«Nicaragua inicia un camino que ya avanzó Venezuela», afirman internacionalistas

POLÍTICA · 8 NOVIEMBRE, 2021 18:44

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Deisy Martínez


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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se reeligió por tercera vez en el cargo con 75 % de la votación en las cuestionadas elecciones de este domingo 7 de noviembre, ante la reacción de rechazo de países como Estados Unidos, Reino Unido, España, Chile y Costa Rica. Analistas internacionales anticipan el incremento de sanciones contra el gobierno del país centroamericano.

Los internacionalistas Félix Arellano y Fernando Rojas también advierten que Nicaragua con una «sangrienta represión» y persecución política y comicios a la medida, comienza a transitar un camino que la administración de Nicolás Maduro ya tiene avanzado.

 Más sanciones

«Vendrán sanciones de la Unión Europea, se incrementarán las de EE. UU. y seguramente la Asamblea de la OEA tendrá como tema central Nicaragua. No me extrañaría que Nicaragua se retire de la OEA como Cuba y Venezuela, antes de que pueda darse una votación para aplicar la Carta Democrática», expresa Arellano en declaraciones a Efecto Cocuyo.

El profesor universitario indica que Nicaragua también cuenta con aliados internacionales como Rusia, Irán y Turquía. Se le suma, apunta, que no hay posibilidades en un futuro inmediato, de que la presión interna se reactive, gracias a la desarticulación y expulsión de los principales líderes de la oposición. Resalta que es una ruta que Venezuela, con sus particularidades, ya avanzó y en el país centroamericano apenas comienza.

«La presión internacional que ha sido mucho más dura frente a Venezuela, ahora se va a endurecer frente a Nicaragua después de esta farsa electoral. Desde 2018, Nicaragua ha profundizado su autoritarismo hegemónico. En la crisis del 2018 se calcularon más de 300 muertos, lo dice la OEA, más de 100 mil huyeron, particularmente a Costa Rica», dice.

El internacionalista Fernando Rojas recuerda que una veintena de parlamentarios nicaragüenses y la hija del gobernante, Camila Ortega, fueron sancionados entre 2018 y 2021 con medidas como el retiro de sus visados estadounidenses y la suspensión del trámite para cualquier funcionario del gobierno. Además el congelamiento de cuentas y la prohibición de hacer negocios con empresarios norteamericanos.

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«Es poco lo que se puede hacer»

«(Joe) Biden ya declaró y puede esperarse un efecto dominó, que la política de sanciones vaya en escalada y la lista de sancionados aumente, que países de la UE miren con más recelo relaciones con Nicaragua y que el Salvador, aunque distanciado de EEUU, comience a evaluarlas. Lo que no podremos ver son resultados, es decir, es poco lo que se puede hacer, desde afuera, para rescatar la democracia en Nicaragua», admitió Rojas.

Mediante un comunicado, Biden tildó los comicios nicaraguenses de «pantomima» y recalcó que no fueron democráticos. Esto, por el encarcelamiento arbitrario de casi 40 figuras de la oposición desde mayo, incluidos siete posibles candidatos presidenciales, y el bloqueo de la participación de los partidos políticos.

Reino Unido tuvo una posición similar y aseguró que las elecciones «no fueron libres ni justas», mientras que Chile destacó el contexto de «graves violaciones de DDHH» en el que transcurrieron las elecciones. El gobierno de Nicolás Maduro, al igual que el de Bolivia, felicitaron a Ortega por su reelección.

Arellano recordó que la crisis de 2018 fue calmada luego de un acuerdo del gobierno de Ortega con la Organización de Estados Americanos (OEA), según el cual las elecciones de noviembre serían competitivas, algo que no se cumplió. «El binomio Murillo-Ortega», dice en alusión a la vicepresidenta, también reelecta y esposa del mandatario, Rosario Murillo, decidió «mantenerse con represión».

Lamenta que el pueblo nicaragüense, cuya pobreza económica es histórica, se vaya a a ver mucho más afectado por las sanciones internacionales y el deterioro de las relaciones entre el gobierno y los empresarios nacionales.

Prevalece el «autoritarismo hegemónico»

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada, dijo el domingo que al gobierno de Ortega no le preocupa el desconocimiento internacional a las elecciones, las cuales según el observador Urnas Abiertas, registrarán una abstención de entre 79 % y 84 %.

«Viene presión internacional pero no puede hacerlo todo, se gobierna sobre un territorio destruido porque lo consideran su hacienda y la manejan a su entender. Es difícil una movilización interna porque hubo sangre, la oposición fue expulsada, debilitada, en eso hay coincidencias enre Venezuela y Nicaragua», reitera Arellano.

Resalta que mientras el gobierno de Nicaragua ha recurrido a la «represión masiva» para neutralizar a la disidencia y «corona» con elecciones dudosas, Venezuela hace rato, afirma, superó esa fase gracias a la diáspora y al encarcelamiento de opositores y pasó a la «represión selectiva» sobre algunos medios de comunicación y dirigentes políticos.

«Tanto el de Nicaragua como el de Venezuela son gobiernos autoritarios, hegemónicos, que controlan todo (…) de tal manera que los dos se van a mantener con represión selectiva, terror, miedo. A los dos les preocupa el tema internacional pero tienen aliados. El caso venezolano ha sido más complejo, más geopolitizado, se ha tratado el tema Venezuela en la ONU, en el Consejo de Seguridad, las grandes potencias tiene que ver con el caso venezolano, en el caso de Nicaragua ese camino está iniciando», insiste Arellano.

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 Elecciones en Venezuela

¿Al gobierno de Venezuela, a diferencia de Nicaragua, sí le importa lo que diga la comunidad internacional de las megaelecciones regionales? Para Rojas, al permitir la entrada de una misión de observación de la Unión Europea (UE), la administración de Maduro busca reconocimiento y con él dar la imagen de que en Venezuela hay democracia.

El fin aclara, es que disminuyan las sanciones internacionales y con ellas tener acceso a los mercados internacionales y sus préstamos.

«En Venezuela tampoco vamos a ver elecciones libres y transparentes porque hay presos políticos e inhabilitados y una oposición mermada. En Nicaragua ocurrió lo que en Venezuela hace siete años, el encarcelamiento de opositores. Nicaragua se parece más a la Venezuela de (Hugo) Chávez e inicios de Maduro, controlo el país, hago lo que quiero y no me importa lo que digan los demás porque eso no minará mi poder», sostiene.