Guillermo Tell Aveledo: Sin fuerza propia, las maniobras de la oposición son limitadas

POLÍTICA · 11 ABRIL, 2019 13:46

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Ibis Leon | @ibisL


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Juan Guaidó tiene respaldo popular y logró cohesionar las facciones de oposición entorno a su ruta de transición. Pero sin la construcción de una fuerza propia sus maniobras son limitadas, explica el doctor en ciencias políticas Guillermo Tell Aveledo.

“Las maniobras son limitadas porque no tiene un margen de poder propio, depende de acciones de otros, de voluntades de terceros. No hay poder coercitivo que pueda imponer en Venezuela”, responde aludiendo a dos factores determinantes para la transición: la intervención militar extranjera o el quiebre en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

No obstante destaca como ventajas de la coalición opositora la unidad y la legitimidad popular. “Ningún otro actor favorable a esa coalición actuaría de un modo u otro sin la venia de Guaidó, quien cuenta con gran legitimidad y apoyo popular”, afirma.

Para lograr influir en los militares, Aveledo considera necesario “resemantizar” (asignar un nuevo valor) la ruta de transición y plantear un escenario parecido al gomecismo sin el dictador Juan Vicente Gómez, “lo que implica deponer la idea del todo o nada”.

“En todo lo que pase en Venezuela tiene que participar la Fuerza Armada Nacional sea porque es derrotada o porque es copartícipe del cambio. Entonces quizás la ruta sea combinar el cese de la usurpación con el Gobierno de transición incluyendo parte del status quo, algo parecido al gomecismo sin Gómez”, expone.

En 1936, Eleazar López Contreras, quien había sido Ministro de la Defensa de Gómez, asumió la presidencia de la República tras la muerte del dictador y durante su Gobierno introdujo cambios en las políticas públicas que moderaron el autoritarismo. Estos cambios fueron provocados por las protestas ciudadanas, destaca Aveledo.

Hasta ahora, el discurso opositor ha buscado que el cese de la usurpación sea similar a la del 23 de enero de 1958, cuando un alzamiento militar obligó al dictador Marcos Pérez Jiménez a huir del país. No al azar el líder opositor, Juan Guaidó, se juramentó como presidente encargado de Venezuela el 23 de enero pasado.

“Lo que ha ocurrido en la historia es que muchos de esos personeros han salido del poder por razones naturales o porque quedan en una suerte de interinato, como ocurrió en el caso chileno. Son procesos traumáticos que sirven de apertura hacia la democratización, no es una cosa que se declara de la noche a la mañana”, subraya el profesor universitario.

En Chile, el dictador Augusto Pinochet permaneció como comandante en jefe del Ejército durante la transición.

“Hay que tratar de comprender a la Fanb y asignarle un rol más allá de ser garantes del orden público” en la ruta de transición de oposición, subraya Aveledo.

Intensificar la protesta

El politólogo considera necesario intensificar la protesta. “Creo que lo está haciendo bien (Juan Guaidó) al no agotar todas las posibilidades, pero llegará el momento en el que será necesario ponerle el pedal a eso para que genere perturbaciones que presionen porque el sentido de la protesta es incomodar al poder. No me refiero a la violencia sino a niveles importantes de organización”, expresa.

En su opinión, un paro nacional como maniobra “sería inútil en un país con una economía paralizada”.

China y Rusia

Para Guillermo Tell Aveledo, China, Rusia y Estados Unidos deben ser partícipes en el proceso de cambio en Venezuela.

“En los 80 y 90 la Unión Soviética estaba en retroceso, no podía imponer una línea, ahora tienes a China y a Rusia como potencias que tienen intereses materiales muy concretos (en Venezuela) y sería iluso pensar que Estados Unidos no debe estar involucrado también”, concluye.

Foto: elnuevopais.net