Nueva orden. Nicolás Maduro anunció la suspensión inmediata de todos los convenios energéticos en materia de gas establecidos con Trinidad y Tobago, una medida que rompe con un acuerdo que ambos países mantenían desde 2015.
La noche de este lunes, durante su programa semanal de radio y televisión desde Caracas, Maduro sostuvo:
“He aprobado la medida cautelar de suspensión inmediata de todos los efectos del acuerdo energético y de todo lo convenido en esa materia … ¡Suspendido todo!”, ordenó.
Aseguró que la decisión responde a lo que califica como una “amenaza” la presencia del destructor USS Gravely, enviado por Washington al Caribe como parte de maniobras militares conjuntas con la isla caribeña.
“Ante esa amenaza directa, procedo con una medida cautelar, como tengo potestad para hacerlo…”, agregó Maduro.
El anuncio llega a horas de una propuesta de la vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, de denunciar de inmediato el “Acuerdo Marco de Cooperación Energética” entre ambos países.
El líder chavista también acusó a la primera ministra trinitense, Kamla Persad‑Bissessar, de convertir su país “en el portaaviones del imperio estadounidense contra Venezuela, contra Suramérica”.
Trinidad y Tobago respondió rechazando lo que considera un “chantaje” por parte de Venezuela.
“No somos susceptibles a ningún chantaje por parte de los venezolanos en busca de apoyo político. Nuestro futuro no depende de Venezuela y nunca lo ha hecho”, declaró la primera ministra.
Los acuerdos energéticos entre Venezuela y Trinidad y Tobago, suscritos en 2015 y renovados automáticamente en febrero de 2025 por cinco años más, incluían explotación conjunta de yacimientos gasíferos compartidos.
La suspensión representa un quiebre significativo en la cooperación energética entre ambos países y podría afectar proyectos de gas compartido que eran vistos como estratégicos para la isla caribeña, así como para Venezuela, que busca fuentes de ingresos en un contexto económico y diplomático complejo.

