"En migración me dijeron: Bienvenido, Presidente", Guaidó en la Sadel - Efecto Cocuyo

POLÍTICA · 4 MARZO, 2019 18:11

“En migración me dijeron: Bienvenido, Presidente”, Guaidó en la Sadel

Texto por Cristofer García | @cristofueg

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“Todos los funcionarios de migración me dijeron: Bienvenido, Presidente”, así relató su arribo al país el presidente encargado Juan Guaidó, al bajar de la tarima en la plaza Alfredo Sadel, este 4 de marzo, durante la manifestación a la que convocó hace menos de 24 horas. Sin embargo, su llegada, que luego se conoció provino de Panamá hasta el Aeropuerto Internacional Simón BolívAR de Maiquetía, fue un trajín de incertidumbre:

11:30 am. “¿Será que si dejarán entrar a Guaidó?”, preguntó una señora en la plaza Alfredo Sadel. Sujetaba una bandera en su mano y vestía de blanco. Llevaba una hora esperando. En ese momento los manifestantes comenzaban a agruparse. “No  lo sé, al parecer van bajando tanquetas para Maiquetía. Qué pasará”, respondió su compañera.

“Tenemos que estar alertas. Esta dictadura es capaz de hacer cualquier cosa”, replicó nuevamente la primera mujer. La información sobre el presidente encargado era escasa a esa hora. Todo el público se movió durante tres horas en un ambiente de incertidumbre. Pero no desistieron.

Sin embargo, a las 12:25 pm comenzaron los rumores. Iban y venían comentarios; la gente ya lo sabía. Guaidó había ingresado a Venezuela sin inconvenientes. De inmediato, en la Alfredo Sadel reaccionaron en una ola de euforia y gritos cuando el diputado Juan Andrés Mejía lo confirmaba desde la tarima. El público coreaba el apellido del también presidente de la Asamblea Nacional.

“Ya Juan Guaidó pasó migración como un presidente”, decía Mejía, mientra alentaba a la gente, que no titubeaba para sumarse en gritos, cada vez más fuertes. Se tambaleaban guindados en las barandas. Seguía la euforia.

Ya no había incertidumbre, sino una emoción desesperante en el público. El sol abrasaba incesantemente; los rostros quemados y agotados reclamaban las palabras de Guaidó. Los diputados presentes en la actividad tomaban la vocería mientras llegaba. Hablaron Andrés Velásquez, Américo De Grazia, Delsa Solórzano y los gritos la interrumpieron: llegó Guaidó.

1:15 pm. Desde antes se sabía que el presidente encargado estaba cerca. Los organizadores de la concentración colocaron el estrado. Minutos antes de aparecer los gritos no cedían. El bullicio aumentó cuando Guaidó se abrió paso entre la gente. Logró subir a la tarima que desde temprano lo esperaba en Las Mercedes. Comenzaba a hablar.

Las palabras de Guaidó

“Aquí estamos y estamos más fuerte y unidos que nunca”, dijo Juan Guaidó. Comenzaba a hablar en la plaza Alfredo Sadel. El público callaba mientras él hablaba e intercalaba vítores en las pausas.

“Atención, porque estoy aquí. Atención señores de las Fuerzas Armadas. Es evidente que luego de las amenazas, alguien no cumplió. Muchos no cumplieron”, retaba Guaidó. Se adjudicó una victoria al romper con la ola de rumores de su presunta aprehensión e ingresar al país por las vías regulares.

Estaba rodeado de diputados en la estrecha tarima. Mientras continuaba en su intervención Guaidó, uno de quienes lo acompañaban comenzó a mostrar al público el pasaporte del presidente (e) sellado en migración. Esto produjo una nueva ola de gritos.

“La cadena de mando está rota, porque el comandante de las Fuerzas Armadas deriva del voto popular y quien usurpa funciones, por más que se quiera disfrazar con una banda porque estamos en carnavales, no es el presidente. Aquí está el presidente encargado de Venezuela”, expresó Guaidó. Las manos del público se alzaban y se dirigían a su imagen.

1:30 pm. Continuaban las palabras y el sol no daba tregua. No cedió durante toda la actividad. Las palabras del presidente encargado fueron interrumpidas, en distintas ocasiones, por manifestantes desmayados y llamados a los paramédicos. Durante toda la jornada se presentaron varios desmayos del público.

“¿El 23 de febrero lo podemos catalogar como éxito? Por supuesto que no. Pero no por la voluntad de millones de venezolanos. El 23 de febrero el régimen utilizó su última línea de defensa: los colectivos. Aquí no se trata de izquierda o derecha, se trata de que son unos asesinos”, manifestó, mientras el público coreaba: ¡Asesinos!

El presidente (e) reafirmó como ruta a la transición las manifestaciones de calle. Convocó a movilizaciones de calle el sábado 9 de marzo. Extendió un llamado los trabajadores públicos y sindicalistas, con quienes se reunirá el 5 de marzo. Y, además, reiteró el agradecimiento a la comunidad internacional que lo recibió durante su gira por América del Sur.

“No nos quedaremos ni un segundo tranquilos hasta lograr la democracia en Venezuela. Sentimos que nos hemos tardado, pero no vamos a detenernos ni un poquito. Yo estoy aquí gracias a ustedes”, dijo al mismo tiempo que sus seguidores gritaban al unísono: “Guaidó amigo el pueblo está contigo”.

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Fotos: Efe