La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) presentó este martes su Hoja de Ruta para la Transición Democrática a un grupo de aproximadamente medio centenar de ex presos políticos.
La reunión forma parte de una serie de encuentros que la coalición opositora ha sostenido con distintos sectores de la sociedad venezolana, con el objetivo de explicar los lineamientos del plan y sumar apoyos para avanzar hacia una transición ordenada, pacífica e institucional.
La Hoja de Ruta, presentada públicamente el pasado 12 de abril, establece ocho condiciones clave consideradas esenciales para iniciar una verdadera transición. Entre ellas destacan:
- La liberación inmediata y total de todos los presos políticos, calificada por la PUD como “una condición moral y política esencial”.
- El cese definitivo de la persecución política y el desmantelamiento del aparato represivo.
- La apertura plena del espacio cívico, que incluye libertad de expresión, prensa y asociación.
- La conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) independiente.
- Garantías electorales con observación internacional creíble.
- El retorno seguro de los exiliados con plenas garantías.
- La reinstitucionalización del país y la restitución de los derechos políticos de todos los venezolanos.
La oposición insiste en que, mientras existan venezolanos detenidos por motivos políticos, “la transición no ha arrancado realmente”.
En el encuentro de este martes participaron dirigentes de varios partidos que integran la Plataforma Unitaria. La actividad contó con la presencia de ex presos políticos que compartieron sus experiencias y recibieron detalles sobre las etapas del plan: estabilización y reinstitucionalización, recuperación económica con reconciliación, y la convocatoria a elecciones libres y competitivas.
Hasta el 27 de abril, la PUD ha verificado 776 excarcelaciones de personas detenidas por razones políticas, aunque organizaciones como Foro Penal mantienen que aún quedan casos pendientes.
Dirigentes de la coalición han enfatizado que la Hoja de Ruta busca construir un camino común que involucre a todos los sectores democráticos del país, combinando presión ciudadana con posibles espacios de negociación.
