El proceso judicial del caso Pdvsa-cripto entró en fase de reactivación esta semana, tres años después del estallido del escándalo en 2024. Según se informó en las últimas horas, las autoridades presentaron ante tribunales al exministro de Petróleo Tareck El Aissami, junto a Hugbel Roa y Samark López, entre otros acusados.
La primera audiencia se celebró la noche del lunes 20 de abril de 2026 en el Tribunal 4° de Juicio con competencia en delitos de terrorismo y corrupción, a cargo de la jueza Alejandra Romero. La sesión comenzó alrededor de las 8:30 p.m. y se extendió hasta la madrugada del martes. En ese momento, la magistrada decidió diferir la audiencia y la reprogramó para el miércoles 22 de abril a las 11:00 a.m.
Testigos reportaron momentos de tensión dentro de la sala por la presencia de funcionarios fuertemente armados. La defensa privada participó de forma activa: al menos 48 abogados se juramentaron para representar a los más de 60 imputados en el caso.
El exministro reapareció en silla de ruedas y con visibles signos de deterioro físico. Periodistas como César Batiz, director de El Pitazo, confirmaron esa imagen durante el traslado al Palacio de Justicia. Fuentes cercanas al proceso indicaron que El Aissami mostró problemas de salud evidentes tras más de dos años detenido.
El escándalo estalló en 2024, cuando la Fiscalía acusó a El Aissami y a su círculo cercano de una red de corrupción que involucró la malversación de fondos millonarios en la estatal petrolera a través de operaciones con criptoactivos. Las irregularidades incluyeron contratos irregulares, desvío de recursos y la participación de funcionarios y empresarios vinculados al sector energético.
El Aissami, quien ocupó cargos clave como ministro de Petróleo y presidente de Pdvsa, enfrenta cargos graves relacionados con corrupción, apropiación de patrimonio público y otros delitos asociados. Junto a él se mencionan figuras como Hugbel Roa (exdiputado), Samark López (empresario señalado como operador financiero) y varios directivos de la industria petrolera.Desde su detención en abril de 2024, el caso permaneció en un relativo silencio judicial hasta esta reactivación.
En las últimas 24-48 horas, la atención se centró en dos aspectos:
- La opacidad del proceso: la audiencia inicial se desarrolló sin acceso público pleno, lo que generó críticas de organizaciones civiles que exigen transparencia.
- El estado físico de El Aissami: las imágenes y reportes sobre su traslado en silla de ruedas dominaron las conversaciones en redes y medios independientes.
- La continuidad: el juicio se retoma este miércoles, y se espera que avance con la presentación de pruebas y la declaración de los imputados.
Hasta el momento, no hay detalles oficiales sobre el destino de los fondos presuntamente desviados ni sobre posibles implicaciones para otros altos funcionarios. El hermetismo persiste alrededor del expediente.

