En Barbacoas funcionarios policiales obligaron a que consulta popular se realizara en la clandestinidad

POLÍTICA · 12 DICIEMBRE, 2020 16:43

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


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Sonia García pertenece al equipo organizador de la consulta popular en Barbacoas, un poblado ubicado al sur del estado Aragua, donde las colas de la gasolina son interminables, el racionamiento eléctrico es constante y la falta de gas doméstico los ha afectado desde hace más de seis meses.

A las 4 de la madrugada de este sábado 12 de diciembre, Sonia se levantó de su cama, tomó café, preparó el desayuno y fue a instalar junto a otros compañeros más las mesas para que los barbacoenses participaran en la jornada convocada por la oposición venezolana, en rechazo a las pasadas elecciones parlamentarias y a la administración de Nicolás Maduro.

Cuando el reloj marcó las 6:00 a. m. abrieron las dos mesas habilitadas para la consulta. Los organizadores se concentraron en la conocida esquina caliente del pueblo, justo al frente de la panadería. La gente que desconocía de la consulta se acercaba al stand y preguntaban “para qué era eso”, después de una explicación breve accedían a participar.

Tras dos horas de funcionamiento de las mesas sin ningún tipo de restricciones,  tres motorizados de la policía del estado Aragua llegaron a la esquina donde los opositores desarrollaban la actividad.

Los efectivos bajaron de las motos y les exigieron a los organizadores quitar las mesas y sillas porque lo que hacían “estaba prohibido por la cuarentena. No pueden haber aglomeraciones”, señaló un funcionario en voz alta.

A pesar del llamado hecho por los funcionarios policiales los organizadores y participantes de la consulta decidieron quedarse para seguir con la actividad, pero una segunda visita de los policías los puso en alerta.

“Los policías me dijeron que nos fuéramos, porque de no hacerlo iban a detener a una o dos personas y al que detengan lo van a llevar directamente a Maracay”, aseguró uno de los organizadores.

Consulta clandestina

Después de la segunda amenaza el equipo decidió movilizarse a una casa para continuar con la jornada desde la clandestinidad. Pero esta retirada obligatoria indigno a la profesora jubilada Judith González.

“Nos retiramos, la gente tiene hambre pero esta lucha sigue porque tenemos hambre, hasta cuándo humillaciones, dónde está la caja del Clap y ni siquiera los chavistas pueden comer; hay mujeres que tienen que prostituirse para poder comer. Yo soy una profesora jubilada y mi sueldo no llega ni a un millón, mire como estamos de flacos”, gritó a toda voz la profesora.

El amedrentamiento no paró. Una vez instaladas las dos mesas en la casa de una de las organizadoras de la consulta, funcionarios militares vestidos de civil se paseaban en motos por los alrededores de la vivienda, algunos partidarios del chavismo hicieron lo mismo.

“Los guardias van a venir y quieren que no terminemos la consulta”, expresó Freysmaris Toledo, quien desde temprano ayuda a registrar las cedulas en la aplicación Telegram. Ante la amenaza los participantes y organizadores decidieron cerrar el portón de la casa y resguardar las papeletas.

“Han pasado varias veces, porque quieren que tengamos miedo, pero a pesar del amedrentamiento y el cambio de lugar la gente ha venido a participar”, añadió Toledo

Servicios básicos decadentes

Entre cerrar y abrir el portón de la casa se desarrolló la jornada de consultas. Algunos pobladores caminaron hasta siete kilómetros para poder participar y otros fueron consultados a través de la web.

“Tienen el país acabado, no tenemos ningún servicio, no hay medicina ni electricidad ni comida, las calles están malas y los servicios no sirven, estamos en colapsó. Las autoridades son abusivas uno no puede hablar ni acudir a ningún ente porque es un desastres. Espero que por fin haya un cambio y que salgamos de este gobierno”, aseguró una mujer que participó en el proceso pero que prefiere que su nombre esté bajo anonimato por miedo a represalias.

A la 1:00 p. m. la participación online y presidencial que registraba el equipo logístico de la consulta en la parroquia Barbacoas, era de 4.000 consultados.

“Es un logro importante pese a la amenaza y el amedrentamiento”, dijo Anthony González, representante del partido Acción Democrática en el municipio Rafael Guillermo Urdaneta.

El exalcalde Sotero González y algunos concejales que formaron parte de su gabinete administrativo criticaron la gestión del actual alcalde del municipio Antonio Lugo.

“Aquí no funciona ni el agua, la luz, la vialidad, el trasporte, las calles, la inseguridad, se acabaron las ambulancias. El parque automotor que dejé en la alcaldía se acabó, no tienen ni carros para desplazarse ellos. El llamado es salir a la calle y dejar el miedo”, afirmó el líder opositor municipal.

A las 4:00 p. m. se espera que cierren las mesas de la consulta popular en todo el país. Juan Guaidó, presidente interino y de la AN, denunció amenazas y agresiones de grupos de civiles armados en varios estados del país contra los voluntarios ubicados en puntos de la consulta.

El equipo de Guaidó registró agresiones específicamente en Catia La Mar (Vargas), Ciudad Ojeda (Zulia), Caracas y varias zonas del estado Aragua. Por esta razón Guaidó señaló que  estos hechos de violencia los llevó a que algunos puntos fijos se convirtieran en itinerantes, para protegerse de los ataques y garantizar la participación de la gente.