Nicolás Maduro cometió errores estratégicos graves en sus últimos días en el poder, que aceleraron su captura por fuerzas estadounidenses, según revela The New York Times en su artículo “Los últimos días de Maduro en el poder”, publicado este 25 de febrero.
El líder chavista, destaca el NYT, sobreestimó su fuerza y malinterpretó una conversación clave con el presidente Donald Trump en las semanas decisivas previas a su detención.
La llamada entre ambos mandatarios terminó sin acuerdos concretos ni amenazas directas, pero cada uno sacó conclusiones opuestas «que desencadenaron una cadena de malentendidos y culminaron en el ataque espectacular de Estados Unidos», afirma el rotativo neoyorkino.

“El señor Maduro sabía que había espías trabajando en su contra y temía la traición desde dentro de sus filas”, agrega el reportaje.
A pesar de estos temores, en diciembre de 2025 les dijo a amigos y aliados que aún contaba con tiempo para negociar un acuerdo que le permitiera permanecer en el poder o salir del cargo en el momento que él eligiera.
Personas cercanas a Maduro afirmaron en repetidas ocasiones que él insistía en que la administración Trump no se atrevería a atacar Caracas. Este cálculo erróneo reflejó su subestimación del riesgo real.
¿Hubo traición?
El NYT afirma en el reportaje que Maduro evaluó seriamente la posibilidad de despedir a su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, en las semanas previas a su captura.
«Al mismo tiempo, el señor Maduro se volvía cada vez más sospechoso de su vicepresidenta más pragmática, la señora Rodríguez, según algunas de las personas cercanas a él. Ella estaba fortaleciendo su control sobre las riendas de la bolsa nacional, desplazando a rivales y empujando por mayor inversión extranjera. Terminó ocupando los puestos de vicepresidenta, ministra de Petróleo y ministra de Finanzas, simultáneamente», destaca el informe.
El Times confirma que el diario la entrevistó junto a otras figuras clave para reconstruir los hechos. Durante el ataque del 3 de enero de 2026, Delcy Rodríguez se encontraba de vacaciones en la isla de Margarita. Minutos después de la captura de Maduro, recibió una llamada que inició su ascenso al poder interino.
A pesar de estas sospechas y de la tensión interna, Maduro no concretó el despido porque dependía de su capacidad administrativa para sostener la economía bajo sanciones y presión externa. El artículo no presenta evidencia de una traición directa por parte de Rodríguez hacia Maduro; en cambio, resalta esta grieta como parte de las desconfianzas crecientes en su círculo cercano, agravadas por sus temores generales a espías y traiciones internas.
Los errores de Maduro ante la «Resolución absoluta»
La operación “Resolución Absoluta” incluyó aviones militares estadounidenses que cruzaron las fronteras, atacaron cuatro bases militares, neutralizaron a los guardaespaldas de Maduro y lo detuvieron junto a su esposa, Cilia Flores.
El saldo superó los 100 muertos, entre cubanos y venezolanos. Maduro y Flores enfrentan cargos en Nueva York por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas.
Trump calificó la operación como un éxito táctico preciso, sin bajas estadounidenses, y anunció que Estados Unidos administraría temporalmente el país hasta lograr una transición segura y ordenada.
El reporte del Times destaca cómo los errores de cálculo de Maduro, agravados por sus temores a traiciones internas que no logró neutralizar, precipitaron el fin abrupto de su gobierno tras décadas de tensiones con Washington. La intervención generó intensos debates internacionales sobre soberanía, legalidad y el rol de Estados Unidos en América Latina.

