Delcy Rodríguez, gobernante interina de Venezuela y sancionada por la Unión Europea, aterrizó el domingo en el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol con una autorización excepcional del Gobierno de Países Bajos.
La funcionaria encabezó la delegación venezolana ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en las audiencias sobre la disputa territorial del Esequibo con Guyana.
Rodríguez, quien enfrenta restricciones de entrada al espacio Schengen, obtuvo un waiver diplomático limitado a su participación en las sesiones de la CIJ. Fuentes diplomáticas confirmaron que el permiso se circunscribe de forma estricta a las actividades ante el tribunal de la ONU.
La vicepresidenta de Nicolás Maduro llegó el 10 de mayo y participó en las audiencias finales del caso.
Venezuela defiende sus derechos históricos sobre la región del Esequibo con base en el Acuerdo de Ginebra de 1966. Guyana, por su parte, sostiene la validez del Laudo Arbitral de París de 1899.
Este constituye el segundo viaje de Rodríguez a La Haya con autorización especial. En 2024 ya recibió un permiso similar para entregar documentos en el mismo litigio.
El Gobierno neerlandés no levantó las sanciones europeas contra la funcionaria. La medida excepcional solo facilitó su presencia temporal para el cumplimiento de funciones ante la Corte Internacional de Justicia. La CIJ prevé emitir su fallo definitivo sobre la soberanía del territorio en los próximos meses.

