El excandidato presidencial Enrique Márquez, quien estuvo presente la noche de este martes en el discurso de Donald Trump en el Estado de la Unión, indicó que su presencia en Washington obedeció a una invitación directa de la Casa Blanca y que significó un símbolo de esperanza para el futuro político de Venezuela.
Márquez, quien salió de prisión hace menos de dos meses tras su detención por el régimen de Nicolás Maduro, expresó sorpresa y gratitud por la invitación tanto al discurso de Trump el martes como a la propia Casa Blanca este miércoles 25 de febrero.
“Muy emocionante con la invitación que me hizo la Casa Blanca. Estoy aquí agradeciendo, nunca me imaginé estar aquí a menos de dos meses de haber salido de prisión, es la verdad”, afirmó.
El dirigente opositor destacó el momento histórico que vive Venezuela y renovó su optimismo ante las recientes transformaciones políticas.
“Tengo todas las esperanzas para Venezuela, lo que está pasando es bueno. Tenemos una oportunidad y esa oportunidad creo que la podemos aprovechar; por lo menos ese es mi compromiso, aprovechar esta oportunidad para construir el país que todos queremos”, declaró a los medios en la capital estadounidense.
Márquez también se refirió al esfuerzo de los venezolanos en el exterior y a la posibilidad concreta de retorno.
“Tenemos una esperanza concreta y hemos trabajado mucho; quienes están afuera han trabajado mucho por levantar a sus familias, por soportar los rigores de la migración y efectivamente en este momento hay una esperanza de regreso. Creo que hay que esmerarse en el trabajo y en construir esa posibilidad; el regreso está pronto, mis queridos compatriotas”, concluyó.
La visita de Márquez a la Casa Blanca se produjo pocas horas después de que el presidente Donald Trump lo presentara como invitado de honor durante su discurso sobre el Estado de la Unión en el Congreso, donde resaltó su liberación como ejemplo de los resultados de la política estadounidense hacia regímenes autoritarios en América Latina.
