunda, en especial la del candidato por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Jorge Arreaza, y la del candidato de la llamada Alianza Democrática, Claudio Fermín, quienes en varios postes de electricidad tienen grandes y coloridos afiches de promoción.

La propaganda del abanderado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Sergio Garrido, pareciera no existir; a no ser por algunos militantes que hacen campaña a su favor y camiones que perifonean por las calles de la ciudad.

Pero el ambiente ya es tenso y los ciudadanos saben que las miradas de toda Venezuela están puestas sobre qué decisión van a tomar los barineses el próximo 9 de enero.

A pesar de estar a la expectativa, los habitantes de la tierra natal de Hugo Chávez siguen sus rutinas con normalidad. El comercio fluye, los buhoneros organizan sus puestos de trabajo y algunas tiendas continúan cerradas por el asueto decembrino.

Algunos ciudadanos afirman que preferirían que siempre estuvieran en campaña, porque es la única manera de que los gobernantes destinen los recursos al pueblo. Otros se encuentran indecisos sobre si vale la pena votar o no y hay a quienes la repetición del proceso electoral los llenó de ánimos para salir a ejercer su derecho al sufragio.

La plaza del Estudiante, ubicada en pleno centro de la capital del estado, es la más concurrida la mañana de este jueves 6 de enero. Decenas de personas descansan en los bancos, otros juegan ajedrez y también están los comerciantes que venden chicha, chupetas y otras golosinas.

En uno de los asientos está sentado Carlos Whorfans, un oficial retirado de la Marina, que tiene 65 años de edad y habita en la urbanización La Carolina de la entidad llanera. El hombre no está de acuerdo con la repetición de las elecciones porque para él ya había un candidato ganador, pero aun así asistirá a votar porque le gustaría que la situación cambiara.

“Barinas le está dando al país un mensaje, siendo este el epicentro de la mal llamada revolución; es lógico que el Gobierno no quiera perder porque este estado es un punto clave para la opinión nacional e internacional”, explica.

La inhabilitación de la Contraloría al excandidato opositor Freddy Superlano le parece «ridícula» y una violación a sus derechos constitucionales. Para Whorfans, lo que ocurrió en las pasadas elecciones del 9 de diciembre fue como que si un jugador de fútbol metiera un gol y después de haber realizado la anotación el árbitro se la suspendiera porque anteriormente tenía tarjeta roja. “Eso (inhabilitación) lo hubieran hecho desde un principio”, recalca.

Pero aunque algunos no estén de acuerdo con la repetición de la jornada electoral, Roy Martínez de 26 años de edad, cree que es una oportunidad para poder ejercer su derecho al sufragio. El joven barinés no votó en las pasadas elecciones suspendidas ya que desde que tenía 19 años decidió no votar más porque para él “no era la solución”.

“En estas nuevas elecciones la gente está entusiasmada por votar. En las elecciones pasada en su mayoría, Barinas no salió a votar pero tras los resultados fallidos de parte y parte he visto que la gente si va a votar y yo voy a salir a votar”, explica el joven que trabaja como repartidor y tiene siete años sin ejercer su derecho al voto.

Martínez espera que los resultados puedan conocerse el mismo día de la elección y no que duren entre tres y cuatro días en darse, como ocurrió en la pasada jornada donde el candidato de la oposición obtuvo el 37,60 % de los votos sobre el exgobernador de la entidad Argenis Chávez, hermano del fallecido presidente Hugo Chávez, quien obtuvo el 37,21 % de la votación.  

“Ellos (los candidatos) ahorita están en campaña y ojalá que en campaña usen los recursos. Hay mucho despilfarro. He tenido información de que han llegado al estado insumos médicos y sociales, pero eso es sólo es por la campaña. Cuando la campaña inició el pasado 22 de diciembre fue que empezaron a dar muchos recursos, pero eso es politiquería”, comenta.

 

Recursos para obtener votos

Antes del 22 de diciembre,  Milagro Ruiz, de 32 años de edad, se sentía afectada por las fallas de los servicios públicos en Barinas. Antes de comenzar la campaña era común los apagones, las fallas en el suministro de agua, gas y en las bolsas de comida de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (Clap).

Ruiz no puede votar en Barinas, ciudad donde reside desde hace dos años, a pesar de tramitar su cambio de residencia, porque su nombre no aparecía en los cuadernos electorales.

Aunque no puede sufragar, la mujer, que es empleada en una panadería ubicada en el centro de la ciudad, cree que todos los ciudadanos deberían asistir a las elecciones para lograr un cambio político en el estado, ya que en su opinión cada día los servicios públicos están en declive.

“Los servicios públicos no funcionan de manera óptima. Hay carencias en los hospitales, no se consiguen las medicinas y si las vas a comprar son muy caras. Tengo dos niñas y mi mama de la tercera edad y soy la única que trabajo y gano son 60 bolívares a la semana”, explica la joven.

Para Carlos Rivas, un vigilante de 59 años de edad, habitante de la urbanización Domingo Ortiz de Barinas, los candidatos prometen y no cumplen y por eso se encuentra indeciso si salir a votar o no.

El hombre no ejerce su derecho al voto desde que el presidente Chávez llegó al poder, pero la mala situación económica y de los servicios públicos en Barinas lo han puesto a pensar si vale la pena sufragar o no.

“Ellos nunca cumplen con lo que prometen. Antes de las elecciones lo que había era un ladronismo muy grande, empezando por el gobernador (Argenis Chávez). Las bolsas (de comida) duran hasta dos meses sin llegar, ahorita llega mensualmente porque están en elecciones”, dice.

Rivas cree que el movimiento en la economía barinés que se ve actualmente es por las elecciones, pero está convencido que cuando pasen los comicios van a vivir en la “calamidad” que tenían antes.

“Teníamos hasta días sin luz y ahora hay por lo de las elecciones, desde hace un mes para acá se arregló, se acomodó la luz. A veces se va pero llega rápido; pero cuando esto pase todo volverá a hacer así y no dan ganas de votar para que un carajo de eso llegue”, explica.

Dólar sin cambio

Al igual que en otras regiones del país, en Barinas, la moneda que más se usa entre los ciudadanos y comerciantes es el dólar estadounidense, pero al momento de pagar siempre surge un inconveniente: los comerciantes casi nunca tienen vuelto.

“Es un gran problema porque en casi todos lados aceptan divisas, pero casi nunca te dan vuelto y una se ve obliga a gastar lo 20 dolaritos que le quedan en un comercio”, señala la joven Yoelis Vásquez, de 19 años.

La joven que también es comerciante informal asegura que en el barrio Corocito, donde habita, los vecinos se ven afectado por la falta de gas doméstico y recientemente les llegaron unas bolsas del Clap sin azúcar y aceite, pero las devolvieron.

“El pran (cabecilla de una banda armada) que controla el barrio las mandó a devolver, porque le habían sacado la leche, el aceite y el azúcar. Aquí las cosas están fallando y espero que ellos (el chavisno) no ganen”, expresó.

Aunque Melecio Garaban, un comerciante informal de 62 años de edad, está a favor del candidato del partido de Gobierno, expresa que en Barinas la inseguridad y la falta del transporte público han hecho de la suya.

El hombre, que tiene un puesto de reparación de teléfonos locales y relojes, asegura que desde que el candidato Arreaza llegó a Barinas han alumbrado la ciudad, acomodado las calles y les han llevado comida subsidiada.

“Si la oposición gana aquí en Barinas sería un golpe certero para los chavistas”, dice.

Al cierre de esta nota, la ciudad de Barinas estaba sin electricidad, a pesar que para la tarde los candidatos a la gobernación tenían previstos actos de cierre para sus campañas electorales.

POLÍTICA · 28 SEPTIEMBRE, 2022

A ritmo de joropo y promesas cierra campaña para repetición de elecciones en Barinas

Texto por Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo
Foto por Mairet Chourio

La música llanera se escucha a todo volumen por la avenida 23 de Enero de Barinas. El estado se prepara para una singular repetición de elecciones a la gobernación que se celebrarán el próximo 9 de enero.

Al ritmo del joropo, desde las 7 de la mañana los camiones con sonido recorren toda la ciudad para invitar a los barineses a votar por los candidatos a la gobernación del estado llanero venezolano.

En cada esquina la propaganda política abunda, en especial la del candidato por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Jorge Arreaza, y la del candidato de la llamada Alianza Democrática, Claudio Fermín, quienes en varios postes de electricidad tienen grandes y coloridos afiches de promoción.

La propaganda del abanderado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Sergio Garrido, pareciera no existir; a no ser por algunos militantes que hacen campaña a su favor y camiones que perifonean por las calles de la ciudad.

Pero el ambiente ya es tenso y los ciudadanos saben que las miradas de toda Venezuela están puestas sobre qué decisión van a tomar los barineses el próximo 9 de enero.

A pesar de estar a la expectativa, los habitantes de la tierra natal de Hugo Chávez siguen sus rutinas con normalidad. El comercio fluye, los buhoneros organizan sus puestos de trabajo y algunas tiendas continúan cerradas por el asueto decembrino.

Algunos ciudadanos afirman que preferirían que siempre estuvieran en campaña, porque es la única manera de que los gobernantes destinen los recursos al pueblo. Otros se encuentran indecisos sobre si vale la pena votar o no y hay a quienes la repetición del proceso electoral los llenó de ánimos para salir a ejercer su derecho al sufragio.

La plaza del Estudiante, ubicada en pleno centro de la capital del estado, es la más concurrida la mañana de este jueves 6 de enero. Decenas de personas descansan en los bancos, otros juegan ajedrez y también están los comerciantes que venden chicha, chupetas y otras golosinas.

En uno de los asientos está sentado Carlos Whorfans, un oficial retirado de la Marina, que tiene 65 años de edad y habita en la urbanización La Carolina de la entidad llanera. El hombre no está de acuerdo con la repetición de las elecciones porque para él ya había un candidato ganador, pero aun así asistirá a votar porque le gustaría que la situación cambiara.

“Barinas le está dando al país un mensaje, siendo este el epicentro de la mal llamada revolución; es lógico que el Gobierno no quiera perder porque este estado es un punto clave para la opinión nacional e internacional”, explica.

La inhabilitación de la Contraloría al excandidato opositor Freddy Superlano le parece «ridícula» y una violación a sus derechos constitucionales. Para Whorfans, lo que ocurrió en las pasadas elecciones del 9 de diciembre fue como que si un jugador de fútbol metiera un gol y después de haber realizado la anotación el árbitro se la suspendiera porque anteriormente tenía tarjeta roja. “Eso (inhabilitación) lo hubieran hecho desde un principio”, recalca.

Pero aunque algunos no estén de acuerdo con la repetición de la jornada electoral, Roy Martínez de 26 años de edad, cree que es una oportunidad para poder ejercer su derecho al sufragio. El joven barinés no votó en las pasadas elecciones suspendidas ya que desde que tenía 19 años decidió no votar más porque para él “no era la solución”.

“En estas nuevas elecciones la gente está entusiasmada por votar. En las elecciones pasada en su mayoría, Barinas no salió a votar pero tras los resultados fallidos de parte y parte he visto que la gente si va a votar y yo voy a salir a votar”, explica el joven que trabaja como repartidor y tiene siete años sin ejercer su derecho al voto.

Martínez espera que los resultados puedan conocerse el mismo día de la elección y no que duren entre tres y cuatro días en darse, como ocurrió en la pasada jornada donde el candidato de la oposición obtuvo el 37,60 % de los votos sobre el exgobernador de la entidad Argenis Chávez, hermano del fallecido presidente Hugo Chávez, quien obtuvo el 37,21 % de la votación.  

“Ellos (los candidatos) ahorita están en campaña y ojalá que en campaña usen los recursos. Hay mucho despilfarro. He tenido información de que han llegado al estado insumos médicos y sociales, pero eso es sólo es por la campaña. Cuando la campaña inició el pasado 22 de diciembre fue que empezaron a dar muchos recursos, pero eso es politiquería”, comenta.

 

Recursos para obtener votos

Antes del 22 de diciembre,  Milagro Ruiz, de 32 años de edad, se sentía afectada por las fallas de los servicios públicos en Barinas. Antes de comenzar la campaña era común los apagones, las fallas en el suministro de agua, gas y en las bolsas de comida de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (Clap).

Ruiz no puede votar en Barinas, ciudad donde reside desde hace dos años, a pesar de tramitar su cambio de residencia, porque su nombre no aparecía en los cuadernos electorales.

Aunque no puede sufragar, la mujer, que es empleada en una panadería ubicada en el centro de la ciudad, cree que todos los ciudadanos deberían asistir a las elecciones para lograr un cambio político en el estado, ya que en su opinión cada día los servicios públicos están en declive.

“Los servicios públicos no funcionan de manera óptima. Hay carencias en los hospitales, no se consiguen las medicinas y si las vas a comprar son muy caras. Tengo dos niñas y mi mama de la tercera edad y soy la única que trabajo y gano son 60 bolívares a la semana”, explica la joven.

Para Carlos Rivas, un vigilante de 59 años de edad, habitante de la urbanización Domingo Ortiz de Barinas, los candidatos prometen y no cumplen y por eso se encuentra indeciso si salir a votar o no.

El hombre no ejerce su derecho al voto desde que el presidente Chávez llegó al poder, pero la mala situación económica y de los servicios públicos en Barinas lo han puesto a pensar si vale la pena sufragar o no.

“Ellos nunca cumplen con lo que prometen. Antes de las elecciones lo que había era un ladronismo muy grande, empezando por el gobernador (Argenis Chávez). Las bolsas (de comida) duran hasta dos meses sin llegar, ahorita llega mensualmente porque están en elecciones”, dice.

Rivas cree que el movimiento en la economía barinés que se ve actualmente es por las elecciones, pero está convencido que cuando pasen los comicios van a vivir en la “calamidad” que tenían antes.

“Teníamos hasta días sin luz y ahora hay por lo de las elecciones, desde hace un mes para acá se arregló, se acomodó la luz. A veces se va pero llega rápido; pero cuando esto pase todo volverá a hacer así y no dan ganas de votar para que un carajo de eso llegue”, explica.

Dólar sin cambio

Al igual que en otras regiones del país, en Barinas, la moneda que más se usa entre los ciudadanos y comerciantes es el dólar estadounidense, pero al momento de pagar siempre surge un inconveniente: los comerciantes casi nunca tienen vuelto.

“Es un gran problema porque en casi todos lados aceptan divisas, pero casi nunca te dan vuelto y una se ve obliga a gastar lo 20 dolaritos que le quedan en un comercio”, señala la joven Yoelis Vásquez, de 19 años.

La joven que también es comerciante informal asegura que en el barrio Corocito, donde habita, los vecinos se ven afectado por la falta de gas doméstico y recientemente les llegaron unas bolsas del Clap sin azúcar y aceite, pero las devolvieron.

“El pran (cabecilla de una banda armada) que controla el barrio las mandó a devolver, porque le habían sacado la leche, el aceite y el azúcar. Aquí las cosas están fallando y espero que ellos (el chavisno) no ganen”, expresó.

Aunque Melecio Garaban, un comerciante informal de 62 años de edad, está a favor del candidato del partido de Gobierno, expresa que en Barinas la inseguridad y la falta del transporte público han hecho de la suya.

El hombre, que tiene un puesto de reparación de teléfonos locales y relojes, asegura que desde que el candidato Arreaza llegó a Barinas han alumbrado la ciudad, acomodado las calles y les han llevado comida subsidiada.

“Si la oposición gana aquí en Barinas sería un golpe certero para los chavistas”, dice.

Al cierre de esta nota, la ciudad de Barinas estaba sin electricidad, a pesar que para la tarde los candidatos a la gobernación tenían previstos actos de cierre para sus campañas electorales.