A más de 100 días de gobierno, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no ha designado a un vicepresidente ejecutivo, lo que se traduce en que comparte ambos cargos. Uno lo ejerce como consecuencia de la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de Estados Unidos, el pasado 3 de enero, y el otro desde 2018.
Este aparente vacío es notado en momentos en que el liderazgo opositor, abogados constitucionales y defensores de derechos exigen a la Asamblea Nacional (AN) y al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que se califique la falta temporal o absoluta de Maduro, quien pese a que no ganó las elecciones presidenciales de 2024 ocupaba de facto la jefatura de Estado, y se proceda a convocar elecciones.
Para juristas consultados por Efecto Cocuyo, el hecho de que la “política esté moldeando al derecho” por un acuerdo entre la administración de Donald Trump y el interinato impide que la Carta Magna pueda imponerse, por lo que en su interpretación priva una adaptación al momento político. En este sentido, se advierte que la transitoriedad que involucra a la Presidencia de la República y a la Vicepresidencia Ejecutiva amenaza con ser indefinida.
Aún no admite la falta absoluta
“El artículo 236 de la Constitución faculta al presidente para designar al vicepresidente ejecutivo, pero hacerlo podría tener consideraciones sobre el estatus del Jefe de Estado, si Delcy Rodriguez es la encargada. Si se asume que el presidente puede volver, no tendría la obligación de designar el cargo por el carácter transitorio que ocupa”, señala el abogado constitucionalista Gustavo Manzo.
De acuerdo con la sentencia del TSJ del 3 de enero de 2026 que declara una “ausencia forzosa” de Maduro tras el bombardeo norteamericano, y no falta temporal o absoluta como lo establece la Carta Magna, se ordena a la vicepresidenta ejecutiva que “asuma y ejerza” en condición de encargada la presidencia de la República con todas las atribuciones inherentes al cargo para “garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la Nación”.
“Según la decisión de la Sala Constitucional, ella sigue siendo la vicepresidente pero además es la presidenta encargada”, precisó el jurista Nelson Chitty La Roche.
En la narrativa del chavismo además, Delcy Rodríguez solo está “cuidando la presidencia” hasta que Maduro sea liberado de la prisión en EEUU. Altos voceros, como el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, han asegurado que el gobernante extraído por fuerzas militares norteamericanas dejó instrucciones, en caso de que algo le sucediera, sobre las decisiones que Miraflores debía ir tomando.
En EEUU, expertos legales descartan que Maduro y Flores puedan ser liberados en un tiempo corto por la gravedad de los cargos que enfrentan, entre ellos narcoterrorismo. El juicio ni siquiera ha comenzado, lo cual podría demorar no menos de un año. También se ha señalado que a la pareja le convendría declararse culpable antes de llegar a juicio debido a la dura condena que podrían recibir (desde 40 años hasta cadena perpetua).
Afianzamiento en el poder
Los juristas consultados reiteran que el TSJ evitó declarar la falta temporal o absoluta de Maduro para no abrir el cauce a nuevas elecciones en el corto plazo. Si hubiera calificado la falta temporal, el 3 de abril según el artículo 234 de la Constitución, se hubieran cumplido los 90 días prorrogables por el mismo lapso, antes de establecer la falta absoluta.
Una vez que la AN declare que el cargo del presidente está vacío de manera definitiva corren 30 días (artículo 233 constitucional) para convocar a comicios, puesto que la falta se produjo durante los primeros cuatro años del periodo presidencial.
“Nombrar un vicepresidente implicaría aceptar que la falta no es transitoria, sino absoluta y se debería llamar a elecciones en 30 días. Mientras no haya un pronunciamiento sobre la cualidad de la falta presidencial sigue la transitoriedad; no esperemos ninguna decisión del TSJ ni a un nuevo vicepresidente”, advierte Manzo.
A juicio del profesor universitario, lo que se observa en los últimos días es un “afianzamiento” de Delcy Rodríguez en el poder, con un fiscal general y una defensora del pueblo a la medida.
Además, con la firma de contratos petroleros con empresas como Chevron y el acercamiento a grandes corporaciones como ConocoPhillips y ExxonMobil que hasta hace poco estaban reacias por la situación de incertidumbre jurídica en Venezuela y por haber sido víctimas de expropiaciones durante el gobierno de Hugo Chávez.
“La transición hacia la democracia en Venezuela luce lejana en estos momentos. Parece que la presión política de EEUU ha bajado mientras continúe y se estabilice la cooperación económica con Miraflores. La oposición bajo el liderazgo de María Corina Machado sigue estando muy limitada. El desmontaje del sistema actual llevará más tiempo”, observa Manzo.
Pero sí remueve ministros
En instituciones como el Instituto Nacional de Parques (Inparques) se observa una cartelera con la cadena de mando que sigue estando encabezada por Maduro, ahora con la incorporación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. A la izquierda sigue apareciendo la imagen de Chávez, como fundador del proyecto político.
“Todo es heterodoxo y constitucionalmente sospechoso. Delcy Rodríguez es lo que hay sin dejar de representar al régimen”, acotó Chitty La Roche, quien propuso su nombre para ser fiscal general.
El profesor de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela (UCV) insiste en que el TSJ debió declarar falta temporal a partir del 3 de enero para que, una vez transcurridos los primeros 90 días, el 3 de abril se prorrogara la ausencia por el mismo tiempo hasta el 3 de julio, cuando debía calificarse la falta absoluta y llamar a comicios en un mes.
En el cargo en el que Delcy Rodríguez sí nombró sustituta fue en el ministerio del Petróleo que ocupaba desde agosto de 2024, en lugar de Pedro Tellechea. El 11 de marzo de 2026 designó a Paula Henao como titular de la cartera de Hidrocarburos.
Tampoco ha tenido reparos en remover (entre nuevas designaciones y enroques) a más del 40% del Gabinete que dejó Maduro, en atención a las atribuciones establecidas en el artículo 236 de la Carta Magna. El cambio más reciente es la designación del exministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, en la cartera de Agricultura y Tierras que ocupaba el exgobernador de Yaracuy, Julio León Heredia, desde febrero de 2025.
En opinión de analistas, el enroque de Padrino López indica que no ha perdido poder como para quedar por fuera del gobierno, por lo que Delcy Rodríguez, si bien se afianza junto a su hermano y presidente de la AN, Jorge Rodríguez, aún enfrenta diferencias entre facciones de poder a lo interno, lo cual incluye a Cabello.

